jueves, 22 de septiembre de 2011

La delicadeza de David Foenkinos


¿Cómo superar la muerte de un marido? ¿Cómo afrontar ese duelo? ¿Conocer a una persona muy diferente a él sería posible?
Esos son los puntos de partida de La delicadeza de David Foenkinos, una novela multipremiada y que hace meses llegó a España sin hacer mucho ruido, pero que se está haciendo un sitio en muchos de los corazones de los lectores.

La palabra delicadeza puede tener diferentes significados. En esta novela podremos comprobar que es así, tanto en lo positivo como en lo negativo. También tendremos que tener presente que lo que para unos es delicadeza para otros no lo será, y ahí está el juego.

No son novelas que así de primeras me atraigan, aunque el título sí. Creo que estamos en un momento donde nos falta mucha delicadeza, calor, esperanza. Y eso último es lo que pretende David Foenkinos en su novela. Algunos la definen como una comedia cargada de esperanza. Yo creo que no se equivocan mucho. La leí en dos tirones y me dejó un gran sabor de boca, tanto que comencé a buscar más libro del autor, sin suerte, ya que no se han traducido más y mi francés deja un poco que desear.

Una lectura sin complicaciones, sin subtramas, de avance directo, sin nada que sobresalga, sencilla, con un toque de humor que nos hace sonreír, pero con un conjunto genial. Hacía tiempo que no leía algo tan redondo.

El personaje de Nathalie es el que lleva todo el peso de la novela, y es entrañable. Desde la primera página la cogeremos de la mano y la acompañaremos en ese viaje tan especial. Creo que el escritor ha sabido captar en Nathalie todo aquello que alguien puede sentir en la situación que se nos narra.

Creo que uno de sus puntos flacos es el final. Después del buen ritmo de toda la novela nos encontramos con una desaceleración no conclusiva. ¿Habrá una segunda parte con en el caso de “Como el viento del norte”? Yo espero que no, ya que aún siendo un final no conclusivo, Nathalie abre los ojos.

Están claro que con esta novela David Foenkinos ha demostrado que está en la ola de la literatura francesa. Su prosa tiene ese perfume francés tan característico.
También podríamos decir que pretende meterse en la ola del cine francés, pues se está preparando una versión cinematográfica, donde Audrey Tatou hará de Nathalie, cosa que le sienta como anillo al dedo, y donde, además, David y su hermano son los guionistas.

Os dejo con un enlace a un Momento basado en la novela y que hace días publiqué: Momento 20: Sobre la pena de amor.

Y con dos frases más que podrían generar un Momento:

"La lluvia caía sobre el rostro de Nathalie, de modo que no se podía distinguir qué eran gotas y qué eran lágrimas. Pero Markus sí las distinguía. Sabía leer las lágrimas. Las de Nathalie"

"Hay gente fantástica a la que se conoce en mal momento. Y hay gente que es fantástica porque se la conoce en el momento adecuado"
Publicar un comentario