lunes, 1 de marzo de 2010

La analfabeta de Agota Kristof



Existen días que sin esperarlo, sin buscarlo, te encuentras con una buena lectura. Es como si el sol saliera por sorpresa en un día en el que el tío del tiempo anunció chubascos torrenciales (y no lo digo por quejarme de los meteorólogos, ya que el acierto está por encima del 95%).

La analfabeta es un pequeño libro de 52 páginas, pero no por pequeño menos bueno. Escrito por la húngara Agota Kristof nos explica en once relatos pequeñas historias que marcaron su vida. Unas páginas que han sido definidas por la crítica como «un regalo para el intelecto».

Nos habla del exilio forzado que sufrió durante la segunda Guerra Mundial, de la soledad que ese exilio le produjo y escribe: “Tengo claro que yo escribiría igual, tanto da donde y en que lengua”.
Continua con el camino por el desierto de las sensaciones en el exilio, lejos de su patria y donde todos esperaban una integración que muchos no deseaban.

Interesantísimo el relato que dedica a: “¿Cómo se vuelve uno escritor?” y nos explica:” escribiendo con paciencia y tenacidad y sin perder nunca la fe en aquello que se escribe”.
Muy bueno la referencia que hace a la enfermedad de la lectura y de cómo esa enfermedad la llevó a la escritura y de los inicios de esta mediante la poesía que escribía en el internado donde estuvo recluida.

Nos habla de los duro que es ser pobre y de la imaginación que le puso al crear pequeños guiones teatrales para poder sacar lo justo para poder comer.
Con mucho sentimiento nos dice que existe un “sabotaje intelectual nacional”, es decir, la perdida de la identidad y de cómo se impuso el alemán y más tarde el ruso para erradicar el húngaro.
Del adoctrinamiento y lo que supuso la muerte de Stalin para el pueblo húngaro: “Esperamos 36 años más para que el Padre muriera de verdad, para que nuestro faro iluminador se apagara, y para siempre, esperamos”.



Una historia hecha de historias llenas de lucidez y humor. Sus palabras nunca son tristes, son implacablemente justas y precisas. Todo el mundo de Agota Kristof está aquí, en este libro caracterizado por frases breves, minimalistas, diminutas en las que se perciben en todo momento las grandes reflexiones y los poderosos pensamientos que las han provocado.

De lectura muy recomendada para los que quieran ser escritores y para los que les gusta degustar pequeños tesoros literarios.
Publicar un comentario