domingo, 21 de diciembre de 2008

Adiós Abraham

Hoy tenía que publicar algo en tono humorístico, pero una llamada de última hora me hace posponer el texto y publicar éste.

Existen días que nos preguntamos por nuestra razón de ser, por nuestra misión en la vida, por mirar a nuestro pasado y ver las cosas que hemos dejado atrás, las cosas que hemos hecho y las que no hicimos y quizás no podamos nunca hacer.

Hoy es uno de esos días, ya que me han dado una desgracia noticia: un exalumno murió ayer en un accidente de tráfico a la indecente edad de 21 años, y digo indecente porqué me da rabia que se vaya tan joven. Es una de esas injusticias que nos deja la vida sin inmutarse ni un solo momento.

Me he puesto a pensar en todo aquello que no verá, que no hará, que no aprenderá, que no compartirá, lo que no amará, lo que no sentirá, lo que no disfrutará, lo que no sufrirá, lo que no verán sus seres más queridos, y me ha dado un coraje de mil pares de narices.

Y luego me he puesto a pensar en mí y me he preguntado: ¿Estaré perdiendo el tiempo?

Sirva este pequeño escrito de homenaje a Abraham Báez.



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