miércoles, 23 de febrero de 2011

Reto 2011


Vuelve el Reto, Reto 2011

El año pasado participé en el Reto 2010 y no conseguir cumplirlo. Tengo que decir que empecé muy tarde y que tampoco leí tantos libros como el Reto proponía, y sin morderme la lengua, me parece harto sospechoso que algunos, a día de hoy se hayan leído 23 libros; no me salen las cuentas por ningún sitio. Pero no quiero seguir por esa línea. Todo ya somos lo bastante mayorcitos para hacer, y en lo que hagas serás. Si me lo cogiera por esa vertiente, estoy seguro que no participaría en el Reto 2011.

¿De qué se trata?
De leer 30 libros según unas condiciones, es mucho mejor que las leáis en la web original, pero os adelante que tiene que ver con seguir los símbolos de la tabla periódica.

¿Por qué participar?
Yo creo que básicamente para conocer otros libros y las valoraciones que hacer de ellos los demás lectores. No digo que se deban seguir al pie de la letra esas recomendaciones, pero puede servir para reflexionar en caso de duda sobre la lectura o no de un libro.
También para que otros lean las reseñas que uno publica y así poder seguir agrandando el espacio de debate que ello supone y seguir conociendo más lectores, sus gustos, y descubrir nuevos autores.

Y poco más. Si os animáis, pues me lo decís y nos iremos siguiendo. Yo, como el año pasado he puesto un enlace en el blog para que podáis ver los libros que voy leyendo ( Mi Reto 2011) y que valoración les voy dando. Diríamos que es una especie de resumen de las reseñas que voy escribiendo en el blog, pero bien pensado, para eso tengo el gadget del Club de Lectura.

Saludos, lectores.

lunes, 21 de febrero de 2011

Más allá de la vida


Clint Eastwood pertenece a un grupo de directores que ya pueden hacer lo que les venga en gana; ya no tienen que demostrar a nadie lo que saben hacer y pueden permitirse el lujo de arriesgarse con películas que, a simple vista, pueden considerarse poco taquilleras.
Más allá de la vida creo que es una de esas películas que entran perfectamente en la definición anterior. Con esto no quiero decir que no vaya a ser taquillera, pero para muestra un botón: el sábado fuimos a verla y en un de los cines tan sólo la daban en una sesión y en el otro en dos de la cuatro sesiones posibles. No creo que haga más de un mes que está en taquilla. ¿No lo encontráis extraño? En su defensa podemos decir que también se acercan los Óscar y que todos los cines quieren a las más nominadas (ejemplo: El cisne negro) y claro, la de Eastwood tan sólo tiene una nominación.

Yo tengo claro una cosa, Eastwood es uno de los directores que más me gustan ya que sus películas nunca te dejan indiferente y sobre todo te hacen reflexionar. En Más allá de la vida no podía ser menos y nos hace pararnos a pensar en la muerte, en los otros cuando nos dejan, en ese vacío que queda y que tanto cuesta llenar, en las dificultades para buscar una pareja y en las mil y una cosas que algunos hacen para conseguirlo, en los poderes paranormales; también hace una crítica a los farsantes del mundo de lo paranormal mostrándonos hasta 5 o 6 diferentes aprovechándose de un pobre niño. Lo grande es que en uno de los momentos, se puede comprobar como el niño ha perdido la inocencia y ya no se podrá jugar más con él, ya que seguirá buscando hasta encontrar una respuesta adecuada.

Muchos críticos e incluso la gente de a pie considera esta película como floja, y no ya dentro de las que ha hecho el director, si no floja en general. Sí, existen momentos demasiado lentos y más tras el espectacular inicio de película donde nos tiene con el corazón en un puño (para mi gusto un golpe demasiado fuerte –ya me entenderéis si veis la película), pero yo no considero a la película como floja.

