lunes, 14 de noviembre de 2011

Un café con Gervasio López


Gervasio López Rodríguez es de Lugo, de profesión ingeniero forestal, aunque su verdadera vocación es escribir y leer. Todo un docto en literatura y por ello me siento alagado de que hoy se haya pasado por el Café de Cruces de Caminos para así poder aprender de él. Creo que es una charla que no os defraudará.








David: Buenas Gervasio y bienvenido al Café de Cruces de Caminos.
Últimamente te veo muy activo y por eso mi primera pregunta sería la siguiente: ¿En qué proyectos estás embarcado ahora mismo y que proyectos tiene para el futuro?

Gervasio: Bueno, pues muchas gracias por invitarme a este café tuyo. Empleando la tan famosa fórmula, me llena de orgullo y satisfacción estar aquí, contigo, por donde han pasado amigos y escritores a los que admiro.

¿En qué ando metido? Bueno, ahora estoy con un proyecto coral que me atrae mucho, pero está resultando más difícil de lo que pensaba. Siete autores, siete relatos largos, y la historia de Galicia como leit motiv. Además, el elenco de autores que me acompañan es fabuloso. Estoy a la espera, también, de la publicación de una antología de relatos a la que le hemos puesto de título de Legendarium, donde glosamos algunas leyendas que nos han fascinado desde siempre. Como en la anterior, hay autores buenísimos. Creo que va a llamar mucho la atención. Y ya por último, la publicación de una novela corta para el año 2012, que me hace muchísima ilusión.
Soy el hombre de los proyectos literarios inacabados. Por ponerte un ejemplo, tengo que terminar o corregir cuatro novelas, pero me lo tomo con mucha calma.

¿Y tú? ¿En qué andas metido, además de deleitarnos con esas reseñas, artículos y entrevistas con las que nos deleitas en Cultura Hache? ¿También tienes proyectos en el armario?

David: Pues llevo unos años de parón. Me costó mucho acabar mi primera novela, y de eso hace 4 años. Supongo que al acabarla entré en un proceso de ansiedad por volver a escribir y me superó.
Ahora mismo estoy intentando encontrar de nuevo el camino y creo que estoy viendo el inicio. Por lo pronto, he vuelto a participar en algún concurso literario y al hacerlo me he vuelto a sentir escritor.

Pero estamos para hablar de ti. Creo que en 2010 publicaste una novela corta donde Darío Vilas hizo de padrino. ¿Qué otras cosas podemos leer de ti? Me gustaría que también me hablaras de los proyectos pasados, de cómo fueron.

Gervasio: Conozco bien esa sensación de desidia literaria. Cuesta sobreponerse, pero la recuperación es gratificante. Es como si hubieses aprendido a emplear ese bagaje que acarreas. A partir de ahí, todo es mejor.

En cuanto a mis inicios, bueno, allá tú. Me pondré entonces en plan de abuelo porretas y te contaré mis andanzas literarias.
La novela a la que te refieres es "Los crímenes de Avignon", publicada en junio de 2010, gracias a la propuesta que en diciembre de 2009 me hicieron Darío Vilas y Senén Lozano, administradores de H-Horror y de Doble Hache asociación. Ellos publicaron mis primeros relatos a mediados del 2009, y por esas extrañas casualidades resulté elegido "autor del año" en H-Horror, gracias a las opiniones de los lectores.
La verdad es que aquello me hizo muchísima ilusión. Llevaba un año escribiendo y estaba teniendo muchísima suerte. Y la publicación de "Los crímenes de Avignon" fue la guinda del pastel, por así decirlo. Las críticas fueron muy favorables, y me hizo muchísima ilusión ver una obra mía publicada. También me encargué de los prólogos de las dos siguientes antologías de H-Horror y participé en una selección de relatos donde se glosaban algunas de las canciones del músico barcelonés Shuarma, titulada "Su universo a través". He incluido otro relato en Zombimaquia, la antología 4 de Dolmen. Bueno, y tuve una columna mensual en una revista de publicidad llamada Brandlife, que tenía por título "Desde mi sillón".
Lo cierto es que toda mi carrera literaria se ha visto rodeada por los amigos de H-Horror. Si no hubiese dado con ellos, no estaría aquí. Casi todos mis proyectos futuros incluyen a alguno de los autores que andan por H-Horror.
Oye, y eso proyectos tuyos, ¿qué, te lanzas al terror o prefieres otras temáticas?

