viernes, 28 de enero de 2011

El síndrome de Peter Pan. La generación No-No


Se habla mucho de la generación Ni-Ni, ni estudio, ni trabajo, pero creo que puede llegar a ser mucho peor la generación No-No, no estudio, no trabajo.
A los primeros los puedes apretar, es un decir claro ya que muchos se resisten y los padres desisten en sus intentos lo que puede llegar a suponer una especie de coacción por parte de esos hijos.
Con los segundos casi no tienes nada que hacer, se ríen de ti en tu cara aprovechando que aún son menores y que los padres aún tienen esperanzas que la educación los enderece.

Para nuestra un botón. Es una conversación totalmente real:

-Yo no quiero crecer. Me gustaría tener siempre 16 años.
-¡Qué va! Es mucho mejor tener 18.
-¡Anda ya tía!
-Con los 18 puedes hacer lo que te de la gana. Ya eres mayor de edad y no tienes que rendir cuentas con nadie.
-Sí, eres mayor de edad y por eso te pueden exigir responsabilidades que con 16 no tienes. Con 16 puedes hacer lo mismo y sin esa carga. Tan sólo tienes que ir al cole, hacer que estudias y el fin de semana salir de fiesta con el dinero que te dan tus padres.
-¿Y el coche?
-No es problema. Te echas un novio con coche y solucionado. Que tienes que ir a algún sitio, pues lo llamas: “Oye que tengo que ir aquí” y él como un corderito te lleva. Si no ya sabe lo que se pierde. Castigado. Los hombres son así de simple.
-Ja,ja,ja –se ríen las dos.


Por suerte, de momento son los que menos, aunque ya se sabe lo que pasa con las epidemias si no se controlan.

miércoles, 26 de enero de 2011

The walking dead o dónde poner los zombies


Cuando vi que La Sexta anunciaba una serie sobre zombis fruncí el morro y me dije que no iba conmigo. Días después escuché en la radio a un crítico que decía que lo de menos eran los zombis que la serie se centraba en las vivencias de los personajes y me dije que quizás sí debía darle una oportunidad.
Y llegó el estreno y no la vi.
Fue otro comentario el que provocó que el domingo siguiente viera la repetición de los dos primeros capítulos, y la verdad, para que os voy a engañar, la cosa me enganchó.

Busqué por internet información y vi que tan sólo tenía seis capítulos y me dije que era demasiado poco para el tinglado que habían formado, y como no podía ser de otra forma ha sido así.

Creo que los seis primeros capítulos de la primera temporada de esta serie son el piloto más grande que se ha rodado nunca. Normalmente se hace un capítulo piloto para vender la serie a las cadenas y a partir de ahí se ruedan 7, 13 o 23 capítulos (lo leí en algún sitio). Creo que aquí decidieron hacer los seis del tirón y esperar a ver qué pasaba.
Y lo que ha pasado es que la cosa le ha funcionado a la cadena americana que tiene los derechos, aunque para ser América, 5 millones de espectadores no son muchos. Pero si a eso le unimos los derechos vendidos a 120 países se puede entender que hayan decidido hacer una segunda temporada, ahora sí, de 13 capítulos, no nos vayamos a pasar. Y estoy convencido que si la cosa funciona harán una tercera y una cuarta, hasta llegar a las siete temporadas de rigor.

No sé a vosotros, pero a mí los 2 primeros capítulos me gustaron mucho, y luego la cosa se fue desinflando. Creo que los siguientes son repeticiones y que los que vendrán serán más de lo mismo; ir deambulando de un lado al otro sin ningún tipo de explicación, ahora te sale un zombi y lo matas, ahora a uno le muerden, ahora alguien ya está cansado de seguir esperando y decide ser un mártir (aunque nadie lo podrá documentar y el Benedicto se quedará sin uno nuevo que beatificar).


