lunes, 12 de septiembre de 2011

Un café con Luís Bermer


Luís Bermer es zaragozano y lo podéis encontrar habitualmente en su blog. Se define como escritor de relatos de terror, aunque últimamente tiene un proyecto de novela, su primera novela. Hace pocos días publicó el último capítulo de su relato por entregas "Lluvia de castigo" que ha tenido enganchado a más de uno a la pantalla del ordenador.
Ha sido una charla sin ningún tipo de desperdicio y que os recomiendo leer de principio a fin, y más las palabras de Luís que las mías, pues Luís habla desde las entrañas, sin tapujos, sin miedo, claro.
Espero que sea de vuestro agrado. Los dos esperamos vuestros comentarios o preguntas al respecto de la charla para seguir hablando cuando se apagan las luces.

David: Buenas Luís y gracias por aceptar la invitación de tomarte un café conmigo mientras charlamos.
Estás publicando un relato por entregas en tu blog que lleva por título "Lluvia de castigo". ¿Qué tal aceptación a tenido la publicación?

Luís: Hola David. "Lluvia de castigo" ha sido, aparte de un pasatiempo estival, un entrenamiento para el salto al formato novela. Está teniendo unos buenos cientos de lecturas por diversos foros pero, si te digo la verdad, sólo conozco la opinión de aquellos que tenéis el detalle de comentar (los menos) y, basándome en éstas, podría decir que la aceptación ha sido muy buena. La intriga y el misterio están ahí, y apetece seguir leyendo. Yo como lector es lo que busco y, como escritor, no puedo pedir más.
¿Qué piensas del terror que se cultiva hoy en día? ¿Cómo ves su futuro más inmediato?

David: Creo que tenemos un gran plantel de jóvenes escritores que están dando mucha guerra, y sobre todo, pequeñas editoriales que les están la oportunidad de ser leídos, de tener una mayor difusión, pero lo que más me interesa es tú opinión al respecto.

Luís: Desde luego, cualquiera, bueno, casi cualquiera que se dedique a la quijosteca tarea de escribir o intentar vender libros cuenta ya con mi simpatía. Te confieso que estoy bastante desconectado de lo que se esté haciendo ahora mismo; pero mi intuición me dice que no me estoy perdiendo -para mi personal gusto- ninguna obra fundamental. La última vez que eché un ojo fuera, todo eran zombis, vampiros y refritos clónicos de todo pelaje, como si el Terror fuesen estas tres autopistas y, todo lo que se salga de ahí, estuviera condenado al ostracismo y la incomprensión. No sé cómo lo verás tú, pero para mí el género necesita una reformulación total, que lo vuelva tan transgresor como lo fue en sus orígenes.

David: Quizás sí haya una saturación del tema zombi y vampírico, pero te puedo decir que he leído buenas obras en este género. No creo que tenga el tipo de terror que buscamos en las páginas de Lovecraft o Hodgson, por poner un ejemplo, o el tipo de terror que podemos encontrar en tus relatos. Quizás la sangre haga que disminuya su intensidad.
¿Tienes pensado pasar a papel o ebook “Lluvia de castigo” acompañada de las ilustraciones de tu amigo y, en palabras tuyas, dibujante de cabecera, Azramari?

Luís: Sí, esos arquetipos del terror van a estar siempre ahí, no me quejo de ello, pero sí del abuso oportunista, a impulso de tendencias y modas, y la saturación vergonzante que de estos se hace, hasta el punto que todo parece reducirse a "¿Cuál es la última "zombada" que se ha publicado? Y apuntas la presencia de la sangre como reductor de intensidad. El problema es que la sangre, a veces, se usa como pura incitación al morbo, sin más, y no como parte, detalle secundario, de la historia que se está contando. Antes, el terror era más sugerente, atmosférico ¿Cuánta "sangre" utilizó Lovecraft, o Hodgson? Bien poca, por lo que recuerdo y ahora, nuestra sociedad parece necesitar auténticos baños de sangre para movernos el corazón.

"Lluvia de castigo" saldrá en Pdf de descarga gratuita con ilustraciones de algunos monstruos que ya conocéis. En el futuro, saldrá integrado también en alguna recopilación de relatos en papel (para aquellos que, como yo, sigan odiando las pantallas para leer). Y hablando de ilustradores ¿Qué te parece la importancia que se le concede a este arte en el ámbito del terror?

David: Antes de contestarte te quiero hacer reír. Ayer mismo acabé un relato. Y sabes de qué va el relato, pues de zombis, aunque creo que le he dado un punto más profundo en su final, vaya eso espero, pues lo quiero presentar a un concurso.
En lo referente a las ilustraciones en el mundo del terror tengo bastantes conocidos metidos en el mundo del cómic y he visto muy buenas viñetas y algunas de ellas producen escalofríos. A mi me gusta la idea de acompañar los escritos con ilustraciones como se hacía antaño, pero creo que, o se lo hace uno, o las editoriales no están por la labor.
Tienes una sección en tu blog sobre música y te quería preguntar si la música te inspira a la hora de tus creaciones, si tienes algún grupo fetiche en ese aspecto y cuál ha sido tus últimos descubrimientos musicales.