David: No sé yo si me lanzaré con el terror. Me da un poco de miedo. Creo que encerrarme en una temática me ahogaría. Yo necesito más espacio para dejar que los personajes se muevan a su antojo. Tengo ganas de escribir novela negra, o de dejarme llevar por el estilo murakaniano. Veremos.

Me has comentado que en 2012 publicarás una novela corta. ¿Qué tal ha sido tu relación con las editoriales? Y no me refiero a DH Ediciones. ¿Has llamado a muchas puertas? ¿Te han cerrado la puerta en los morros muchas veces?

Gervasio: Lo que dices del terror es algo curioso. Creo que debemos orientarlo, muchos lo están haciendo ya, hacia una ampliación de la temática, a tocar más palos y profundizar en historias aledañas a la excusa. Muchos autores jóvenes tienden ya a eso, a que el terror sea la apariencia, la vestimenta, y tejer con ello novelas mucho más complejas y ricas.
No sé, a mí me gustaría hacer algo así. Y creo que tú tienes mimbres más que de sobra para hacerlo de un modo fabuloso. Deberías intentarlo. El terror está en boga, pero debemos alejarlo de los clichés.

La novela negra es un género a explotar. Muchos tenemos la idea equivocada, pero creo que es un género riquísimo, donde se pueden hacer cosas muy buenas. Y creo que hay autores españoles que lo hacen realmente bien. Si decides escribir algo así, yo no me lo pierdo, desde luego.

Mi relación o experiencia con las editoriales es muy pequeña. Lo primero que escribí, hacia finales del 2008, fue un thriller que envié a una agencia literaria. Lo estuvieron analizando, pero quedó en nada. También tuve otra pequeña decepción con otra agencia, hace unos cuantos meses. Alabaron mi prosa, pero dijeron que no era lo que buscaban. Es mi sino. Soy algo victoriano, o complicado, o prolijo y quizás eso vaya en mi contra, pero no quiero cambiar mi forma de escribir.
Desde entonces, no lo he vuelto a intentar; aunque lo haré cuando termine una novela en la que he puesto muchas ilusiones.
Con las editoriales con las que he trabajado, no puedo estar más satisfecho. Darío y Senén son fantásticos. Han hecho un trabajo buenísimo, pero las ayudas han sido nulas y el mercado, muy complicado y cerril. También hay editoriales pequeñas con las que me encantaría trabajar. Cuidan sus productos, los miman y hacen que esto de publicar sea un placer. No sé, espero que no olviden las virtudes en el camino a la grandeza.

David: Por lo visto una experiencia parecido a la mía, pero yo no tuve tanta paciencia y por eso me autoedité con un éxito notable para lo que podía abarcar.

Sé que no os gusta hablar de futuras novelas, pero, ¿me podrías avanzar algo de la que tienes en ciernes?

Gervasio: Aquella en la que tengo más ilusiones puestas es "Los crímenes de Avignon". Sí, ya se que el hecho de que haya sido publicada le resta posibilidades, pero se trata de una amplia modificación. Cuando Darío y yo hablamos de publicar una novela, un problema fundamental era la premura. No había demasiado tiempo, así que el libro se hizo en un mes y medio, más o menos. Desde entonces, siempre he querido ampliarla. Creo que la historia lo merece, y quiero profundizar en los personajes, recrearme en los sucesos históricos, o entremezclarlo con lo que supuso la peste negra, por ejemplo. Ya casi la tengo lista. Aunque antes he de terminar el relato largo del que antes te he hablado, el del libro donde participo con seis autores más. En noviembre retomaré la novela, y en un mes, más o menos, espero terminarla. A ver si encuentro salida para ella.
Luego está la primera que escribí. Quiero adaptarla a lo que quiero y darle un destino que no sea el olvido entre bits. Aparte de eso, hay una sobre las andanzas de un niño en la Guerra Civil Española, y otra sobre la invasión de Roma por las tropas de Napoleón, de la que he escrito unas doscientas páginas. Quiero terminarlas todas, aunque las alternaré con relatos breves y alguna novelilla corta de terror.
¿Y los tuyos? ¿Ya has pensado en algo para esa novela?