Seamos sinceros: los que vemos la serie lo hacemos para ver si nos cuentan que ha podido pasar para que de golpe y porrazo las ciudades estén plagadas de zombis. Sabemos que cuando lo cuenten será el final de la serie, aunque tengo la sospecha que nunca lo sabremos. Quizás los lectores del cómic, pues la serie está basada en uno, tengan más datos sobre el tema. ¿En algún momento del cómic se explica el por qué? No es que quiera saberlo. Lo que sí quiero saber es si debo hacerme ilusiones para esperar una explicación o no.

Algunas consideraciones más serían que los guionistas dan por sentado que si los Estados Unidos han caído el resto del mundo también. ¿No tenéis la sensación que en un mundo tan globalizado como el actual la cosa queda muy pero que muy reducida? Sí, se puede entender que las comunicaciones se han visto cortadas, pero, ¿de verdad son capaces de hacer esas cosas los zombis? Yo creo que no.
¿No queda nadie más en Atlanta que lo que hemos visto? ¿Cómo nos pueden hacer creer que en una ciudad de más de 5 millones de habitantes tan sólo se hayan salvado un reducido grupito? ¿Y dónde están los muertos, pues 5 millones son muchos muertos? Llamarme matemático o científico o busca razones, pero a mí me falta algo y principalmente me falta guión, me falta unos personajes con más historia y que de volumen a la trama general.
¿Y los pobres zombis? No saben por dónde hacerlos salir a los, en principio protagonistas mediáticos. Los van dejando caer por aquí y por allí, provocándonos más carcajadas que sustos. Me hace mucha gracia cuando se ven las calles plagadas de ellos y empiezan a despertarse. Entonces se activa uno de mis resortes mentales y comienzo a recordar las ferias de mi infancia cuando te daban una escopeta de balines de aire comprimido y tenías que ir tirando las bolas.

Tendremos que esperar, supongo, a ver qué rumbo toma todo.

martes, 25 de enero de 2011

Premio blog con estilo


No soy muy dado a dar premios a blogs y esas cosas, simplemente si un blog me gusta o una entrada en concreto me gusta, le puedo dedicar una entrada, un comentario o enlace, pero tengo que decir que me ha hecho especial ilusión que un blog como el de tinta en vena, llevado magistralmente por Carmina, me haya concedido el premio blog con estilo.

Es muy grato que se acuerden de ti en alguna ocasión y más en esto de los blogs donde tanto cuesta mantener un nivel de entrada, un nivel de escritura, un nivel de exigencia propia y que tus seguidores se pasen para leer aquello que tú les ofreces (sería tema de una entrada eso de los seguidores, pues yo considero seguidores de mi blog a aquellos que casi cada vez que hago una entrada nueva me dejan un rico comentario que reavive el fuego del blog, pero como digo eso sería tema de una entrada).

Llevo dos párrafos y todavía no le he dado las gracias públicamente a Carmina por el premio que me ha otorgado y que me anima mucho a seguir en la brecha, esa que algunas veces se ha abierto tanto que casi me engulle, pero de momento he resistido.

Quisiera aprovechar la ocasión para otorgar yo también mis premios blog con estilo. Tengo que decir que soy un poco exigente en la elección de los blogs que sigo, pero los pocos que sigo son de un valor incuestionable. Así que sirva este premio para publicitarlos y para animarlos a continuar en este mundo blog.

No sé muy bien sobre qué bases se sustentan los premios, pero yo daré 5 premios y mis razones para considerarlos blog con estilo. Luego se lo comunicaré con un comentario en su última entrada y a partir de ahí son libre de publicitarlo o no, de seguir la cadena o no.

Mis cinco premiados son:

Por los buenos ratos que nos hace pasar Andreu con sus relatos y por el estilo tan personal que tiene al escribirlos.
 
Por la acidez que desprende en sus escritos Rose, dándole un estilo que otro blog no podría tener.

