lunes, 3 de octubre de 2011

Guerra Mundial Z de Max Brooks


Tengo algunas reseñas retrasadas de mis lecturas de verano. Guerra Mundial Z es una de ellas, y creo que por fin le llegó el momento porqué lo merece.

Cuando di mis primeros pasos en el género zombi, y de eso no hace mucho, me di cuenta que muchos idolatraban a Max Brooks y sus dos libros: Guerra Mundial Z y Guía de Supervivencia zombi. Y a mí esas cosas me motivan. Me gusta descubrir lo que ven los demás en esos libros y de ahí que me lo leyera.

Guerra Mundial Z tiene otro perfume que la diferencia del resto de las novelas del género y creo que por ello, destaca entre todas ellas. El subtítulo de la novela nos da pistas sobre lo que encontraremos: una historia oral de la guerra zombi.

Yo me quedé sorprendido y fascinado con la construcción de la trama. Creo que no había leído nada igual o que me bagaje literario es pobre. Ahora ya no podré decir lo mismo.
Pero entremos en materia.

La Guerra Mundial Z ha finalizado y un periodista comienza a recorrer el mundo buscando las historias de los supervivientes para recomponer el puzzle de la Guerra.
Esa reconstrucción sigue todos los cánones de las historias: inicio, nudo y desenlace, pero resalto esto porqué a mí me ha gustado especialmente la primera de ellas: el cómo empezó todo.
Creo que es una de las mejores tramas que he leído en el género, aunque Loureiro y su Apocalipsis Z no se queda atrás.
Brooks nos habla del paciente cero y como la inoperancia de algunos hace que la plaga se extienda al resto del mundo. Vale mucho la pena prestar atención a toda la sucesión de despropósitos que país tras país se van encadenando para llegar al descontrol total. Y lo mejor de todo, y lo que más me preocupó cuando la leí, es que son totalmente creíbles.
La novela también podría ser leída como una crítica a las políticas internacionales que se están ejerciendo, a la cultura y la sociedad en que vivimos. Max Brooks no deja títere con cabeza y creo que en momento como, los que desgraciadamente estamos viviendo, está bien que alguien de un toque más de atención.

La segunda parte, el nudo, se me ha hecho un poco larga. Demasiadas batallitas, aunque todas diferentes. Incluso una se sitúa en una nave espacial, pero creo que la sobrecarga de tecnicismo y siglas han hecho mella en mi ánimo ya que me ha costado llegar al final, pero creo más por cansancio psicológico que por otra cosa. Allí Brooks deja caer alguna que otra moralina que le da un buen toque final a la novela.

Con todo, creo que el potente inicio la hace merecedora de una lectura y quizás vosotros podáis soportar mejor que yo el nudo.

Y como dato curioso, que leí en la reseña de alcorze en el blog El Errante, es que Max Brooks es hijo del cómico Mel Brooks Anne Bancroft.

Y para acabar decir, que cuando salió a la venta en EEUU lo hizo en dos formatos: libro y audiolibro con voces de famosos y la del propio Max Brooks como entrevistador.
Os dejo con un enlace a un audiolibro en castellano.

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