David: Sobre mis futuros escritos, tengo varias ideas comenzadas, pero no desarrolladas. Soy un poco anárquico en ese sentido. No planeo nada hasta que no veo el final. Los personajes me van llevando y cuando veo a dónde quieren ir, es cuando me pongo a esquematizar un poco los pasos a seguir.
Básicamente le llamaría novela contemporánea, de la vida. No sé si retomaré algunas de esas ideas o buscaré nuevas. Tengo que encontrar mi espacio para poder llevarlas a cabo.

Pero sigamos aprendiendo de tu experiencia y conociéndote un poco mejor.
¿De dónde sacas las ideas para los relatos, para las novelas? En definitiva me gustaría que me hablaras de tu proceso creativo.

Gervasio: En cuanto a lo de las ideas para los relatos y novelas, pues no sé. Mi modo de trabajo es muy caótico. No acostumbro a concebir ideas previas. Al principio, cuando cojo libreta y bolígrafo, todavía soy un romántico, no tengo más que un esbozo, una imagen difusa y bastante deslavazada. Al escribir, sin embargo, los personajes interactúan un poco a su albur, se me rebelan y tiran por donde ellos deciden. Puedo iniciar una historia y mudarla por completo al cabo de unas pocas líneas. Es un modo sorpresivo, por así decirlo, de escribir. Seguramente sea muy poco profesional, pero sí es divertido y espontáneo.
En las novelas, ideo cuatro, cinco o seis escenas por anticipado. Así, si no me apetece escribir una, me pongo con otra y voy avanzando. Después hilvano unas con otras, aunque siempre salta la liebre por algún sitio y trastoca un poco el pequeño hilo argumental que había proyectado.

El otro día leí la entrevista que te hicieron cuando autoeditaste tu novela “Bajo el eucalipto” y pude comprobar que estás muy satisfecho con el resultado. Amazón ayuda a eso. ¿Crees que el libro electrónico va a cambiar el paisaje literario en cuanto a nombres, formas de acercarse al público y demás?

David: Pues la verdad es que sí. Estoy muy satisfecho con la experiencia, aunque muchos opinan que no es bueno publicar pagando. Yo me lo tome en plan editor. Tengo en mente tener mi propia editorial en el futuro, pero de momento es un proyecto lejano.

Sobre el tema de los libros digitales, creo que sí, que las cosas van a cambiar y mucho. Ahora somos minoritarios los que tenemos un e-reader, pero poco a poco se irá imponiendo. Yo la verdad estoy muy contento con él. Eso de querer un libro y en minutos tenerlo en casa es todo un lujo. Aunque tengo que decir que como leer en papel no hay nada. Aunque creo que para los escritores que no son superventas es buena herramienta para llegar a mucho más público, a bajo precio, darse a conocer y luego provocar que esos mismos lectores te puedan comprar en papel si se consideran románticos.

¿Cómo lo ves tú? ¿Cambiará el panorama, ayudará, se perderá el libro en papel?

Gervasio: Creo que sí, que van a cambiar muchas cosas, aunque el libro en papel no creo que se pierda nunca. Quizás sí, del mismo modo que lo hizo el vinilo, por ejemplo. Pero me gusta pensar que no lo hará.
Las plataformas tipo Amazon ayudan al autor novel en la difusión de sus obras. Le dan la posibilidad de llegar a muchísima gente, a muchos países, a publicar una novela que muy pocas veces llegaría al público. El problema, quizás, sea la ausencia de filtros garantes de calidad. Pero los buenos autores podrán posicionarse como corresponde. El que sea bueno, llegará; y el malo se quedará por el camino, medio escondido en ese marasmo inextricable de la red. En las editoriales al uso prima lo comercial; la calidad es un añadido prescindible.
Lo que despierta mi curiosidad es el modo en cómo reaccionarán las editoriales. Hoy, inexplicablemente, están dormidas. Ponen unos precios completamente exagerados a sus e-books, les ciega la ambición y son incapaces de colocar sus libros en una cantidad adecuada. En ese sentido, se dejan comer el terreno por los autores noveles, aunque éstos se vean obligados a erigirse en agentes, editores, publicistas, etc. Las editoriales están siendo demasiado conservadoras. Parecen estar expectantes, atentos a ver cómo se desarrolla esto. Están presentes en el mercado digital porque creen que tienen que hacerlo, pero no apuestan por el de un modo tan decidido como los autores noveles, que parecen verse abocados a ello como única salida. Será interesante ver cómo intentan recuperar el terreno perdido.