Por las buenas crónicas que Vicent nos regala y por sus perlas literarias que a veces, menos de lo que quisiéramos, comparte con nosotros, todo dentro de un estilo muy marcado donde se nuestra la gran mano del escritor.

de tinta en vena
Y no es por darle coba, que no la necesita. Es porqué he leído muchos blog que hacen reseñas sobre libros y encuentro que ella las hace desde la experiencia de su lectura lo que le confiere un estilo propio y además, de vez en cuando, no regala crónicas, artículos o reflexiones que hacen que sea un buen blog.

Por sus magistrales artículos donde se demuestra lo que vale un pluma bien afilada, y sobre todo por su estilo directo y sin tapujos que nos hace reflexionar con tanta facilidad.

Y sin más, espero que como he dicho, os sirva de estímulo para continuar adelante.
Saludos a todos, premiados y no premiados. Y a estos últimos no os consideréis fuera de mi corazón bloguero.

lunes, 24 de enero de 2011

Nuevas propuestas de Vázquez-Figueroa en su último libro


Como todos sabéis Alberto Vázquez-Figueroa, a parte de escritor, es inventor y en muchos de sus libros nos muestra el funcionamiento y ventajas de sus inventos.
Es un escritor que intenta avanzarse al resto como ha estado haciendo en sus últimas publicaciones donde, por ejemplo, en “Por mil millones de dólares” puso su novela al alcance de todos con descargas gratuitas, o en “Saud el leopardo” se atrevió a publicar primero en Bubok para después sacar la versión en papel.

En su última novela “El mar en llamas”, salida al mercado hace unos días, revoluciona la forma de leer; es una lectura en horizontal o apaisado con el objetivo claro de ahorrar papel y coste. Pero lo explica mucho mejor la contraportada del libro:

“…el autor a caído en la cuenta,…,…de que los libros se pueden imprimir de una forma más sencilla, más cómoda, más practica y menos costosa sin necesidad de reducir el tamaño, el formato, ni el tipo de papel o de letra, ahorrando la tercera parte del papel y, por tanto, el peso y los costes de envío o almacenamiento. Ello evita que se tenga que cortar la tercera parte de los árboles destinados a producir pasta de papel, y eso redundará de forma muy importante en la preservación de los bosques del mundo,… También reducirá de manera esencial el peso que se ven obligados a soportar los escolares.”


Quizás no sea novedosa la forma de leer, quiero decir, que no sea el primero en hacerlo así (creo que la “Torá” ya se lee así, o me estoy equivocando del todo). Pero la cuestión es que es el primero que se preocupa por nuestros estudiantes y esos tochos de libros que tienen que cargar a la espalda durante cinco días a la semana con el consecuente perjuicio para ellas todavía en desarrollo.
Puede que detrás de todo se encuentre una defensa del papel por encima del libro electrónico, aunque en los colegios el libro electrónico ya está desfasado. Lo que se llevará, y no creo que le falte mucho, son las web interactivas, más que libros, donde los alumnos a partir de sus experiencias y con el apoyo del profesor irán aprendiendo de forma diferente para así llegar a lo que yo creo será el futuro de la educación: la enseñanza individualizada.
Sí, se intenta atender a la diversidad en todo momento, pero cuando te enfrentas a una clase con treinta alumnos, no existe forma humana de preparar material adecuado y individualizado para los treinta y se tiende a generalizar la enseñanza con el perjuicio que supone para algunos.

Y como siempre me he ido del tema, o quizás era el tema.
La cuestión es que he comenzado a leer el libro y se lee muy bien. Sí, te sientes un poco raro al principio acostumbrado al A5, pero el A4 se maneja bien.
Ya os contaré que tal el libro.

sábado, 22 de enero de 2011

Curso de escritura con Vicente Salinas


“No es lo mismo escribir un diario, que un poema. No es lo mismo escribir un blog que una novela, e incluso no es lo mismo escribir una novela de suspense que una de amor, o un blog de ciencia que uno de crítica cinematográfica. La escritura debe adaptarse al medio y al uso, pero en cualquier caso siempre existen reglas mínimas que deben cumplirse. Sintaxis, redacción, ortografía… son palabras conocidas por todos y respetadas por muy pocos, sin embargo son la base de un código de circulación a tener muy en cuenta por todo escritor. Así que todo curso de redacción deberá estar regido por estos principios y por tanto deberá contener las lecciones que expliquen estas normas.” 