Más allá en la vida cuenta las historias paralelas de tres personajes que tendrán un punto en común al final de ésta (y con esto no digo nada que no se pueda saber). A mi personalmente las tres me han parecido sólidas, aunque con diferente intensidad. Un problema si les veo y es que, Eastwood intenta mantener la tensión en todas las historias, pero el continuo ir y venir de unas a las otras hace que el conjunto pierda un poco de fuerza y más si tenemos en cuenta lo anterior dicho sobre la intensidad.
Me parece curioso que mantenga el francés original en una de las historias. Creo ver un guiño al cine europeo, y más teniendo en cuenta donde se desarrollan los otras historias y donde confluyen. También veo un guiño en la aparición de Dickens, el escritor inglés. Creo que el guión de Más allá en la vida podría ser un gran cuento escrito por Dickens y me apoyo en ello al observar como uno de los personajes visita la casa del escritor y se queda mirando un cuadro titulado “El sueño de Dickens”.


Eastwood nos plantea una película donde el espectador espera una respuesta y si esta respuesta no te convence, está claro que la película será calificada de pobre. A mi la respuesta me ha gustado, me ha parecido muy elegante y más tratándose de temas paranormales.
Nuestro miedo a la muerte también juega un papel importante en la visualización de la película. ¿Quién no tiene miedo a morir? Eastwood habla de la muerte con respeto y sobre todo hace hincapié en el vacío que ella deja en los demás.

En otro orden de cosas diré que, Eastwood ha sabido tratar la ternura sin llevarla a una casa de la pradera donde el azúcar sobra por los cuatro costados, y podía hacerlo en la historia londinense donde los protagonistas son unos niños (a mi es la que más me ha impactado, y también la que más me ha hecho sonreír, que cosas, y eso que no me gustan los niños protagonistas).

En definitiva, creo que es una buena película y más cuando van pasando los días y te vienen ciertas imágenes. Ahora os toca a vosotros, ir o no ir a verla.

viernes, 18 de febrero de 2011

Apadrina un libro


Visitando uno de mis blog amigos de tinta en vena encontré una propuesta que me ha parecido merecedora de una entrada en mi blog para ampliar su publicidad.

La iniciativa me llama “Apadrina un libro” y es una propuesta de Ana y Anabel, las administradoras del blog Aventarte.

Estoy convencido que os habéis leído un libro y que habéis pensado que era una lástima que no hubiera tenido mayor difusión. De eso se trata la propuesta, de rescatar un libro del olvido, como bien dicen Ana y Anabel, recordando a Zafón, rescatar un libro del cementerio del olvido.

La forma de participar es fácil. Yo lo haré con mi reseña Matar y guardar la ropa que publiqué en este blog el 10 de diciembre de 2010.

Pero lo mejor que podéis hacer es leer las bases en el blog que las propuso.Bases del concurso Apadrina un libro
http://www.amazon.es/gp/product/B00TZ9EX0A/ref=as_li_ss_tl?ie=UTF8&camp=3626&creative=24822&creativeASIN=B00TZ9EX0A&linkCode=as2&tag=crucdecami-21

miércoles, 16 de febrero de 2011

La herencia de Wilt


Wilt siempre será Wilt por muchos años que pasen. Nos podrá hacer reír más o menos, pero sus locuras siempre nos regalarán una sonrisa en tiempos que se cotizan a alto precio.
No es fácil escribir novela de humor. ¿Cuántos escritores conocéis que hayan escrito novelas de humor con cara y ojos? ¿Cuántos escritores se atreven con el género? ¿Cuántas editoriales apuestan por ellos?
Supongo que vuestras respuestas se puede asemejar mucho a las mías: poquísimos.
Por eso, una vez más, quiero destacar la valentía y el oficio de un escritor como Tom Sharpe.
Sí, he de reconocer que el nivel de esta quinta parte está lejos de sus anteriores novelas, sobre todo de las tres primeras, pero sigue siendo Wilt y sigue siendo Sharpe, y he de decir que he pasado un buen rato con su lectura.

