jueves, 31 de marzo de 2011

Momentos #5: Sobre las Sombras murakamianas



Tercera y última entrega de los Momentos de 1Q84.
Esta vez creo que Murakami ha mezclado su prosa con la de Jung, pero a mi me da lo mismo, no como a otros que encuentran cualquier motivo para criticar a los demás.


-Donde hay luz tiene que haber sombra y donde hay sombra tiene que haber luz. No existe la sombra sin luz, ni la luz sin sombra. Eso cuenta Carl Jung en una de sus obras.
La Sombra es malvada del mismo modo que los seres humanos somos positivos. Cuanto más nos esforzamos por convertirnos en seres perfectos y bondadosos, más aclara la Sombra su proposito de ser oscura, malvada y destructiva. Cuando las personas intentan superarse para ser perfectos, la Sombra desciende al infierno y se convierte en el Diablo. Ello se debe a que, en el mundo natural, el hecho de que las personas se conviertan an algo superior o algo inferior a ellas es igual de pecaminoso.

Extraído de la novela 1Q84 de Haruki Murakami, páginas 582.

martes, 29 de marzo de 2011

Higiene del asesino de Amélie Nothomb


Higiene del asesino es el primer libro que escribió Amélie Nothomb. Fue en 1992 y lo escribió tras ver como un borracho mataba a su hermano.
No es de extraña que en el libro se pueda comprobar esa rabia, ese principio de su estilo directo, desgarrador y donde implica emocionalmente al lector.

Éste era un libro que he querido leer desde hace muchos años y por suerte hoy puedo decir que lo he leído. No me extraña que después de su publicación la carrera literaria de Amélie comenzara a creer como la espuma, pues es uno de los mejores libros que he leído nunca. Yo diría que está al mismo nivel que Cosmética del enemigo, también reseñado en este blog (Cosmética del enemigo).
En los dos libros el diálogo es la forma de explicar la historia. En los dos casos esos diálogos son rápido, directos, comprometidos, donde a pasos agigantados nos va metiendo en la historia.
Creo que una de las grandes virtudes de la escritora es escribir novela, diríamos, cortas de páginas. Pero es ahí donde radica su éxito, ya que no necesitas más por el meticuloso trabajo anterior. Además, tienes la sensación de quedar satisfecho y de querer leer más; es como una buena comida que no te empacha pero te llena. Siempre que sucede eso repites en el restaurante, como yo repito con las lecturas de la belga-japonesa.

—Señor Tach, con un hombre como usted no utilizaré las perífrasis habituales en mi profesión. Así que me permito preguntarle cuáles son los pensamientos y el estado de ánimo de un gran escritor consciente de que está a punto de morir.
Silencio. Suspiro.
—No lo sé, caballero.
—¿No lo sabe?
—Si supiera cuáles son mis pensamientos, supongo que no me habría hecho escritor.
—¿Insinúa que escribe para saber finalmente cuáles son sus pensamientos?
—Es posible. No estoy muy seguro, hace mucho tiempo que no escribo.

El señor Tach es un escritor de gran fama al que se le comunica que tan sólo le quedan dos meses de vida. Todas las revistas y televisiones le quieren hacer entrevistas. La mayoría de ellas buscan la carroña y destripar al escritor.
Amélie nos muestra cuatro entrevistas que van subiendo poco a poco de intensidad. Ese crecimiento paulatino en la agresividad de dichas entrevistas consigue que el lector no tengas ganas de parar en la lectura.
Los diálogos son geniales y el personaje de Tach no tiene ningún tipo de desperdicio. Es lo que diríamos un pasota total. Yo creo que mediante ese pasotismo crea un muro entre el mundo público y el personal, ya que como podréis comprobar, el escritor oculta un gran secreto que lo atormenta.