David: Estoy de acuerdo contigo. Será muy interesante ver como reaccionan las editoriales y si por fin bajan los precios de los e-books, pues encuentro que es un robo lo que se paga por uno de ellos cuando la inversión es casi mínima.

Me ha dicho un pajarito que eres un experto en novela fantástica y de terror. No sé si me estaba engañando. Me gustaría preguntar cómo ves el panorama literario en general y en los géneros que dominas en particular. Y ya puesto, si nos puedes recomendar autores en esos géneros, sean celebres pata negra o autores casi desconocidos por el gran público.

Gervasio: Te han engañado. No soy más que un buen aficionado al género del terror, aunque no tanto al fantástico. Afortunadamente, parece haber un repunte de estos géneros. Y no solo en el ámbito anglosajón, sino también en el hispano, donde están apareciendo un buen número de autores que darán mucho que hablar. No sé. Siempre me dio la impresión de que el terror literario estaba siendo denostado por muchos. Parecía ser un género menor, ya muy trillado y carente de historias buenas. Hoy, sin embargo, hay un relanzamiento muy importante, y si no estuviéramos metidos en esta dichosa crisis, muchos de los escritores españoles podrían tener grandes posibilidades de notoriedad.
En la buena novela actual, el terror es más bien una excusa para la historia, el hilván que entrelaza las distintas tramas; la salsa, por así decirlo. La riqueza argumental de la novela de terror no tiene nada que envidiar a la de la gran novela costumbrista, mucho más respetada por el público tradicional. Y eso ha motivado, o motivará, que el lector se acerque a ella y comience a apreciarla como se merece.
En cuanto a los autores por los que siento una especial predilección, no sé...Soy muy clásico, así que mis referentes tienen unos cien o ciento cincuenta años. Me encanta Poe, Maupassant, Bierce, Henry James y otros muchos. A King lo respeto y admiro como novelista, pero pocas veces ha llegado a emocionarme como escritor. Mi gusto propende á lo clásico, a lo victoriano, donde la estética o la emoción prima sobre la eficacia. No sé. Será una tontería, pero disfruto más con Bécquer que con Barker.


En cuanto a autores noveles y estrellas en ciernes, esos que pronto coparán los mercados y las emociones, conozco a unos cuantos. Darío Vilas, por ejemplo, dará mucho que hablar. Es un grandísimo escritor; y ahora que se ha centrado en la novela, va a demostrar el enorme talento que posee. Otro es Javier Pellicer, al que considero la eficacia personalizada. Puede escribir sobre cualquier cosa, sin límites, con una disciplina asombrosa. Y siempre sale bien parado. También admiro a Elena Montagud, a Tony Jiménez o a José Luis Cantos, que sin duda descollarán sobre otros muchos escritores. Ignacio Cid es otro muy buen escritor, por ejemplo. Y la gran esperanza patria, donde casi todo el mundo parece coincidir, es Ismaél Martínez Biurrum.
Aparte de éstos, la última antología de relatos en la que he participado, que espero vea la luz muy pronto, me ha permitido conocer a grandísimos escritores. Luisa Fernández, por ejemplo, me parece una escritora fantástica, con unos conocimientos envidiables. O Iván Mourín, para el que auguro grandes éxitos. No sé. Hay muchísimos. Y es que me olvido de un montón de buenos escritores. Francisco Narla, Alejandro Castroguer y otros muchos.
De todos modos, el escritor al que más admiro, aquel que me asombra con cada una de sus frases, es Juan Manuel de Prada. Nunca he visto a un escritor tan talentoso. Ser capaz de escribir "Las máscaras del héroe" con 25 años está solo al alcance de los genios.
¿Qué? ¿Compartes mis gustos?