Está es la primera entrada del nuevo blog de Vicente Salinas.

Curso de escritura es una nueva iniciativa que encuentro puede ser un buen punto de encuentro de escritores. Nunca se sabe todo, nunca se ha aprendido todo, siempre puede existir una nueva visión, una nueva motivación.

Mi motivación principal es que gracias a un curso de escritura de cuentos, ese fue presencial, y gracias a uno de sus ejercicios se gesto el relato “Bajo el eucalipto” que meses más tarde dio como fruto mi primera novela.
Otra motivación es la posibilidad, como he dicho, de compartir ese espacio con vosotros, amigos blogeros.
Creo que puede ser muy divertido y por eso os quiero invitar, en mi nombre y en el de Vicente a esta nueva aventura.

El curso comenzará el 10 de febrero, aunque Vicente nos ha invitado a hacer un pequeño ejercicio inicial.

Suerte con el proyecto compañero.

Os esperamos.

Clica el enlace para obtener más información.

jueves, 20 de enero de 2011

Se lo que estás pensando


Lo primero que me sorprendió fue su portada y es que existen pocas con una referencia tan clara a los números.
Después de su lectura puedo entender el porqué y no sólo por el 658 (de la versión castellana. La catalana es diferente, cosa del marketing).
No os asustéis, no tendréis que hacer un cursillo acelerado de matemáticas ni recordar la fórmula para solucionar la ecuación de segundo grado (que seguro recordáis), aunque sí algo de probabilidad básica (pero lo explica muy bien el autor).

Debo confesar que he leído la novela en dos tandas. La primera de ellas la dejé aproximadamente en la página 40. No me enganchó su inicio o no estuve con el ánimo suficiente para que lo hiciera. Fue el comentario de un compañero de trabajo el que me abrió de nuevo los ojos:
-¿Has leído "Se lo que estás pensando"? -me preguntó.
-Sí y no -le contesté y añadí.-No me enganchó el inicio y la he dejado para más tarde.
-A mi me pasó lo mismo, pero aguanté unas páginas más y valió la pena.
Y así fue como le di una segunda oportunidad de la que no me arrepiento.

Podríamos decir que la novela de Vernon es un clásico relato de puerta cerrada donde un misterio es en apariencia imposible de resolver y al que le añade un asesino en serie en toda regla.
Es muy gracioso cuando están haciendo el listado de todos las pruebas que tienen y que no les conducen a ningún sitio. Nunca antes tantas pruebas habían conducido a la nada.

La novela de Verdon es una novela negra en toda regla, aunque algunos la puedan tachar de ligera (supongo que por el largo pasaje donde el fiscal pide explicaciones a todos los policías implicados o por la falta de acción en varios momentos). Yo digo que es una novela negra en toda regla porqué además de un muerto (varios), y de una investigación, el escritor no se queda en lo superficial de la historia y sus personajes, si no que se adentra en su psicología, haciendo que ella sea parte de la historia.Quizás le falte un punto de crítica social o de explicación de situación como tendría que tener toda buena novela negra, pero se le puede perdonar por ser la primera que escribe.

David Gurney es un policía retirado y protagonista de la novela. Madeline es su mujer, y sabe muy bien que un policía nunca se retira. Esa es una de la razones por las que el matrimonio se traslada a vivir al verde condado de Delaware dejando atrás las bulliciosas calles de Nueva York con la intención de empezar de nuevo, con la intención de recuperar el tiempo perdido, o quizás con la intención de dejar su pasado atrás. Pero será muy difícil conseguirlo.
Quisiera destacar como Madeline actúa como catalizadora estimulante de la inteligencia de David. Es como si el caso se resolviera desde casa. Y digo que lo quiero destacar por la fuerza del personaje de Madeline que ha sufrido el abandono continuo de su esposa durante años y con todo y con eso le sigue apoyando, aunque no deja de recordarle que está retirado.