El señor Tach es un obeso en toda regla, además de un desagradable y utiliza en una de sus entrevistas la comida como arma arrojadiza. Me ha hecho mucha gracia el siguiente diálogo, que podía ser un Momento gastronómico:

Aunque por la noche ceno bastante ligero. Me conformo con cosas frías, como unos chicharrones, cuajada de cerdo, tocino crudo, el aceite de una lata de sardinas (las sardinas no me gustan demasiado, pero perfuman el aceite: tiro las sardinas, guardo el jugo y me lo tomo tal cual). Dios mío, ¿qué le ocurre?
—Nada. Siga, por favor.
—No tiene buen aspecto, se lo aseguro. Con eso, me tomo un caldo muy grasoso que he preparado antes: durante dos horas, pongo a hervir unas cortezas de tocino, pies de cerdo, unas rabadillas de pollo, huesos con mucho tuétano y una zanahoria. Le añado un cucharón de manteca de cerdo, quito la zanahoria y lo dejo enfriar durante veinticuatro horas. Sí, me gusta beberme este caldo cuando está frío, cuando la grasa se ha endurecido y forma una tapa que lustra los labios. Pero no tema, no desperdicio nada, no crea que tiro a la basura unas carnes tan delicadas. Tras esa larga ebullición, han ganado en untuosidad, en proporción a lo que han perdido en jugo: estas rabadillas de pollo cuya grasa amarilla ha adquirido una consistencia esponjosa son una delicia... ¿Pero qué le ocurre?
—No... no lo sé. Claustrofobia, quizá. ¿Podría abrir una ventana?


Y antes de comentario final debo deciros que este es el primer libro que he leído con mi bqreader y la experiencia ha sido tan buena que ya estoy leyendo el segundo libro a Arnaldur Indridason “Silencio sepulcral” desde el mismo dispositivo. Mi adicción está siendo grande. La vista no se te cansa nada, no tienes que aguantar ningún tipo de peso, es fácil de llevar a todos sitios, además de poder llevar infinidad de libros para los que les gusta leer dos o tres novelas a la vez. Lo que sí recomiendo es bajarse un pequeño programa de conversión de doc a epub para su mejor lectura. Lo malo, lo que siempre hemos comentado o nos imaginamos; se pierde al contacto con el papel, el gustillo de pasar las rugosas páginas; el olor al libro, pero amigos, creo que el futuro será está en el libro digital si le añadimos la cuestión económica de producción y distribución. Los coste serán mínimos.

Y llegamos al final. Creo que es un buen final y que me dejado satisfecho, aunque quizás hubiera hecho falta explicar alguna cosilla más sobre la periodista en cuestión. Pero eso no ensombrece ésta gran novela.

En definitiva, una novela totalmente recomendable, como casi todas la de la autora. Es difícil encontrar una primera novela tan atrayente y con una continuidad tan sólida. Animaros a leerla y ha explicármelo.

Club de Lectura 2011
- 1 - Ojos Azules - Arturo Pérez Reverte
- 2 - Se lo que estás pensando - John Verdon
- 3 - El mar en llamas - Alberto Vázquez-Figueroa
- 4 - La herencia de Wilt - Tom Sharpe
- 5 - 1Q84 - Haruki Murakami
- 6 - Las marismas - Arnaldur Indridason
- 7 - Higiene del asesino - Amélie Nothomb

domingo, 27 de marzo de 2011

Nos fuímos de boda


A veces un poema no lleva título
Ni etiquetas ni trampas
A veces un poema ni siquiera intenta ser un poema
Ni adornar palabras
Y menos aun rimar versos
Un poema, a veces desea ser libre.
Expandirse a otros lugares
Pintarse de otro color
A veces un poema te quiere
Te desea o te odia
A veces un poema es solo un poema.

Decía Becquer:
¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Que es poesía?, ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.

Igual que poesía es el Camino que hoy empezáis, donde como sabéis, se necesita una fuerte dosis de paciencia, respeto, comprensión y amor
Hay días donde cuesta caminar y hay que levantarse y volver a empezar y no desfallecer.

Diría Whitman:
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.

Y diría yo:
Es el puzzle de la vida;
un puzzle nada fácil de construir;
un reto diario;
que con calma,
con serenidad,
con cariño,
con amor,
con amistad,
y alguna dosis de ingenio e imaginación,
casi siempre se consigue superar.
Ajustar las piezas, ajustar los ritmos, ajustar la vida.
Ese es el gran reto de caminar juntos.

A veces un poema no lleva título
Ni etiquetas ni trampas
A veces un poema ni siquiera intenta ser un poema
Ni adornar palabras
Y menos aun rimar versos
Un poema, a veces desea ser libre.
Expandirse a otros lugares
Pintarse de otro color
A veces un poema te quiere
Te desea o te odia
A veces un poema es solo un poema.
Pero éste intenta desearos la mayor de las felicidades
En el Camino que hoy comenzáis.

Que seáis muy felices.