En esta quinta parte se podría decir que Wilt deja de ser el protagonista, todo y mantener el peso de la novela. Su mujer y sus hijas han encontrado un lugar destacado en las líneas humorísticas de Sharpe, sobre todo las segundas que están más locas que un cencerro. No las puedes dejas solas en un habitación ya que, como si del mejor McGiver se tratara, te la lían parda.
Y en eso están todo el día maquinando que puede hacer para joder a la gente cosa que consiguen en muchas ocasiones a lo largo de la novela.

Eva, como siempre, pobre Wilt, le hace aceptar un trabajo en una lujosa mansión para así poder ganarse unas libras extras y poder permitirse el capricho de tener a las niñas en uno de los mejores colegios de la zona; colegio que no las quiere ni en pintura y que como medida de presión les sube las cuotas a los Wilt, de forma que a Henry no le queda más remedio que aceptar.

Es en esa mansión donde comienza todo el lío. Ya os podéis imaginar que los propietarios nos son trigo limpio y que provocarán las mil y una. ¿Y el pobre Wilt? Pues intentando que no le llueva encima. Y no sigo contando para no desvelar nada más de la trama.

Creo que el final es demasiado rápido y rompe un poco el tempo de la novela. Parece como si Sharpe tuviera miedo de no poder acabarlo; y razón no le falta.

Tampoco he entendido el título. No sé a que viene llamarle la herencia de Wilt. Puede ser por las hijas, o por lo de tener que ganar dinero extra, pero no acabo de ver una razón más lógica. Si la sabéis o la intuís me la comunicáis.

Recomiendo su lectura a los amantes de Wilt. Y a los que no lo conozcan, mejor empezar por el primero.

Club de Lectura 2011
- 1 - Ojos Azules - Arturo Pérez Reverte
- 2 - Se lo que estás pensando - John Verdon
- 3 - El mar en llamas - Alberto Vázquez-Figueroa
- 4 - La herencia de Wilt - Tom Sharpe

lunes, 14 de febrero de 2011

Mi pueblo

Práctica (001) del curso de escritura de Vicente Salinas.

No escribo sobre la ciudad en la que vivo, si no sobre el pueblo en el que nací y del que me siento; una cosa es vivir y otra muy diferente es sentir, y yo me siento como una piedra más de ese castillo de época medieval ahora casi en ruinas, que lo corona y que recibe, como si de un privilegio se tratara, los segundos rayos del sol que entran en la península.


A la izquierda del castillo, el mar que da vida a la población desde tiempos ancestrales, y a su izquierda la montaña, una de las más altas de la comarca y donde todos tienen que saludar para poder entrar a la península cuando lo hacen en avión.


Por mi pueblo no se puede pasar, se tiene que llegar con premeditación, ésa que os hará disfrutar de sus estrechas calles con innumerables pendientes, antaño cubiertas de malas hierbas y ahora adoquinadas para disfrute de sus visitantes. Pues no existe nadie en el mundo que pueda decir que estuvo en la plaza de mi pueblo y no se llenara los pulmones de harmonía, aire limpio, buenas sensaciones. VIDA.

domingo, 6 de febrero de 2011

El tiempo (II)


He recordado que en el inicio de uno de los capítulos de mi novela “Bajo el eucalipto” hice como una especie de poemilla-reflexión que hablaba sobre el tiempo. Me he decidido a buscarlo y compartirlo con aquellos que en su día no lo pudieron leer. Pero antes de ello, ha podido más mi defecto profesional y he comprobado que había escrito 89 veces la palabra tiempo de entre las 45834 palabras que componen la novela (un 0,19%). Sería curioso ver que otras palabras se han repetido y con que frecuencia para poder comparar si el tiempo fue un factor importante/relevante en mi novela o no lo fue. Pero eso será otro día, o quizás no, dependerá del tiempo.

Fragmento extraído de la página 152 de la novela “Bajo el eucalipto”:


El tiempo no se detiene.

El tiempo no espera.

El tiempo no tiene recuerdos.

El día a día nos atrapa, nos acompaña, nos guía, nos lleva sin que podamos hacer nada.
Algunos se creen más listos que otros y se pasan noches en blanco intentando ingeniar un plan que acabe con la dictadura del tiempo, pero casi ninguno consigue su objetivo.

