lunes, 31 de mayo de 2010

Baratijas

David Trueba conocido guionista, escritor y director de cine, tiene una columna diaria en el periódico El País. Alguna vez que otra tengo la oportunidad de leer su columna y la verdad es que nunca me deja indiferente.

Os quisiera recomendar la lectura de su última reflexión (abajo el enlace) titulada: “Baratija” y donde expone, a su entender, porqué las cosas dejan de tener valor o pueden dejar de tener valor.

Y no explico más para que vosotros, si queréis, lo podáis leer.
Eso sí, os quiero dejar a modo de ejemplo dos párrafos; el primero de ellos, es el final del texto; el otro se encuentra en el medio:

“Una mañana fui al quiosco y vi a una mujer llevarse el obsequio que ofertaba un periódico, pero cuando el quiosquero le entregó el periódico correspondiente, ella lo rechazó: "¿Y eso para qué lo quiero?". Volver a convertir la baratija en un lujo requerirá un esfuerzo vocacional.”

“Me di cuenta de que el tipo no poseía las películas que quería, sino aquellas que le habían regalado.”

¿Qué opináis al respecto?

Baratijas de David Trueba

jueves, 27 de mayo de 2010

No le dio tiempo a croar



Basado en hecho reales.

Estaba sorprendida de la velocidad que podía llegar a coger en situaciones de peligro. Aquella noche fue una de ellas.

La serpiente abrió los ojos que brillaron como dos estrellas en el negro cielo; le mostró sus afiladas agujas paralizadoras, en un intento por intimidarla. Durante unos segundos se estudiaron, tal vez evaluando el peligro la una y las posibilidades de victoria la otra. Estaba claro que no había tiempo que perder, debía poner agua y tierra de por medio.
Comenzó a saltar como si fuera persiguiendo al último mosquito que existiera en la Tierra, el último delicioso manjar. No tuvo tiempo a pensar en lo que pasaría después de finalizar la persecución y comérselo; eso se lo dejaría a los filósofos.
El miedo hizo que su resuello fuera casi imperceptible para ella; saltar y saltar, sin parar, alejándose lo máximo de su depredador.

Vio unos pequeños arbustos. Le servirían de escondite, de lugar de descanso durante unos minutos.
Los alcanzó e intentó contener la respiración. Ahora si que notó el descontrol de su corazón.
Creyó que allí estaría a salvo, parecía un buen escondite, pero la serpiente estaba muy hambrienta y en tiempo de crisis, todos, incluso los animales, sienten su efecto. Más valía rana en la tripa que ratón por esperar.

-Ssssss –se escuchaba la dulce melodía de la muerte.
-Ssssss –cada vez estaba más asustada, ya no se sentía segura.
Decidió salir de su escondite y volver a saltar, lejos muy lejos, justo en el momento en que un coche aparcó muy cerca del arbusto.
Era de aquellos conductores que antes de dar por finalizada la maniobra de aparcamiento podría llegar a comprobar más de tres veces si el coche estaba bien ajustado o no, y en la mayoría de esas, el vehículo se movería unos centímetros a lo más.

-¡Pom! –uno ajustando y la otra saltando se encontraron.
Golpeó contra el tapacubos de una de las ruedas delanteras, pero el impacto no fue lo bastante fuerte para atontarla.
Un tenue calor la invadió. Salía de una pequeña obertura en la rueda golpeada que invitaba a entrar, a esconderse.

-Ssssss –estaba muy cerca.
No se lo pensó dos veces. Introdujo su viscoso cuerpo por el agujero y se acopló con facilidad en su interior.
-Sssss
-Ssss
-Ss
-S
La serpiente se alejaba. La había despistado. La rana comenzó a sentirse más tranquila envuelta en aquel agradable calor. Le pesaba hasta la lengua. Su carrera hacía la vida le había dejado casi extenuada. Notaba que le faltaban las fuerzas y se dejó vencer.


