jueves, 18 de diciembre de 2014

Un paso de más de Tina Seskis


 SINOPSIS
Un matrimonio aparentemente feliz. Un hijo precioso. Un hogar encantador. ¿Por qué entonces Emily Coleman se levanta una mañana y decide abandonar su vida y empezar de nuevo? ¿Cómo sobrevivirá? Y, por mucho que lo intente, ¿podrá realmente decir adiós a su pasado? 

Emily tiene un secreto. Nadie lo ha adivinado nunca. ¿Lo harás tú? 








Casi siempre que cae en mis manos un fenómeno de la autopublicación me entra la curiosidad de saber qué hay entre sus líneas, de descubrir qué es lo que cautivó a los primeros compradores que en definitiva es donde se encuentra la esencia, si todo se hace de forma normal sin invitación de compra por medio.
Y tenía entre mis manos Un paso de más de Tina Seskis, sin saber muy bien a qué me enfrentaba y guiado por las programadas frases de la contraportada que me decían que la historia podía estar bien.
Así, de primeras, os diré que una de cal y otra de arena, pero la de arena me ha pesado más que la de cal a la hora de definir mi satisfacción. Me he sentido engañado.

La historia tiene un inicio que alienta a leer y más cuando vamos viendo que la estructura narrativa es presente-pasado y con el añadido de pasado con diferentes personajes que nos explican el cómo llegaron al presente. Eso la hace atractiva al lector.
Y seguimos leyendo y nos vamos dando cuenta, y yo sin saber dónde me había metido, que nos adentramos en una novela que llaman chick-lit, en otras palabras, romántica. Pero Un paso de más no es de color de rosa, ya que la historia que nos explica tiene puntos bastante oscuros y diría que incluso muy duros, situaciones de la vida cotidiana a los, por desgracia, cada vez estamos más acostumbrados en las noticias diarias.
Otro de los aciertos de la novela son las emociones encontradas: dolor, amor, celos,... y ese enfrentarse al pasado, aunque aquí entraríamos en parte de la arena (y poco os puedo contar), pero no me acaba de convencer ese paso adelante en contraposición a la debilidad en muchos momentos de la protagonista principal.



Y llega lo que yo considero el engaño.
Lo comenté en Twitter (@2davidgomez) no me gusta que los escritores utilicen premisas falsas para generar expectación; un engaño premeditado que quieren convertir en sorpresa.
Podéis leer en la contraportada: Emily tiene un secreto. Nadie lo ha adivinado nunca. ¿Lo harás tú?
Imposible, es imposible poder adivinar nada cuando te están engañando (bueno, quizás no tanto; mi pareja dió en el clavo, pero teniendo claro que había un engaño). Y lo peor es que no te das cuenta del engaño hasta que te topas con él, de frente, de sopetón: toma sorpresa.
Entenderéis que no os pueda contar en que me he sentido engañado, pues le haría un flaco favor a la novela, pero sí considero oportuno explicarlo para que la reseña sea veraz.
Me estaba, digamos que divirtiendo con la lectura fácil, fresca, pero al llegar a la supuesta sorpresa, casi al final de la novela, ni satisfacción se ha ido por los suelos. Es como aquellos cuentos que nos explicaban que acababan con: todo ha sido un sueño. ¿No os daba rabia? A mí mucha. Pues esto, más o menos así.
Incluso dudé de que se me hubiera escapado algún dato y que el engaño no fuera tal. Pero he encontrado otra reseña que dice lo mismo, y si buscáis un poco más encontraréis algunas que incluso explican el engaño.

Mi encuentro con el chick-lit ha sido un tanto desigual. Entretenido al principio, y para mí, un desastroso al final y eso me ha pesado mucho, casi más que el principio.