jueves, 5 de mayo de 2011

El mundo amarillo de Albert Espinosa


Tanto hablar últimamente de Albert Espinosa y todavía no me había leído ninguno de sus libros (y eso que en casa están todos). Pues eso, que ya tocaba y que mejor que comenzar por el primero.

Quienes hemos visto por la televisión alguna de las entrevistas que le han realizado a Albert Espinosa no nos sorprenderemos a leer El mundo amarillo. En él, se encuentra la base filosófica, aunque él no le llame así, de su modo de vida y que continuamente nos va recordando tanto es sus películas con en sus entrevistas. Y es que no ha sido fácil la vida que ha tenido el autor, pero como él dice, esa misma vida le ha hecho más fuerte y mejor.

Cuando vas leyendo tienes la extraña sensación que tienes a Albert a tu lado y que es él mismo el que te va leyendo el libro. Supongo que es esa fuerza que desprende por los cuatro costados la que provoca el efecto, aunque también quiero pensar que es su forma de escribir (cuando lea el siguiente lo podré corroborar al cien por cien).

El mundo amarillo es un libro de lectura recomendada ya que está repleto de Momento (alguno de los cuales he publicado o publicaré en el blog).
En un intento de sintetizar os diré que El mundo amarillo es como un libro de recetas, pero de la vida. Las recetas han sido aprendidas por el autor de la forma más dramática al superar cuatro cánceres en diez años. Él siempre dice que el cáncer le he enseñado a vivir y que por eso se sentía en la necesidad de escribir el libro para dejar constancia de esos aprendizajes y en el mejor de los casos, para que, los que lo lean se contagien del fresco amarillo de sus páginas.

Es en este libro donde expone lo que él cree que son los amarillos, y dónde nos anima a buscarlos. No diré nada sobre el tema, es mejor leerlo y sacar vuestras propias conclusiones.

Me ha sorprendido mucho la capacidad de memoria que tiene el autor para recordar situaciones y frases. Cada capítulo comienza con una frase y luego una situación que da pie a una “teoría”. Supongo que como él remarca, el ir siempre acompañado de una libreta hace mucho, pero no creo que en esos momentos la tuviera consigo, aunque estoy seguro que lo vivido marca mucho más que lo que podamos escribir en una librera.

El libro se lee muy rápidamente, tomando notas y todo, y te llena de un cierto optimismo, pues la sensación es rara de explicar.

Así que, si os topáis con El mundo amarillo no lo dejéis escapar.
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