domingo, 27 de septiembre de 2009

Los sustitutos [Jonathan Mostow]

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¿Qué pasaría en la Tierra si casi todos tuviéramos un sustituto que realizara el 99% de nuestras tareas? Ese es el punto de inicio de la película del director Jonathan Mostow, conocido en España por la tercera parte de Terminator.

¿Lo habeís pensado seriamente alguna vez? Yo creo que sí, aunque en el film la reglas cambian un poco; mientras tu sustituto hace las cosas por ti, tú estás estirado o sentado con una especie de walmans en los ojos, así que, aquello de pensar que mientras te sustituyen en el trabajo tú puedes estar pescando, por poner un ejemplo, no funciona. Todo una lástima para Ronaldinho que se estaba frotando las manos.

La principal motivación a la invención de los sustitutos que nos presentan, en la película, es la de vivir una vida más a tope, bueno, el que la vive es el sustituto y tú a partir de él. Otras de las ventajas que no hacen ver son: la delincuencia baja, aún no he entendido porqué. Yo me imagino haciendo lo que me viniera en ganas sin riesgos, pues no tienen riesgo en un principio, pero se acepta; las enfermedades de transmisión sexual no existen (la bacanal está formada); la gente envejece hasta lo que les aguanta el cuerpo, aunque los demás te ven como a ti te de la gana, ya que puedes conseguir un sustituto a medida (en la película un tipo tiene un sustituto que es una mujer); el cansancio casi no existe, simplemente se tienen que cargar las baterías y mientras eso sucede ti te desperezas de un largo sueño, teniendo la compra encima de la mesa si sabes ordenárselo a tu sustituto. Ah, lo mejor sería enseñarle a cocinar, aunque si te compras una termomix lo tienes solucionado (creo que me han dicho que hace hasta migas, gachas, alimentos, gazpacho, morcilla, chorizos,…)

Tengo que contaros que la sensación al salir del cine fue rara. La gente salía sin hablar, casi sin mirarse, supongo que pensando si habían perdido tiempo y dinero o no. Quizás sospesando que debían decir y que postura tomar ante lo que habían visto.

A ver, no es una gran película, no es de aquellas que harías colas por. Te la puedes ahorrar y verla por la TV, pero lo que a mi me gustó es que me hizo pensar muy mucho. Además, está Bruce Willis (la película no sería la misma si él); vale la pena ver al sustituto de Willis, está más joven que en Luz de luna. El actor está correcto en su papel. Creo que desaprovechado. Los demás actores no destacan en ningún momento, quizás el técnico informático de la policía que le da un contrapunto a todo el desfile de maniquís que nos ofrece el film. También me ha gustado el momento en que tienen que buscar un sustituto en una tienducha y le dicen algo así como que no ve muy bien, o que al principio de costará ser rápido de movimientos y reflejos, pero que mejora con el tiempo. Además, le invita a ver el kit que puede comprar a parte. El final tampoco está mal: la decisión final, ser o no ser, esa es la cuestión.

Bueno, me tengo que ir a cargar las baterías. Noto que los dedos se me entumecen, y es que llevo todo el día de arriba a bajo, mientras el otro está tirado a la bartola en el sofá. El tío me explota. Quiere quedar bien, y como ahora se lleva lo de escribir, y no tiene ni idea, pues ala, a escribir se ha dicho. Suerte que tampoco sabe leer.

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