No me quiero alargar más. Es una novela imaginativa, trepidante en bastantes momentos, muy entretenida (cuando pasas las primeras páginas) y estoy convencido que cuando Verdon saque su segunda novela le daré una oportunidad, aunque también tengo que decir que estoy bastante escaldado de escritores que en su segunda novela no cumplen con las expectativas (Zafón, por poner un ejemplo).


Club de Lectura 2011
- 1 - Ojos Azules - Arturo Pérez Reverte
- 2 - Se lo que estás pensando - John Verdon

viernes, 7 de enero de 2011

Todos seréis tentados


La tentación ha entrado en mi casa.

Enamorado de los libros como estoy, enamorado de los libros en papel, tengo que confesar que los avances tecnológicos me tiran mucho y no es de extrañar que, algún día mientras soñaba, dijera entre susurros que quería un lector de libros digitales.

Pues ya ha llegado de la mano de los mágicos reyes magos; toda una sorpresa para mi. Y práctico como soy en todo lo que hago en mi vida, amortizaré su gasto por descontado.

No os puedo contar mucho todavía, pero tranquilos que os pasaré el informe de mis avances y de mis sensaciones.
Lo primero que hice fue cargarme dos libros, mis dos primeros libros en mi lector: La ciudad Baldía, de mi amigo Andreu Romero y que por desgracia no está publicado en papel, pero en mi lector como es como si lo estuviera (privilegios de la amistad); y mi primera novela publicada en papel, Bajo el eucalipto.
Se ven muy chulas y con emoción las portadas de los libros y se lee bastante bien. No quiero continuar con mi explicación, pues creo que necesito un tiempo de adaptación. Por poner un ejemplo: antes no podía leerme ninguna novela en versión de bolsillo. Recuerdo perfectamente cuando empecé Robinson Crusoe en bolsillo y la dejé en la cuarta página. Años después lo volví a coger de mi estantería de libros por leer y lo devoré con rapidez (y cuanto disfruté. Aprovecho para recomendar su lectura). Ahora no tengo problema: tapa dura, tapa blanda, de bolsillo, normal, pesado, delgado,…

Creo que la primera novela que leeré en mi nuevo lector será Higiene del asesino, la primera novela de mi adorada Amélie Nothomb publicada en 1992 y de la que he encontrado una versión en Word que se ve bastante bien. Es una novela corta, de ahí su elección, será un buen entreno, y de la que espero disfrutar.
Otros proyectos de lectura pueden ser Pensad en flebas de Iain M Banks, libro ya descatalogado y que no se encuentra ni en bibliotecas, así como alguna de los novelas negras de Isaac Asimov.

¿Será el lector digital el futuro? Yo de momento pienso que no, aunque tal como va la cosa en avances tecnológicos, me veo pidiendo por internet el archivo pdf de cualquier novela prestado y convirtiendo las viejas bibliotecas en museos del libro donde los colegios organizarán excursiones con los niños y niñas. Allí podrán tocar el papel, pasar páginas de forma no virtual y sobre todo olerlos pasando sus páginas en forma de abanico.

A ver que nos depara el futuro.

Todos seréis tentados.

miércoles, 5 de enero de 2011

Habitación 114



No llegamos excesivamente tarde al hotel, pero fuimos los últimos en hacerlo y ya se sabe que en algunos dan las habitaciones por orden de llegada y nos tocó la que nos tocó.
-Buenas tardes señores –dijo Ramón el recepcionista.
-Buenas tardes –contestamos.
-Les estábamos esperando –y sin mediar palabra alguna más cogió una llave de esas electrónicas, la metió en la maquinita, tecleó 114 y le dio al return.
-Su habitación será la 114, pero mañana si hubiera alguna salida intentaríamos cambiársela.
Mala cosa pensamos. Nos dan una habitación en un hotel de tres estrellas y nos brindan la oportunidad de cambiarla. ¿Tan mala sería?
Ilusionados como estábamos por nuestra llegada a Menorca y yo todavía recuperándome de la emoción del viaje en avión, no es de las cosas que más me divierten, no le quisimos dar demasiada importancia al hecho, aunque como digo, una pequeña nube de duda pasó rápidamente por nuestras mentes llevada por el viento. Lo mejor sería verla y después opinar. No podía ser tan mala.
-Que tengan una feliz estancia y que pasen una buena noche –se despidió el simpático Ramón con una sonrisa.
-Muchas gracias.
Cargamos las maletas y con paso alegre nos dirigimos a la habitación 114.

