jueves, 16 de junio de 2011

Fahrenheit 451 de Ray Bradbury


Lo primero que me llamó la atención de este libro es su argumento. Tenía ganas de saber como se imaginaba un escritor de prestigio un mundo sin libros, o mejor dicho, un mundo donde tener libros es casi peor que asesinar a alguien.

El cuerpo de bomberos se convierte en la secreta, en las SS del mundo imaginado por Bradbury. Ellos son los investigadores y ejecutores. Si alguien tiene un libro le queman la casa e incluso queman al propietario dentro. Se puede decir que han cambiado la manguera por un lanzallamas.

"-Tú no estabas allí, tú no la viste -insistió él-. Tiene que haber algo en los libros, cosas que no podemos imaginar para hacer que una mujer permanezca en una casa que arde. Ahí tiene que haber algo. Uno no se sacrifica por nada."

El gobierno quiere acabar con los libros para que la gente no piense y así poder dominarlos a su antojo. Para ello también idean formas de tenerlos siempre entretenidos como las paredes que hablan y donde continuamente se están dando folletines haciendo que la gente crea que esas personas, las de la TV, que ven a tamaño real se conviertan en uno más de la familia. Nunca estás solo.
A nadie se le escapa que el libro se encuadra en una temática de ciencia ficción.

"Les llaman campamentos ambulantes, Y si anda usted el tiempo suficiente y se mantiene ojo avizor, dicen que quedan muchos antiguos graduados de Harvard en el territorio que se extiende entre aquí y Los Ángeles. La mayoría de ellos son buscados y perseguidos en las ciudades. Supongo que se limitan a vegetar. No quedan muchos, y me figuro que el Gobierno nunca los ha considerado un peligro lo suficientemente grande como para ir en busca de ellos."

Quisiera reseñar que me costó entrar en el libro. Fui durante algunas páginas un poco perdido hasta que la acción comienza a desarrollarse, aunque en el final también me volví a venir un poco abajo al ralentizarse en demasía.

El prólogo del libro, escrito por el mismo Bradbury, no tiene desperdicio y creo que es casi mejor que la novela en sí. Allí nos cuenta las peripecias que tuvo que pasar para escribir el libro y para poder publicarlo después. Os recomiendo que no os lo saltéis.

Quizás veamos lejos el Apocalipsis de los libros, sobre todo tal y como lo explica Bradbury, pero creo que en cierta forma hemos llegado a un inicio. Los jóvenes de hoy en día leen cada vez menos; algunos confiesan que nunca se han leído un libro o que nunca lo harán, y de eso también trata Fahrenheit 451, de lo que sucede cuando la gente no se cultiva, de lo que se siente cuando se lee un libro (y también sabéis lo que me leéis), y el como proteger ese patrimonio de la humanidad.

Leamos, leamos, no dejemos de leer.
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