El día amaneció nublado y no tardó en comenzar a llover. La rana seguía durmiendo plácidamente soñando con ranitas a las que cortejar, mientras los paraguas se iban adueñando de la calle. Aquella noche había sido una de las mejores noches en las últimas dos semanas. Estaba descansando como nunca. El mosquito no tendría escapatoria. Saldría a cazarlo en cuanto se levantara de su letargo, y mientras seguía soñando con ranitas y mosquitos que ofrecer. Sonaba a vals, a paz, a tranquilidad.

-¡Rum!, ¡Rum!
Embrague, primera, gas.
El coche salió con velocidad de su aparcamiento, tanta que no se dio cuenta que en ese mismo momento, otro coche frente al suyo salía también.
Apretó el pedal del freno con la fuerza de un sorprendido, con el vigor del miedo a chocar.

No le dio tiempo a croar.


Apéndice

La factura subió a casi doscientos euros.
El mecánico me explicó muy excitado que nunca se había encontrado nada igual al cambiar unas pastillas de frenos.
Por mi parte, yo intenté negociar una rebaja por el espectáculo generado, pero no dio su brazo a torcer.

Me supo mal no poder despedirme de la rana, y más siendo su inconsciente verdugo.
Su cuerpo descansa en el cubo de desecho en el cual fue imposible buscarla.

Espero que muriera sonriendo.

jueves, 20 de mayo de 2010

Siete plumas

Lo que aquí se presenta es la nota de prensa del blog del proyecto.

Nace un “Gran Hermano” Literario

Un grupo formado por siete escritores de diferentes provincias españolas se ha unido en un proyecto denominado “7 Plumas” con el fin de escribir una novela en conjunto. Cada componente del proyecto escribirá un capítulo de la obra, siempre capítulos cortos, tomando el relevo de uno de sus compañeros. La novela se ha iniciado sin previa planificación, temática, estilo o título. Entre sus integrantes la gran mayoría ni se conoce personalmente, ni siquiera han hablado telefónicamente. Todos sus contactos hasta el momento han sido por correo electrónico y por medio de un blog.
Han elegido para este proyecto el formato blog, en la dirección "www.7plumas.com”, con el fin de convertirlo en una especie de “Gran Hermano Literario” y teniendo como objetivo acercar y cautivar a nuevos lectores, ofreciéndoles un nuevo formato donde ver cómo se crea y potencia un personaje, cómo cada escritor posee un estilo y una voz narrativa diferente, un lugar donde se percaten de las dudas literarias de cada autor y con permiso para entrar en los camerinos de la creación de una obra literaria. Y de esta forma vivir todo el proceso de creación de la novela y, si les apetece, hasta poder alinearse con uno de los autores.

Lo más destacable de este proyecto será la posibilidad que tendrán los lectores de influir en el guión de la novela, determinar si el protagonista acaba en los leones o feliz comiendo perdices. A modo de un “Gran Hermano”, podrán criticar a los autores y leer aquello que se cuece entre ellos durante el periodo de escritura de la obra. Las críticas y comentarios, los más influyentes, formarán parte de la edición impresa de la novela. La edición impresa, presumiblemente, integrará la propia novela escrita por las siete plumas y la otra que surja del mundo paralelo generado por los comentarios y de esta nueva experiencia en sí.
Esta vuelta de tuerca a la edición tradicional, en la que se presenta una novela antes de finalizarla, en donde los lectores tienen influencia en el argumento, en formato digital y gratuito, escrita por varios autores en la distancia y utilizando nuevas herramientas como Internet, será para combatir los cada día más preocupantes datos sobre la pérdida de hábitos de lectura.

domingo, 9 de mayo de 2010

Fin de David Monteagudo



La primera edición de este libro fue en octubre de 2009. Me paseaba yo por una de mis librerías preferidas cuando cayó en mis manos. Leí la contraportada y me dije: “un día me lo compraré”.
Pocos meses después pude comprobar que el libro iba por la quinta edición. Entonces me dije: “cuando pase la furia me lo compraré”.
Y va por la séptima edición, y cayó en mis manos.

