jueves, 14 de abril de 2011

Resistir


Solo se escucha el rumor del mar. Las calles están casi desiertas. Tan sólo un gato que alguien abandonó en su huida busca la pierna del señor Watanabe para frotarse contra sus vistosos zuecos verdes.

El señor Watanabe se agacha con esfuerzo y le acaricia el lomo mientras le dice:
-No tengo miedo. ¿Tú lo tienes? Seguro que no. Pocas cosas le pueden preocupar a un gato tan bonito como tú. A mi tampoco me preocupa ya nada. A mis 78 años estoy convencido que antes de que me llegue el cáncer provocado por la radiación moriré de viejo. –Y le sigue acariciando el lomo. –No estaremos solos. Nos haremos mutua compañía. No abandonaremos nuestro hogar, la tierra que nos vio nacer.


Basado en hechos reales. Watanabe vive en Hironomachi a tan sólo 25 km al sur de la central nuclear de Fukushima I.
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