Nuestra alegría duró poco. Nada más abrir la puerta pudimos comprobar que nos habían puesto en un cuartucho de pensión barata. Entre penumbras pudimos ver el mueble del televisor era de los de la señorita Pepis. Estaba súper ajustado a la cama de matrimonio, casi no había sitio por donde pasar. Palpé las paredes en busca de un interruptor y no encontré ninguno. Tuve que entrar y intuitivamente pasar por el pequeño estrecho entre mueble y cama. En el intento poco faltó para tirar al suelo el mueble y el moderno televisor; sería en tiempos del Nodo. Seguro que era en blanco y negro pensé mientras me recuperaba del pequeño incidente.

Encendí la luz del lado de mi cama e iluminaba tanto que casi tuve que ponerme las gafas de sol de lo que molestaba. Buscamos otra luz y no encontramos ninguna en la reducida estancia.
Abrimos las cortinas para ver las vistas que nos ofrecía la habitación. ¿Por qué lo hicimos? Comprobamos desolados que la ventana daba al parking de la entrada del hotel y que si queríamos dormir con ella entornada corríamos el riesgo de que se colaran en la habitación sin muchos problemas. Además, la sensación de ser observado era brutal y no eran imaginaciones nuestras, pues al minuto de tener la ventana semiabierta teníamos a un fisgón al que tal sólo le faltaba una silla para no cansarse. Pasamos de decirle nada y decidimos cerrarla lo que hizo augmentar la sensación de claustrofobia.

Fui al baño, que todavía no lo habíamos visto, para remojarme un poco la cara y me encontré un manojo de pelos. Pensé que quizás se me habían caído a mí sin darme cuenta, pero un mejor estudio ocular me hizo ver que no eran míos.
No aguanté más. Salí de la habitación y bajé a recepción:
-Buenas noches –dijo el diligente Ramón.
-Buenas noches –le contesté cabreado, pero con educación, y continué- Queremos cambiar de habitación en cuanto sea posible, por favor.
-De acuerdo. Lo apuntaré para que lo vea mi compañero del turno de mañana y si no fuera así, usted se lo recuerda. Que tenga buena noche.
-Se intentará.

Al llegar a la habitación una bocanada de aire caliente me sofocó tanto que tuvimos que abrir la fantástica ventana.
-¿No funciona el aire acondicionado? –le pregunté a mi pareja.
-No, y mira allí arriba –señalándome con el dedo unas viejas aspas que seguro habían salido de los molinos del Quijote o de Memorias de África. –Tampoco funcionan.
-Creo que mejor será no sea que se desprendan y nos corte el cuello.

No tumbamos en la cama para intentar relajarnos un poco. Estábamos de vacaciones y no era el momento de agobiarse.
Al cabo de unos minutos, la falta de intimidad y el sofoco fue cargando los polos de la intranquilidad. Tampoco ayudaron las almohadas que parecían pasta de hojaldre, ni el hecho que las sabanas se comenzaban a pegar a nuestros cuerpos, ni que el televisor tan sólo tenía sintonizada la 1, pero tengo que decir que era en color, sí, pero de los televisores de naranjito del mundial de España del 82.
No es de extrañar que a las dos de la mañana tuviéramos que salir de la habitación e ir a la entrada del hotel para coger un poco de aire fresco y sensorial.