Fin es la primera novela de David Monteaguado y tuvo bastante apoyo de los medios de comunicación y, como siempre, la exquisita presentación del libro en la colección Acantilado de Quaderns Crema. Todo eso ha llevado a la obra a tener el éxito que ha tenido. Pero con eso no hubiera bastado.

Un grupo de amigos se reúne en una casa perdida en medio de la montaña tras un largo periodo sin verse.
Todos y cada uno de ellos tiene una historia personal, una historia que no es independiente de lo que va sucediendo y que completa la historia (gran acierto del escritor).


“sois unos carrozones hechos polvo, estáis tarados, como todos los de vuestra edad. Todo igual, como mis padres: os pasáis la vida puteados, sin hacer nada de lo que de verdad os apetece, y luego os quejáis. Todo… todo lo convertís en un trauma.”


Ya es noche cerrada y falta por llegar unos de los componentes del grupo, aunque no están demasiado preocupados por ello, en un principio.
A media noche se produce un inesperado apagón y uno de los allí reunidos desaparece. Todo parece indicar que se ha peleado con su pareja y que ha cogido camino de Villadiego.


“Os diré una cosa: si consigo tomarme un café recién hecho, y darme un baño… Por mi que venga el fin del mundo. Ya me da igual, ya todo me da igual.”


A partir de ahí la novela va navegando por diferente escenarios, digamos que en una búsqueda desesperada de la luz; de la respuesta.
Te sientes cautivado por los acontecimientos y no puedes dejar de leer sabiendo que en cualquier momento desaparecerá otro componente del grupo. ¿Hasta cuándo? ¿Cuántos? ¿Estamos solos en el mundo?

Casi todos los expertos la comparan con la novela de Stephen King El cazador de sueños, donde un drama banal y generacional se va convirtiendo poco a poco en una pesadilla. Pero Monteaguado huye de los convencionalismos al dejar hablar a los protagonistas. Ellos son los que nos explican sus miedos y los comparten con nosotros.

Fin es una metáfora del fin del mundo. ¿Os lo podéis imaginar? Él lo ha hecho.


“Resulta difícil calcular las proporciones desde la distancia a la que se encuentran, viendo la figura solamente en silueta, sin rasgos ni extremidades; resulta difícil calcularlo cuando a uno le domina un miedo paralizante e irracional.”


A mí me ha faltado algo más. Creo que el final no está acorde con toda la historia, aunque tal como la plantea el autor no tenía otro remedio. Se podría decir que es el mejor final posible para los caminos tomados. Pero como digo, creo que no me cuadra un importante pequeño echo: la cabaña tenía algún tipo de protección. (Quizás no entendáis nada, pero es por no truncar la trama. Si la leéis lo entenderéis).

“Pero dime, bonita, ¿cómo explicas entonces… todo esto que está pasando?”


Os recomiendo su lectura, básicamente porqué mientras la leía, pensé que sería la mejor novela que me había leído este año.

martes, 4 de mayo de 2010

Ácido sulfúrico, Amélie Nothomb



Dos defectos de inicio le veo al libro:
1) El título: no lo encuentro lo suficiente significativo. Sí, existe ácido sulfúrico en la historia y sí, la historia es ácida como el sulfúrico, pero no lo encuentro suficiente. Tampoco soy nadie para proponer un título alternativo. Dios me libre.
2) El final: creo que historias como estas son difíciles de acabar, y cuando digo difíciles de acabar, me refiero a que la cosa sea redonda. El final me ha sabido a poco. A mi entender el libro va de mucho a poco y eso pesa en la valoración final.

“Llegó el momento en que el sufrimiento de los demás ya no les bastó: tuvieron que convertirlo en espectáculo.”