David: Siempre tenemos miedo de dejarnos a alguno en el tintero. Seguro que ellos lo entenderán.

Estoy conociendo a algunos de esos escritores noveles y me estoy sorprendiendo del talento que correr por las plumas de todos ellos. Es lo que tú dices, la maldita crisis hará que se tarde un poco más en conocerlos. ¿Qué hubiera sido de todos ellos sin la crisis? Pues estoy convencido que casi todos estarían en grandes editoriales vendiendo lo que no está vendido.

Estamos casi acabando el café. Es una lástima que siempre estemos subyugados al tiempo. Sé que nos hemos dejado muchos temas por tocar, pero estoy convencido que tomaremos muchos más.

La última pregunta yo creo que es para nota por su dificultad, o como mínimo a mi me lo parece.
¿Te has parado a pensar alguna vez por qué escribes, para quién escribes, y hasta dónde te gustaría llegar?

Gervasio: En mi humilde opinión, la pregunta es para nota porque muchos confunden el placer que les produce el hecho de escribir con la introspección y el ensimismamiento. Escribir tiene mucho de eso, de hurgar en uno mismo en busca de pasiones, de miedos o deseos. Pero también tiene mucho de alteración o de mostrarse a los demás. Al escribir, has de buscar en ti. Pero has de hacerlo para que lo que muestres en tus textos sea auténtico, para que sea lo que de verdad querías mostrar.
Perdona. He soltado un rollo para decir que escribo para los demás. Lo que busco es ser leído, contar una historia y que la gente disfrute con ella. Simplemente. Es fantástico cuando, en el sentido más amplio de la palabra, conmueves a alguien con los pequeños mundos que has creado. Eso es lo realmente bonito de escribir: Crear emociones en los demás.
En cuanto a mis aspiraciones, pues hombre, temo no ser demasiado original. Me gustaría poder vivir de esto algún día. ¡Incluso hasta pervivir, jejeje! Sé que es muy difícil, claro. Y que tan solo algunos afortunados lo consiguen. Pero no se me ocurre un medio de vida más bonito. Supongo que seguiré escribiendo por vocación, publicando algún relato por ahí y matando el gusanillo con alguna novela inadvertida. Pero al menos seguiré.
Creo que es la mejor conclusión. Si no alcanzas a ser leído, al menos siempre puedes escribir y disfrutar con ello. Y siempre, claro, intentar que lo último que has escrito sea lo mejor que nunca hayas escrito. Pelear por eso y no perder la esperanza.

Bueno, disculpa el rollo. Cuéntame algo de tus esperanzas. Imagino que habrás puesto muchas en el nuevo lanzamiento de "Bajo el eucalipto" en Amazon, ¿no?

David: Pues no, ninguna, jajaja. La culpa la tienes tú y el café que nos estábamos tomando.
"Bajo el eucalipto" ya tuvo su momento. Lo único que he querido es que, de alguna forma, quedara constancia de lo que hice. Ha sido más una cuestión romántica que una cuestión comercial o monetaria. Ya digo en la entrada de mi blog donde publicito el lanzamiento que no espero vender ninguno. No importa. Lo importante es que está y que seguirá estando.

Gervasio, ha sido un placer charlar contigo. Creo que podríamos estar charlando hasta que nos llevaran de urgencias por la subida de tensión provocada por el exceso de café.
Es muy grande que casi dos desconocidos puedan charlar así, si más de todo aquello que les gusta.

Lo dicho, un placer y espero tomar más cafés contigo. Ya me avisas cuando publiques todas esas novelas y le dedicaremos la entrevista adecuada a cada una de ellas.

Gervasio: Lo mismo digo. Muchísimas gracias por la invitación y por permitirme que me haya explayado a mis anchas. Ha sido un verdadero placer. Y tranquilo que te tendré informado.

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