lunes, 24 de enero de 2011

Nuevas propuestas de Vázquez-Figueroa en su último libro


Como todos sabéis Alberto Vázquez-Figueroa, a parte de escritor, es inventor y en muchos de sus libros nos muestra el funcionamiento y ventajas de sus inventos.
Es un escritor que intenta avanzarse al resto como ha estado haciendo en sus últimas publicaciones donde, por ejemplo, en “Por mil millones de dólares” puso su novela al alcance de todos con descargas gratuitas, o en “Saud el leopardo” se atrevió a publicar primero en Bubok para después sacar la versión en papel.

En su última novela “El mar en llamas”, salida al mercado hace unos días, revoluciona la forma de leer; es una lectura en horizontal o apaisado con el objetivo claro de ahorrar papel y coste. Pero lo explica mucho mejor la contraportada del libro:

“…el autor a caído en la cuenta,…,…de que los libros se pueden imprimir de una forma más sencilla, más cómoda, más practica y menos costosa sin necesidad de reducir el tamaño, el formato, ni el tipo de papel o de letra, ahorrando la tercera parte del papel y, por tanto, el peso y los costes de envío o almacenamiento. Ello evita que se tenga que cortar la tercera parte de los árboles destinados a producir pasta de papel, y eso redundará de forma muy importante en la preservación de los bosques del mundo,… También reducirá de manera esencial el peso que se ven obligados a soportar los escolares.”


Quizás no sea novedosa la forma de leer, quiero decir, que no sea el primero en hacerlo así (creo que la “Torá” ya se lee así, o me estoy equivocando del todo). Pero la cuestión es que es el primero que se preocupa por nuestros estudiantes y esos tochos de libros que tienen que cargar a la espalda durante cinco días a la semana con el consecuente perjuicio para ellas todavía en desarrollo.
Puede que detrás de todo se encuentre una defensa del papel por encima del libro electrónico, aunque en los colegios el libro electrónico ya está desfasado. Lo que se llevará, y no creo que le falte mucho, son las web interactivas, más que libros, donde los alumnos a partir de sus experiencias y con el apoyo del profesor irán aprendiendo de forma diferente para así llegar a lo que yo creo será el futuro de la educación: la enseñanza individualizada.
Sí, se intenta atender a la diversidad en todo momento, pero cuando te enfrentas a una clase con treinta alumnos, no existe forma humana de preparar material adecuado y individualizado para los treinta y se tiende a generalizar la enseñanza con el perjuicio que supone para algunos.

Y como siempre me he ido del tema, o quizás era el tema.
La cuestión es que he comenzado a leer el libro y se lee muy bien. Sí, te sientes un poco raro al principio acostumbrado al A5, pero el A4 se maneja bien.
Ya os contaré que tal el libro.

Publicar un comentario