Unos pocos creen encontrar la panacea a todos sus males en el suicidio, y no es que no tengan ganas de vivir, por tal o cual razón, simplemente tienen ganas de parar el tiempo. Aunque parezca extraño, la gran mayoría de los suicidios de los famosos son por esta razón. Morir joven, bello, sin arrugas, en lo alto de la cresta, qué mejor recuerdo para sus seguidores, pero mal ejemplo para la sociedad. Todos estos suicidios se intentan tapar con las más diversas y descabelladas teorías, pero lo único que es cierto es que murieron, para siempre, por intentar parar el tiempo.

jueves, 3 de febrero de 2011

1Q84, Nueva novela de Haruki Murakami


Hacía días que no me pasaba por mi librería de culto y tenía pendiente comprar la última novela de Tom Sharpe “La herencia de Wilt”, la quinta del desternillante personaje.
Quisiera decir que me alegro muchísimo por Sharpe, ya que ha publicado dos novelas en menos de dos años y para un autor de su edad, y con lo mal que lo ha pasado, simplemente es para sacarse el sombrero. Ya comenté en el blog su anterior novela, “Los Grope”, y espero poder escribir una crítica favorable acerca de esta que tengo entre las manos y que hace tres días comencé a leer. Todavía es pronto para decir algo sobre ella.


Pero lo que me ha movido a escribir esta entrada ha sido, mira como son las cosas, que justo al lado de la novela de Sharpe, como azuelo para pez, premeditación y alevosía, había otra que me hizo casi grita de asombro (sí os podéis reír).
No me lo esperaba.
Cuál fue mi sorpresa al encontrarme una nueva novela de mi idolatrado Haruki Murakami.
Mi me lo pensé, y tenía que haberlo hecho si fuera otro autor y más con el título de la misma, 1Q84, que me dirás que engancha. Le pegué un vistazo a la contraportada, no para decidir si la compraba o no (estaba claro que la iba a comprar) si no para ver de qué podía ir la cosa y esto es lo que pude leer:

"En japonés, la letra q y el número 9 son homófonos, los dos se pronuncian kyu, de manera que 1Q84 es, sin serlo, 1984, una fecha de ecos orwellianos. Esa variación en la grafía refleja la sutil alteración del mundo en que habitan los personajes de esta novela, que es, también sin serlo, el Japón de 1984. En ese mundo en apariencia normal y reconocible se mueven Aomame, una mujer independiente, instructora en un gimnasio, y Tengo, un profesor de matemáticas. Ambos rondan los treinta años, ambos llevan vidas solitarias y ambos perciben a su modo leves desajustes en su entorno, que los conducirán de manera inexorable a un destino común. Y ambos son más de lo que parecen: la bella Aomame es una asesina; el anodino Tengo, un aspirante a novelista al que su editor ha encargado un trabajo relacionado con La crisálida del aire, una enigmática obra dictada por una esquiva adolescente. Y, como telón de fondo de la historia, el universo de las sectas religiosas, el maltrato y la corrupción, un universo enrarecido que el narrador escarba con precisión orwelliana. "

Creo que la cosa pinta muy bien.

Hacía ya dos años que Haruki Murakami no publicaba una novela en España (After Dark (2009) fue la última. No tengo en cuenta el libro de cuentos, ni la historia biográfica que publicó el año pasado). Supongo que era de esperar que este 2011 se publicara la nueva visto el nivel de producción del escritor, pero, así como en el caso de Sharpe y Vázquez-Figueroa estaba al caso de su nueva novela, en éste no.

Tengo muchas ganas de comenzar a leerla y de quedarme atrapado en su lectura, como en casi todas sus novelas. Siempre he pensado que me gustaría escribir como él, que él tendría que ser el espejo en el que reflejarme. De la nada te saca una historia como si de un mago se tratara al sacar un conejo de la chistera.

Veremos. Tengo que ser prudente después del fracaso de la última de Vàzquez-Figueroa (El mar en llamas). Y sobre todo antes tengo que disfrutar de Wilt y sus aventuras.