Luís: Jeje, si tú lo dices, como conocedor del género que eres, tu relato aportará algo-que tampoco digo que todo lo zombí-vampírico no merezca la pena por el mero hecho, de serlo, ojo-.Ya nos lo darás a conocer. Y mucha suerte con ese concurso.
Tú lo apuntas: las editoriales no están por la labor, por no ser una tendencia o valor seguro. No les culpo: son un negocio, ante todo, y tienen que velar por él, pero es una lástima que el mundo de la ilustración esté tan minusvalorado. Eso fue lo que me llevó a poner ese espacio en mi web ("Galería del horror") para ilustradores que quisieran ver ahí sus trabajos. Y gracias a eso he conocido a grandes artistas –ahora también amigos-. Es muy emocionante ver la expresión gráfica de una idea propia a través de las manos de otra persona; y muy enriquecedor también. Yo con esto estoy encantado, porque me aporta la motivación que tantas veces me falta para seguir escribiendo.

Fíjate, a lo mejor te sorprende y todo, pero te diré que jamás me pongo a escribir con música de fondo. Bueno, con algunos "Haikus oscuros" sí lo hice, con el "Octuber rust" de Type 0´negative. Por diversas razones, esas canciones son "míticas" para mí, o me parecen especialmente buenas. Y digamos que comparto afinidad artística y conceptual respecto al mundo con muchos de esos grupos. Quiero decir que, si tuviese talento musical, haría canciones como las de Kreator o Paradise Lost (y si supiese dibujar, lo haría como Azramari fijo). Y, tal vez, si ellos escribiesen relatos, se pareciesen a los mios.
Últimamente he descubierto una banda finlandesa llamada "Ajattara" -del cantante de los imprescindibles "Amorphis". Muy buenos.

David: Los dos últimos grupos que me comentas no los conozco y estoy seguro que tengo que escucharlos, pues me tira lo nórdico, y no por los suecos y la novela negra sueca, si no porqué me sienta mejor el frío que el calor.
Al principio de esta conversación dijiste que “Lluvia de castigo” era como un pequeño entreno para lanzarte a la novela. ¿Tienes ya la idea? ¿Has comenzado a escribirla? Y otra cuestión que me interesa. Cuando acabas de escribir un relato y antes de publicarlo, ¿lo lee alguien más como si fuera la prueba del nueve?

Luís: Creo que te gustarán. Y del calor opino igual; se lo regalo a quien lo quiera, por algo el infierno se representa entre llamas y no helado ¿no?

Sí, David. Estoy demasiado habituado al relato corto y apetece explorar otros terrenos. "Lluvia de castigo" ha sido una pequeña práctica y, la verdad, me ha resultado más sencilla que algunos relatos en apariencia más simples. No recuerdo quién dijo aquello de que "el relato es un ejercicio de músculo, mientras la novela es una prueba de resistencia", pero estoy bastante de acuerdo. Lo he visto bastante claro. En el relato fallas en una línea y todo se resiente. Tienes que ser preciso como un francotirador. En la novela, sin embargo, puedes hincharte a meter de todo: paja, banalidades, errores...-estamos hartos de sufrirlos como lectores ¿verdad? y puede que hasta la historia en términos generales se salve. Creo que esto explica también el inmenso número de novelistas que existen en el mundo. Por otro lado, siempre he pensado que cada historia, si se la sabe escuchar con atención, "dicta" su esencia, hasta dónde da de sí y, por la tanto, su extensión. Por eso me revienta la abundancia de tipos que se dicen escritores, abusando del tiempo de sus lectores a base de hinchar simples ideas -cuentos en esencia- y transformarlas en monstruosos tochos de incontables páginas, con plena consciencia de todo lo que sobra en ellos. Debería haber una ley que les obligase a comerse todas las páginas de relleno. Menos es más, a ver si os enteráis de una puñetera vez.
Tengo toda la historia de la novela en la cabeza, desde hace más de tres años. Empecé a escribirla -tendré unas veinte páginas o así-, y la dejé abandonada por completo. A ver si ahora, después de que publiquemos el "Horrores del mañana", la retomo en serio. Creo que merecerá la pena.

Respecto al pre-release de los relatos, te diré que no; nadie los lee antes de que los saqué a la luz. Te confieso que pocas cosas me resultan más odiosas que tener que leerme a mí mismo. Con la corrección de los libros lo tuve que hacer varias veces, y fue una pesadilla. Además, te lo sabes tanto que te vuelves ciego a los errores, por lo que a veces la corrección tiene más de tortura gratuita que de propia corrección.
Por cierto ¿Por qué dedicas tu tiempo a la escritura? ¿Qué te aporta ésta más que, pongamos, el alpinismo?