Quizás penséis que estoy exagerando. Tan sólo os quiero decir que espero que no os encontréis en una situación similar, que no os den una maldita habitación 114 que nos estaba jodiendo la primera noche de vacaciones.

Nos levantamos por la mañana sin haber pegado ojo y nos dirigimos a recepción donde ya tenían disponible una nueva habitación. Esta sí, y en palabras del nuevo recepcionista: “es una habitación”.

Estoy convencido que la habitación 114 es como un mito en el hotel, como una especie de juego macabro donde sacarse unas risas fáciles a costa del cliente.
-No te atreverás a darles la 114 –me imagino que le dice un recepcionista a otro.
-Pues sí, y que te apuesta a que piden el cambio a la mañana siguiente.
-¡Jajajajaja! –ríen los dos.

La nueva habitación no tenía nada que ver con la 114 ni con ninguna en la que hubiera estado hasta el momento. La habitación Jardín 12 era todo un lujo, creo que demasiado para lo que habíamos pagado. Supongo que el bueno de Ramón no quiso compensar por la noche que nos había hecho pasar.

Ya por la noche y mientras tomábamos una infusión, se produjo el acostumbrado cambio de recepcionista:
-El hotel está completo –le dijo Ramón al nuevo.- Aunque verás que te queda libre la 114, no le hagas caso, está ocupada. No sé que le pasa últimamente al ordenador que no nos la deja marcar. Siempre sale como si estuviera libre.
-Es que tiene mal fario la condenada –le contestó el recepcionista de noche.
Al sentir que la 114 estaba ocupada me quise poner de pie, salir corriendo y mirar por la ventana que antes había sido la nuestra y ver lo que le sucedía al nuevo inquilino convirtiéndome así en el nuevo fisgón.

lunes, 3 de enero de 2011

Ojos azules


Pues ya estamos en el 2011 sin beberle ni quererlo y es que el tiempo no espera a nadie.

No me planteé mi primera entrada del año como algo especial, simplemente lo que tocaba explicar, y lo que toca explicar es mi última lectura: Ojos azules, de Arturo Pérez-Reverte.

Alguna vez os he comentado que desde la lectura de La tabla de Flandes, o las aventuras del Capitán Alatriste, la escritura de Pérez-Reverte me cautivó, pero tengo que decir que desde que está en la Real Academia la cosa ha comenzado a patinar un poquitín y mucho más en sus declaraciones, aunque podemos salvar la preciosa novela El pintor de batallas, todo hay que decirlo.

Creo que Ojos azules es la mayor o una de las mayores estafas que se han publicado en los últimos años. Salió a la venta en 2009 y se vendió (se vende) a 14 eurazos de nada. Yo por supuesto, me abstuve de gastarme semejante dinero en un libro de menos de 30 páginas, a letra 15 y con dibujos cada 4 páginas. Lo cogí de la biblioteca por el mero hecho de poder quedarme a gusto ante semejante, lo que me pareció desde un principio,  ultraje a la inteligencia.

He leído que el escritor quiso conseguir un reto: ser capaz de elaborar una historia apasionante valiéndose de la utilización de la menor cantidad de palabras posibles (al final fueron 2798 términos).
Quizás sí, por corta, pero,  ¿por apasionante? Por esto último no creo que haya superado el reto, ni mucho menos. Nunca pensé aburrirme tanto en tan pocas páginas y más teniendo en cuenta quién era el escritor y lo que había escrito anteriormente.
Lo que más me quemó en su día fue el precio. Quizás si el librito en cuestión hubiera costado 5-6 €, no me sentiría tan timado, aunque tampoco he perdido tanto tiempo en su lectura.

Querido Pérez-Reverte creo que poco a poco haré con Vicente, dejarte de lado y dejar sobre todo de defender lo indefendible, aunque siempre nos quedará La tabla de Flandes y casi seguro que caeré en las redes de las nuevas aventuras del Capitán Alatristre.

Club de Lectura 2011
- 1 - Ojos Azules - Arturo Pérez Reverte