cookieOptions={close}; CRUCE DE CAMINOS: Momentos #6: sobre el oficio de escribir

sábado, 2 de abril de 2011

Momentos #6: sobre el oficio de escribir


Segundo Momento que quiero compartir con vosotros de la novela Higiene del asesino de Amélie Nothomb, aunque para ser exactos sería el cuarto, ya que en la reseña he utilizado dos más.

Este diálogo me ha gustado especialmente por la profunda reflexión que hace el protagonista sobre el oficio de escribir.

—Si es así, ¿por qué le desagrada hablar de sus novelas?
—Porque hablar de una novela no tiene ningún sentido.
—Sin embargo, resulta apasionante escuchar a un escritor hablar de su creación, explicar cómo, por qué y contra quién escribe.
—Si un escritor consigue ser apasionante al respecto, entonces sólo hay dos posibilidades: o repite en voz alta lo que ya ha escrito en su libro, en cuyo caso es un loro; o cuenta cosas interesantes de las que no ha hablado en su libro, en cuyo, caso el susodicho libro es un fiasco, pues no se vale por sí mismo.
—Sin embargo, muchos grandes escritores han logrado hablar de sus libros sorteando esos escollos.
—Se contradice usted: hace un momento dijo que todos los grandes escritores sentían un enorme pudor cuando se trataba de hablar de sus libros.
—Pero se puede hablar de una obra sin desvelar su secreto.
—¿Ah, sí? ¿Acaso lo ha intentado alguna vez?
—No, pero yo no soy escritor.
—¿Entonces, a santo de qué me viene con esas chorradas?
—No es usted el primer escritor al que entrevisto.
—¿Por casualidad no me estará comparando con los plumíferos a los que suele entrevistar?
—¡No son plumíferos!
—Si logran ser apasionantes y púdicos al hablar de su obra, no hay duda de que se trata de plumíferos. ¿Cómo quiere que un escritor sea púdico? Es el oficio más impúdico del mundo: a través del estilo, de las ideas, de la historia, de las investigaciones, los escritores no hacen otra cosa que hablar de sí mismos, y además con palabras. Los pintores y los músicos también hablan de sí mismos, pero lo hacen con un lenguaje mucho menos crudo que nosotros. No, señor, los escritores son obscenos; si no lo fueran, serían contables, conductores de tren, telefonistas, serían gente respetable.

5 comentarios:

Andreu Romero dijo...

Impúdicos, eso es.
Y parece que no, que escribir es algo mecánico y frío. Hay que ser valiente para escribir, saber que a lo mejor te despellejarán vivo, o que te llevarás malas críticas. Pero la recompensa positiva merece la pena ^___^

Carmina dijo...

Me ha gustado mucho este momento, nada como un escritor hablando de su criatura, lo he podido comprobar en varias presentaciones en vivo y en directo, cuanta pasión le ponen, que esfuerzo por no soltar nada relevante de la trama, y sentir pudor, no, no creo que lo sientan, ser escritor es lo contrario, es un desnudarse continuamente porque algo del autor se queda los personajes, si una persona siente pudor no puede escribir, o no será un gran escritor. También estoy de acuerdo con Andres, ha de ser un valiente, e incluso un kamikaze, porque no podemos gustar a todos...

Vicent dijo...

Esta claro que si a alguien no leería jamás es a alguien que tiene esos concepto de escritor y de escritura. Aunque mucho me temo que lo del entrevistado no es más que una pose para llamar la atención. Y creo que a eso ya estamos demasiado habituados.
Yo soy de los que piensan que hay muchos tipos de escritores, están los que sólo saben desnudarse a si mismos (la inmensa mayoría) y están los que saben desnudar a los demás (mis favoritos), como Tom Sharpe. Pero existe aún otro escritor capaz de sacar de su escasa masa encefálica (como corresponde a todo escritor) algo que ni es él, ni son los demás y parir las mejores obras de SF. Y es que si queremos tener lo mejor de la cebolla no debemos sacarle todas las capas.

Andreu Romero dijo...

Muy de acuerdo con Vincent. Nuevamente percibo esa voz experimentada de los que habéis leído más que yo ^^.

Rosalía dijo...

Muy buen momento, me ha gustado. Y tengo ganas de leer algo de esta escritora, a ver si bajo mi lista de pendientes ...

bsos!