Ya os contaré.

martes, 1 de febrero de 2011

El mar en llamas


Decepcionado.
Ese es la palabra que mejor definiría mi estado de ánimo después de acabar con la lectura de la última novela del autor canario.
Y es que de sus últimas novelas, pocas me han hecho vibrar: A la deriva(2005), Por mil millones de dólares(2007), Coltan(2008). En ese espacio de tiempo, el autor ha publicado trece novelas de las que he leído once. Creo que el porcentaje es bastante bajo.
Estoy convencido que si hubiera sido otro autor no tendría esos números; a la segunda que me la hiciera lo dejaría de comprar. Pero Vàzquez-Figueroa me atrae como un imán y no puedo remediarlo. Supongo que lo mucho que disfruté con las aventuras de Cienfuegos sigue actuando de balsámico contra el desánimo.

Alberto Vázquez-Figueroa siempre se ha sentido libre de hacer lo que quería con sus novelas. Por eso no se le cayeron los anillos cuando publicó en bubok su novela Saud el Leopardo (2008) o cuando regalo la descarga de Por mil millones de dólares (2007) a todo el que quisiera leerla y así hacer llegar su protesta sobre los derecho de autor. También publicó Vivos y muertos (2007), novela que tenía escrita y publicada bajo su pseudónimo (Kimberley o AVF) años atrás y que salió el baúl de los recuerdos cuando se produje el lamentable atentado en Madrid como si de una premonición se tratara, o el Rey leproso (2005) que parecía una novela de otro tiempo muy alejado del estilo del autor y con otra editorial.
No sé lo que está pasando, pero veo mucha producción y poca calidad. Creo que antes sus novelas eran más atrayentes, más cautivadoras, desde la primera a la última página.
Uf, creo que me estoy pasando con la crítica y todavía no he hablado de la novela en cuestión. Stop.

En El mar en llamas no he encontrado una buena historia entre personajes. La he encontrado vacía de contenido emocional e incluso aventurero. Iba pasando las páginas y esperaba algún tipo de conexión entre el escritor protagonista de la historia y la iraní que le hace el encargo para que, de alguna manera, se salvara la novela. Pero ni por ahí.
Los capítulos se van sucediendo y algunos parecen inconexos entre ellos. Meras explicaciones de una trama que casi no existe como tal.
Sí, parece que el desastre de la BP en el golfo de México ha sido provocado y que se tiene que investigar. ¿Dónde está la investigación? Floja, muy floja en su conjunto y con un final casi ridículo donde todo se resuelve de la forma más banal.
Y eso que la cosa comienza bien, vaya, a mi me gustó el inicio, pero no el nudo ni el desenlace y cuando a una novela le falla alguna de esas cosas, mal.

Creo que es la novela más panfletaria que ha escrito. Siempre nos cuenta ideas, algunas revolucionarias, en ellas, pero en esta la cosa se ha salido de madre. A mi entender, no le quisieron hacer caso cuando hubo el desastre y ahora se ha querido vengar describiendo lo que él hubiera puesto en práctica, pero como digo, se ha sobrepasado en importancia dentro del contenido de la novela. Me he aburrido, y me sabe mal decirlo, pero ha sido así y no os quiero engañar, por mucho que me duela, pues es un escritor que admiro.

Tampoco me ha gustado leer el libro en forma horizontal (ya os lo comenté en el post: Nuevas propuestas de Vázquez-Figueroa en su último libro). Yo pensé que me acostumbraría y no ha sido así. Me ha resultado muy incomodo, sobre todo cuando leía en la cama. Creo que me quedo con la forma convencional.
Seguro que existen mejores formas de ahorrar en papel y bajar los costes que con ese sistema. Por ejemplo, utilizando papel reutilizable o reciclable, o bajando los márgenes de beneficios de la editoriales (ese sí que sería una buena forma).



Club de Lectura 2011
- 1 - Ojos Azules - Arturo Pérez Reverte
- 2 - Se lo que estás pensando - John Verdon
- 3 - El mar en llamas - Alberto Vázquez-Figueroa