lunes, 12 de abril de 2010

Mucho Kraken y pocas nueces (Furia de Titanes)



La Asociación de Kraken Unidos (A.K.U.) han formalizado una queja formal al director (Louis Leterrier ) y guionistas (Lawrence Kasdan & Travis Beacham ) de Furia de Titanes por el poco protagonismo que tienen en la película.
Desee casi el inicio de la película van anunciando su presencia, sus poderes destructivos, el fin de Argos (que se asimilaría con el fin del mundo) y luego sale cinco o seis segundos en pantalla.
El Kraken, supuesto protagonista, fue entrevistado después del rodaje, actuando también como portavoz de la A.K.U, manifestando que: “Mucho Kraken y pocas nueces. No sé si dedicarme al parchís profesional o ha producir falsas películas en 3D”.
Esa es otra. Me pasé la película quitándome y poniéndome las gafitas (caiga quién caiga) para ver si notaba alguna diferencia. Resultado: nada de nada. Al salir del cine, pensamos que podía ser culpa del propio cine, que la pantalla no estaba preparada o que las gafas eran del montón de las paradas, pero mira por donde, por la mañana un crítico de cine comentó que la película estaba grabada en un falso 3D. Total, que te gastas 3€ más para nada. No es que sea fan de las películas en 3D, pero me hacía gracia ver alguna para comprobar si realmente se vivía de otra forma. Todavía no os puedo dar mi veredicto (¿tendré que ver Avatar de nuevo en 3D?).

Sobre el argumento: pues claro, viniendo de donde venía la película, pues muy cogido por los hilos. Al grano y sin explicaciones concisas que ayuden al espectador a introducirse en el rico mundo de la mitología griega.

Mejor no hablar del semidios que se cree el más fuerte del mundo y si no es por la tropa que se sacrifica por él, no hubiera llegada ni al tranco de la puerta del palacio al iniciar la superaventura.

Y del padre, Zeus, que decir, un follarín rematado que se cree que puede ir poseyendo a las mujeres que le venga en gana: derecho de pernada, y encima sin ser él realmente.

¿Y Pegaso no era blanco? (lo he buscado en el wikipedia y todo).

La vestimenta: ridícula, sobre todo la de los dioses y las diosas, y nunca mejor dicho.

El sonido: no causaba ningún impacto (podrían contratar al del Señor de los Anillos; sí, la película ganaría bastante, pero no sé si llegaría al aprobado).

Por destacar algo, los personajes con ojos azules (no sé realmente como se llaman, pero parecían unos tuareg de la época) y las brujas que va a consultar, que tiene reminiscencias con el Laberinto del Fauno.

La película genera un falso entretenimiento, un entretenimiento raro, como el de tener palomitas congeladas un domingo por la tarde y ponerlas en un bocadillo de choped.

Para finalizar: anunciar la segunda parte de la película que tendrá por título: La Furia de Apolo, donde es susodicho tendrá algunos minutos más de cuota de pantalla.

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