jueves, 1 de enero de 2009

La isla del fin de la suerte



El otro día me perdí por una librería que tiene un apartado amplísimo de libros de bolsillo. Tenía la intención de comprarme uno pequeñito y descansar un poco de las grandes novelas.
Mirando, mirando, cayó en mis manos La isla del fin de la suerte de Lorenzo Silva. Tengo que decir que me costó muy poco cogerlo, ya que el autor me gusta sobremanera, y si a eso le añadimos que no había sentido hablar del libro en cuestión, pues no había vuelta atrás. Así que, como buen fetichista lector, me lo llevé a casa.
Decir que el libro fue publicado en 2001, pero ahora Destino ha hecho una reedición, de ahí que lo encontrara, que de otra forma.

Esta crónica o crítica, como queráis llamarle, la haré desde dos puntos de vista muy distintos, pues creo que lo merece, ya que si me centrara en un solo acabaríamos rápido.

Como bien nos explica el autor en un largo prólogo, la novela se gestó como un experimento que se propuso desde Círculo de Lectores. El autor escribía un primer capítulo (más o menos cada diez días) y dejaba tres posibles finales que los lectores votaban. A partir de la votación de los lectores se fue gestando la historia. Por tanto, creo que es justo decir, que todo esto conlleva un riesgo, y más para un autor como Lorenzo Silva que no necesita de estos riesgos, y estaréis conmigo que tiene su mérito y que por eso merece mi aplauso.

Por otro lado, y a mí entender, creo que el echo de jugar a eso de los finales y la inmediatez de la escritura, hizo que la novela tenga un perfil bajo.
Estoy decepcionado en ese sentido con el autor, que vuelvo a repetir, me encanta, pero me he sentido muy raro leyendo el libro. En ningún momento me he metido en él, no he sentido pasión, ni ganas de saber que iba a pasar, tenías ganas de acabar para empezar otro que me llenara, y tampoco quería dejarlo, pues siempre tuve la esperanza que mejoraría. No me entendáis mal, no es un tostón. El protagonista tiene salidas muy buenas y eso hace que se vaya llevando, pero sin pasión.

He reflexionado sobre el tema, y creo que podría ser debido al hecho de los diferentes finales y la sensación de que el autor no iba por donde el quería, como si la portada del libro fuera un presagio de lo que me encontraría.

Ni siquiera el final me ha satisfecho. Tengo que decir que me lo esperaba, y eso que no soy muy ducho en anticipaciones, pero no cabía otro, y más si lo votaban los lectores. Creo que de las seis votaciones que se hacen ninguna tiene riesgo, ninguna experimenta, ninguna “putea” al escritor. Eso le hubiera dado quizás otra vida.

En definitiva, un libro que, sintiéndolo mucho, no puedo recomendar.

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Sinopsis

El millonario Bruno Pezzi, un magnate de los negocios, y su hermosa mujer, Lydia, invitan a un grupo de amigos a pasar una semana de vacaciones en su lujosa y solitaria residencia, situada en una isla del Báltico. Entre los elegidos -hombres de negocios, el director de un periódico, un célebre escritor, una joven modelo venezolana y un experto en arte- se encuentra Ismael, sobrino lejano del poderoso Pezzi. Ismael acepta la invitación intrigado por la llamada de su tío, al que no ve desde hace treinta años.
Todo apunta parece perfecto hasta que uno de los invitados aparece muerto.
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