jueves, 16 de octubre de 2008

Banana es nombre de mujer


¿En que estarían pensado sus padres al ponerle el nombre de Banana? ¿No pensaron por un momento que podría a llegar a ser una escritora de culto?

Todo esto viene a que hoy he recibido con alegría la visita de dos amigos y un libro (por tanto podríamos decir que han sido tres amigos lo que me han visitado). El susodicho libro era de la escritora Banana Yoshimoto y esto nos ha hecho pensar en sus padres y lo gracioso del su nombre.
Para postre, haces una búsqueda por internet y te encuentras a los dos individuos de la fotografía reclamando para ellos el derecho de llamarse Banano; un desaguisado en toda regla. ¿No existen ya nombres bonitos? Ahora la tendencia es buscar el nombre más rebuscado posible para que se tenga presencia nada más nacer.

Me imagino a la tal Banana en su cunita llorando desconsoladamente, embutida en un pijamita color amarillo chillón, y cuidada por la enfermera bromita de turno de la clínica, que en vez de un chupete le pone una banana en la boca para hacerla callar. La madre no se debió quedar atrás en las bromas y comentarios de todos los trabajadores del centro, ya que en la cocina también maquinarían un menú a base de bananas, para que recordara lo que le había hecho a su hijita. De primero, banana frita al estilo de Guatemala; de segundo pollo con bananas al horno; y de postre muffins de banana y avena (podéis hacer una búsqueda por internet para intentar hacerlo), todo un lujo para el paladar.

Suerte que la pobre Banana no se dio a la bebida y se dedicó a escribir para que nosotros podamos disfrutar en día como hoy que la lluvia acompaña a meterse bajo una manta y dejarse llevar por la buena prosa.


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