David: El alpinismo me gusta, jajajaja, aunque lo practico menos que la escritura.
Si te soy sincero, en mi juventud me llamaban el rojo por la pila de faltas que cometía y eso no me animaba mucho a escribir. Tampoco leía, pero fue acabar la carrera, liberarme de los estudios y ponerme a leer como un cosaco. La escritura vino después. Supongo que escribo por una mezcla de cosas: terapia, me relaja mucho escribir, aunque como tú dices, no corregir, jajaja; decir algo, explicar algo, que tengo ganas de compartir, pero a mi manera; buscar un poco de asombro en el lector, aunque realmente no lo vea, pero imaginármelos leyendo mis textos y asombrándose me anima a seguir; hacer pasar un rato agradable y no en el sentido de risa, si no de confort; y supongo que muchas más cosas, dependiendo del momento que se vive. No escribo igual ahora que hace unos años, y soy consciente que tengo que pulir muchas, muchísimas cosas.

Perdona que no sepa de que va "Horrores del mañana", quizás me he perdido alguna entrada en tu blog o quizás no hayan informado del tema, sería una primicia que nos explicaras de que va el proyecto, y puesto que le contaras a la gente que otros proyectos has realizado, en definitiva este café sirve para que te conozcan mejor, ¿no?

Luís: Bueno, he dicho alpinismo por no decir tenis, pero con el ojo que tengo seguro que también te encanta.
Sí, escribir tiene mucho de eso que explicas, aunque luego cada cual tenga sus motivaciones primarias, a veces no del todo confesables. De tus palabras se deduce algo interesante: lo mal que se nos animó a leer a los de nuestra generación. Aún recuerdo aquellas lecturas "obligatorias". ¿Con cuántos lectores potenciales acabarían? Parece que algo se ha mejorado desde entonces, pero ahora la sociedad también es otra y el rol del libro en un futuro lejano está por ver. De todas formas, cambiarán los formatos, pero nunca el deseo de contar y escuchar historias. Eso va con nosotros, por fortuna.

Jeje, no sabes nada de "Horrores del mañana" porque soy un autor de culto; me leen cuatro y doy gracias! Se trata de mi próximo libro recopilatorio de relatos, esta vez todos aquellos que tienen su fundamento en la ciencia-ficción, bermeriana, por supuesto. Incluiré algunos inéditos también y, sobre todo, lo que más contento me tiene del tema, porque no espero vender una boina, como siempre, es la brutalísima portada que está preparando Azramari, que no sólo capta al vuelo las ideas que le propongo para plasmarlas en ilustración, sino que además el las potencia de forma increíble; es un artistazo como la copa de un pino, y espero que algún día los tipejos que manejan pasta en los estudios gordos lo conozcan y lo pongan en un sitio a su altura -aunque eso signifique que me quede sin sus portadas e ilustraciones. Puedes ver algunos de sus diseños para esta portada en el blog. Ah, y el prólogo es de Andreu Romero ¿Te suena? 
 
David: Pues tendrás que disculparme por mi falta de memoria, pero entrando en tu blog y mirando lo que enlaza Horrores del Mañana, he recordado los bocetos de Azramari y los que hizo Andreu para uno de los relatos. No hacemos viejos.

Ya casi para ir acabando, has comentado que cambiará el rol del libro en los próximos años, ¿qué prevees tú que pasará?

Luís: Es cierto amigo: nos hacemos viejos. Yo a veces ni me acuerdo de cómo me llamo.
Creo que el libro es un concepto que irá cambiándose de traje, vistiéndose con los formatos que en cada momento vayan siendo de uso común. El e-book es ya una realidad en progreso y una prueba del lo que digo. Yo no soy muy talibán con esto de "el libro en papel o muerte", pero crecí leyéndolos así y es como más disfruto de la lectura. Tanto es así que por eso opté por lo de publicar en Lulu.com. Esta opción me asegura, aparte de ajustar yo el precio, que los lectores de mi estilo puedan tener mis obras en papel siempre que quieran, y que no acabarán descatalogadas a la semana de publicarse. Sin embargo, los chavales que están naciendo hoy ya integrarán la lectura en tabletas y pantallas varias desde el principio, y el libro clásico les parecerá una vetusta opción abuelense. Al tiempo.

No me queda más que darte las gracias por invitarme a este café virtualoide; es una gran idea para tu blog que seguro tendrá mucho éxito. Me lo he pasado genial charlando contigo, así que... ¡hasta el próximo!

David: Pues gracias a ti. Se han quedado muchas cosas en el tintero, pero tomaremos más café, seguro, en el futuro.

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