Creo que la autora lleva la historia al extremo (casi siempre lo hace pero no con la misma intensidad que en esta novela). Como podéis comprobar en la sinopsis, la historia parte con el lanzamiento de un nuevo y revolucionario programa de televisión.
La autora nos nuestra un mundo (el del nuevo programa) donde nos podemos escandalizar en el primer segundo, y sin explicar mucho más para no desvelar parte del argumento, donde nadie actúa, dejando hacer.
Lo que no me ha gustado es que luego si hacen (parece código Morse lo que estoy escribiendo, pero es para no desvelar más cosas). ¿Por qué no lo hicieron antes? ¿Por qué es tan fácil hacerlo al final? Son preguntas sin respuesta y que le quitan un poco de valoración a la trama.

¿Seríais capaces de seguir con el televisor encendido si las imágenes fueran de lo más gore? Yo estoy convencido que no.
Y el resto del mundo, ¿creéis que un programa gore triunfaría en nuestra sociedad? (En la novela se llega a un punto donde las otras cadenas dejan de hacer programas en directo para poder ver el programa).

“Dios resulta tanto más necesario cuanto más evidente es su ausencia.”

Me ha gustado mucho el momento en el que rescata la figura de la “Dama” que se utilizaba en muchos campos de concentración nazi. Resumiendo y para que lo disfrutéis al leerlo, la “Dama” era como una figura buena que daba ánimos y vida a los que esperaban la muerte.

“Resulta mucho más difícil golpear a un individuo cuando conoces su nombre.”

El tono general de la novela es el propio de la autora. Deja de lado las complicaciones estilísticas para narrar con prosa veloz e hipnótica. Eso es lo que nos gusta a los que la leemos y seguiremos leyendo. El tiempo pasa deprisa con un libro de la francesa en las manos, y eso no quiere decir que tenga ganas de que pase rápido, al contrario, me refiero a que disfrutas con la lectura y al final tienes ganas de más.

Sinopsis

El último grito en programas televisivos de entretenimiento se llama «Concentración». Por las calles de París se recluta a los participantes de este reality show, que serán trasladados al plató en vagones precintados como los que trasportaban a los judíos durante el exterminio nazi y, después, internados en un campo. Ante las cámaras de televisión, los prisioneros son golpeados y humillados. El clímax llega cada semana, cuando los telespectadores ejercen el televoto: desde sus casas pueden eliminar-ejecutar a uno de los participantes. Pannonique, una estudiante de gran belleza, es reclutada. Zdena, una mujer sin empleo, se enamora de ella. Una pareja fatal: la víctima y el verdugo. Cuando la audiencia tiene que votar sale a la luz el sadismo inconsciente del público que deplora el horror pero es incapaz de perderse una entrega. Una historia que sirve como crítica de un mundo brutal y crudo de hipocresía bienpensante: un mundo en el que incluso la denuncia del sistema pertenece al sistema.

sábado, 1 de mayo de 2010

Reto 2010



Pues no me iba a apuntar, pero me ha picado el gusanillo de hacerlo.
Ya estoy apuntado al Reto 2010.

¿Y qué es el Reto 2010?
Resumiendo: te propones que te leas 29 libros durante el año pero de una forma muy peculiar: “Hay que leer un libro cuyo título contenga 25 caracteres, otro de 24, otro de 23...” y así hasta el de 1 carácter; eso haría un total de 25 libros a los que se ha de añadir 4 libros más de una lista de libros recomendados por los participantes.
Existen otras consideraciones más, pero prefiero que las leáis en la web.

¿Qué me ha impulsado a hacerlo?
Descubrir nuevos escritores ante la obligación de tener que leerse un libro que contenga un número determinado de caracteres en su título y que no encuentre en mi biblioteca personal o no tenga presente en mis autores preferidos.

Podréis encontrar un enlace a mi ficha personal en el Reto 2010 para que podáis seguir mi evolución.

Y os dejo con la web: Reto 2010