miércoles, 16 de febrero de 2011

La herencia de Wilt


Wilt siempre será Wilt por muchos años que pasen. Nos podrá hacer reír más o menos, pero sus locuras siempre nos regalarán una sonrisa en tiempos que se cotizan a alto precio.
No es fácil escribir novela de humor. ¿Cuántos escritores conocéis que hayan escrito novelas de humor con cara y ojos? ¿Cuántos escritores se atreven con el género? ¿Cuántas editoriales apuestan por ellos?
Supongo que vuestras respuestas se puede asemejar mucho a las mías: poquísimos.
Por eso, una vez más, quiero destacar la valentía y el oficio de un escritor como Tom Sharpe.
Sí, he de reconocer que el nivel de esta quinta parte está lejos de sus anteriores novelas, sobre todo de las tres primeras, pero sigue siendo Wilt y sigue siendo Sharpe, y he de decir que he pasado un buen rato con su lectura.

En esta quinta parte se podría decir que Wilt deja de ser el protagonista, todo y mantener el peso de la novela. Su mujer y sus hijas han encontrado un lugar destacado en las líneas humorísticas de Sharpe, sobre todo las segundas que están más locas que un cencerro. No las puedes dejas solas en un habitación ya que, como si del mejor McGiver se tratara, te la lían parda.
Y en eso están todo el día maquinando que puede hacer para joder a la gente cosa que consiguen en muchas ocasiones a lo largo de la novela.

Eva, como siempre, pobre Wilt, le hace aceptar un trabajo en una lujosa mansión para así poder ganarse unas libras extras y poder permitirse el capricho de tener a las niñas en uno de los mejores colegios de la zona; colegio que no las quiere ni en pintura y que como medida de presión les sube las cuotas a los Wilt, de forma que a Henry no le queda más remedio que aceptar.

Es en esa mansión donde comienza todo el lío. Ya os podéis imaginar que los propietarios nos son trigo limpio y que provocarán las mil y una. ¿Y el pobre Wilt? Pues intentando que no le llueva encima. Y no sigo contando para no desvelar nada más de la trama.

Creo que el final es demasiado rápido y rompe un poco el tempo de la novela. Parece como si Sharpe tuviera miedo de no poder acabarlo; y razón no le falta.

Tampoco he entendido el título. No sé a que viene llamarle la herencia de Wilt. Puede ser por las hijas, o por lo de tener que ganar dinero extra, pero no acabo de ver una razón más lógica. Si la sabéis o la intuís me la comunicáis.

Recomiendo su lectura a los amantes de Wilt. Y a los que no lo conozcan, mejor empezar por el primero.

Club de Lectura 2011
- 1 - Ojos Azules - Arturo Pérez Reverte
- 2 - Se lo que estás pensando - John Verdon
- 3 - El mar en llamas - Alberto Vázquez-Figueroa
- 4 - La herencia de Wilt - Tom Sharpe
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