miércoles, 7 de diciembre de 2011

Concesiones al demonio de Óscar Sipán


“Cuando acabas de leer una novela que te cala tan hondo, te sientes como huérfano y casi con miedo de volver a leer por no sentirte defraudado con lo que encontrarás.
Concesiones al demonio me ha hecho sentir así.”
David Gómez, Cruce de Caminos

Llevo unos meses caminando entre nuevos autores, sobre todo españoles, y os tengo que decir que el camino está resultado muy grato y sorprendente.
Sabía que existían grandes narradores por descubrir y que no son mediático o conocidos por el gran público. Por eso cuando te acabas una de sus novela, sientes que todo el mundo tendría que conocerla y leerla, a la vez que me entra una inmensa rabia por lo injusto de la vida.
Pero no nos engañemos, es muy difícil que se cumpla la utopía. Tan sólo nos queda apoyarlos desde modestos blogs como este y darlos a conocer a nuestros lectores para que el boca a boca haga su efecto.
Estoy casi convencido que Óscar Sipán no será nunca un superventas, y no lo digo con mala fe, sino que me apoyo en lo que explicaba antes. El mundo es así de injusto, pero lo quisiera animar diciéndole: “si tus novelas llegan a quiénes tu crees que tienen que llegar, siéntete el escritor más satisfecho del mundo. Esos son los que siempre estarán, a las buenas y a las malas. Los demás te enriquecerán los bolsillo y el ego, pero te dejarán tirado en la cuneta en cuanto tu nombre deje de sonar.”

Pues empezamos bien la reseña. No sé, tenía ganas de escribirlo. Quizás sea algo que yo también necesite escuchar. Pero entremos en materia.

Óscar Sipán nos invita desde la primera página a ser unos tenaces observadores de lo que sucede a nuestro alrededor, y casi diría, en unos voyeurs del mundo que nos rodea. Todos y cada uno de sus personajes, mediante trabajadas frases, cargadas de imágenes, en muchos casos metafóricas, nos van explicando aquello que les sucede, aquello que ven y así, de esa forma, darle un ritmo lento pero seguro a los pasos de la historia. Estoy convencido que es un admirador, como yo, de Haruki Murakami. El libro tiene algunas referencias explicitas al autor, además de utilizar la música en algunos pasajes. Pero ha sido su prosa la que me ha acabado de convencer de ello.

¿Qué os encontraréis en Concesiones al demonio?
Pues seis historias con siete personajes que comparten una comunidad de vecinos, el Edificio Zabulón. Las seis historias se podrían considerar como relatos independientes, si se quisiera, pero en casi todas ellas existe un pequeño elemento de anclaje con las demás.
Además existe un capítulo VII, a modo de epílogo, de unión de todas ellas, de forma que el lector, al igual que pasa al final de primer capítulo donde se presentan, se volverá a reencontrar con los siete personajes.

El humor y la ironía están presente en la mayoría de las historias. Es curioso, es la segunda novela que leo de la Editorial Nalvay y empiezo a pensar que ese humor, esa ironía es un signo distintivo de sus publicaciones, un valor añadido de esos que cuesta encontrar en la literatura contemporánea.


También es de agradecer que un escritor se tome tan en serio su trabajo, y no es que los demás no lo hagan, pero leyendo “Concesiones al demonio” he podido ver a Óscar repasando una y otra vez un texto casi perfecto, un texto lleno de palabras duras, fonéticamente hablando, y complicadas de conjuntar por la fuerza que ellas mismas le dan al texto y que podría provocar agotamiento en el lector. Pero como podéis imaginar, no ha sido así.

La novela está llena de buenas frases, de esas que considero Momentos en mi blog, pero he preferido publicar tan sólo dos para no sobrecargar la crítica del libro y para que os los podáis encontrar y los disfrutéis en la intimidad de vuestra lectura.

En las historias podréis encontrar referencias al movimiento de los indignados representados, en este caso, por un jubilado indignado por serlo y por sentirse como un trapo viejo e inservible. Es curiosa la forma que tiene de protestar.

También encontraréis la historia de un escritor de novelas de espías con problemas con la inspiración. No sé si el autor ha explicado vivencias pasadas en este pasaje, esas que todo escritor ha vivido en algún momento de su carrera, aunque quizás sean imaginaciones mías.
Es una de las mejores historias. No puedo explicaros gran cosa para no generar spoiler, pero sí os diré que el final es genial.

Descubriréis a la Lisabeth Salander española en la última de las historias, la de una niña que ha sido tatuada por unos degenerados con una esvástica.
Y para ir cerrando los comentarios sobre las historias, una genial, quizás la mejor para mí (supongo que mi amor por el ciclismo me ha llevado a ello). Es la historia de un ex ciclista, que después de saborear los laureles en el podium del Tour de Francia, ahora tendrá que guerrear en una triste tienda de bicicletas. Sorprendente final y geniales las reflexiones que provoca su lectura sobre el después del éxito.

En definitiva, Óscar Sipán es un escritor a seguir muy de cerca, totalmente recomendable y que en un futuro cercano, si las musas no le abandonan, nos dará muchas alegrías.

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