martes, 1 de febrero de 2011

El mar en llamas


Decepcionado.
Ese es la palabra que mejor definiría mi estado de ánimo después de acabar con la lectura de la última novela del autor canario.
Y es que de sus últimas novelas, pocas me han hecho vibrar: A la deriva(2005), Por mil millones de dólares(2007), Coltan(2008). En ese espacio de tiempo, el autor ha publicado trece novelas de las que he leído once. Creo que el porcentaje es bastante bajo.
Estoy convencido que si hubiera sido otro autor no tendría esos números; a la segunda que me la hiciera lo dejaría de comprar. Pero Vàzquez-Figueroa me atrae como un imán y no puedo remediarlo. Supongo que lo mucho que disfruté con las aventuras de Cienfuegos sigue actuando de balsámico contra el desánimo.

Alberto Vázquez-Figueroa siempre se ha sentido libre de hacer lo que quería con sus novelas. Por eso no se le cayeron los anillos cuando publicó en bubok su novela Saud el Leopardo (2008) o cuando regalo la descarga de Por mil millones de dólares (2007) a todo el que quisiera leerla y así hacer llegar su protesta sobre los derecho de autor. También publicó Vivos y muertos (2007), novela que tenía escrita y publicada bajo su pseudónimo (Kimberley o AVF) años atrás y que salió el baúl de los recuerdos cuando se produje el lamentable atentado en Madrid como si de una premonición se tratara, o el Rey leproso (2005) que parecía una novela de otro tiempo muy alejado del estilo del autor y con otra editorial.
No sé lo que está pasando, pero veo mucha producción y poca calidad. Creo que antes sus novelas eran más atrayentes, más cautivadoras, desde la primera a la última página.
Uf, creo que me estoy pasando con la crítica y todavía no he hablado de la novela en cuestión. Stop.

En El mar en llamas no he encontrado una buena historia entre personajes. La he encontrado vacía de contenido emocional e incluso aventurero. Iba pasando las páginas y esperaba algún tipo de conexión entre el escritor protagonista de la historia y la iraní que le hace el encargo para que, de alguna manera, se salvara la novela. Pero ni por ahí.
Los capítulos se van sucediendo y algunos parecen inconexos entre ellos. Meras explicaciones de una trama que casi no existe como tal.
Sí, parece que el desastre de la BP en el golfo de México ha sido provocado y que se tiene que investigar. ¿Dónde está la investigación? Floja, muy floja en su conjunto y con un final casi ridículo donde todo se resuelve de la forma más banal.
Y eso que la cosa comienza bien, vaya, a mi me gustó el inicio, pero no el nudo ni el desenlace y cuando a una novela le falla alguna de esas cosas, mal.

Creo que es la novela más panfletaria que ha escrito. Siempre nos cuenta ideas, algunas revolucionarias, en ellas, pero en esta la cosa se ha salido de madre. A mi entender, no le quisieron hacer caso cuando hubo el desastre y ahora se ha querido vengar describiendo lo que él hubiera puesto en práctica, pero como digo, se ha sobrepasado en importancia dentro del contenido de la novela. Me he aburrido, y me sabe mal decirlo, pero ha sido así y no os quiero engañar, por mucho que me duela, pues es un escritor que admiro.

Tampoco me ha gustado leer el libro en forma horizontal (ya os lo comenté en el post: Nuevas propuestas de Vázquez-Figueroa en su último libro). Yo pensé que me acostumbraría y no ha sido así. Me ha resultado muy incomodo, sobre todo cuando leía en la cama. Creo que me quedo con la forma convencional.
Seguro que existen mejores formas de ahorrar en papel y bajar los costes que con ese sistema. Por ejemplo, utilizando papel reutilizable o reciclable, o bajando los márgenes de beneficios de la editoriales (ese sí que sería una buena forma).



Club de Lectura 2011
- 1 - Ojos Azules - Arturo Pérez Reverte
- 2 - Se lo que estás pensando - John Verdon
- 3 - El mar en llamas - Alberto Vázquez-Figueroa
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