Creo que la entrada de hoy también se podría considerar un Momento, pero he preferido no englobarlo en esa sección y que tuviera vida propia.

El sábado se casó mi hermana y yo hice las veces de padrino. El texto que hoy comparto con vosotros es el que le leí a los novios en su ceremonia de casamiento civil.
Quisiera remarcar, ya que en la ceremonia no puede hacerlo, que el primer párrafo del texto (el que se repite al final) está escrito por mi pareja. Ella ha sido fundamental en mi proceso de inspiración y escritura, tanto en la configuración de este texto, como el que le leí cuando le entregué el ramo, y por supuesto, en que la canción que le cantamos momentos después de entregarle el ramo y que salió tan y tan bien (alguna vez os he hablado de su música Filthy Sally) Creo que para ser la primera vez que cantaba en público la cosa salió redonda; me lo tendré que pensar, jejeje.

Ah, se me olvidaba. La fotografía son los novios que nos regalaron. Y es que estaba cantado que la primera vez que asistiera a una boda con novia me caían unos, jejeje. Fue muy chulo ya que sonó la canción de Rosendo "Agradecido" justo antes de entregarnos los novios. ¿A qué son majos?

viernes, 25 de marzo de 2011

Momentos #4: sobre el olvido


El Momento de hoy versa sobre el olvido. Creo que es un texto bastante directo y desgarrador, como lo es la novela que lo contiene y de la que publicaré en breve una reseña. Debo avanzar que me ha encantado.

Olvidar a alguien: ¿ha pensado alguna vez en lo que eso significa? El olvido es un océano gigantesco en el que tan sólo navega un buque, que es la memoria. Para la inmensa mayoría de los hombres, este buque se reduce a una miserable barca que se cala a la menor ocasión y cuyo capitán, personaje sin escrúpulos, sólo piensa en ahorrar. ¿Sabe en qué consiste esta despreciable palabra? En sacrificar diariamente, entre los miembros del pasaje, a aquellos que son considerados superfluos. ¿Y sabe quiénes son considerados superfluos? ¿Los cabrones, los pesados, los cretinos? En absoluto: se tira por la borda a los inútiles, los que ya han sido utilizados. Éstos ya han dado lo mejor de sí mismos, entonces, ¿que más podrían aportar? Vamos, sin piedad, limpieza general y ¡alehop! Se les expede por encima de la borda, y el océano se los traga, implacable.

Extraído de la novela Higiene del asesino de Amélie Nothomb.
Proximamente la reseña.



Quisiera aprovechar esta entrada para agradecerle a Rosalía en premio que me ha otorgado en su blog. Gracias por el detalle. Intentaremos seguir inspirando a mucha más gente.

Lo que leo

miércoles, 23 de marzo de 2011

Las marismas de Arnaldur Indridason


Hará más de un año que las editoriales se pusieron a trabajar duro para poder superar en Efecto Larsson y con Mankell no era suficiente. De golpe y porrazo hubo un nuevo boom de escritores nórdicos que no habían tenido la oportunidad de ser publicados en España. De entro todos ellos, el que más gracias me hacía leer era Arnauldur Indridason. Creo que eso de ser islandés me tiró mucho: un escritor de las islas. Pero tuve que esperar, pues como en muchas ocasiones, las editoriales prefieren traducir una de sus mejores novelas, para enganchar, y no en sentido cronológico. Y esperé hasta que encontré la primera de las novelas del inspector Erlendur para así hacen el recorrido, como ha mi me gusta.
Las marismas fue premio 2000 a la mejor novela negra nórdica. Arnaldur tuvo que hacer un buen esfuerzo para ambientar en Islandia un crimen violento, ya que las estadísticas dicen que tan sólo se producen 4 muerte violentas al año en la isla (los suicidios son muchos más)

Tengo que decir, así ya de entrada, que me ha gustado mucho la novela y que caerá la segunda en un plazo breve de tiempo.
Razones, pues creo que es de las más frescas que he leído últimamente, con una prosa sin grades alardes, con diálogos cortos, directos, con la información que le hace falta al lector, sin florituras ni cuestiones superfluas; la segunda podría ser la ubicación de la novela, como no, en la isla de Islandia. El autor, en muchos momentos de la novela, hace referencia a la sociología propia de Islandia y la marca genética que eso supone en todo lo que hace; la tercera y la más importante para una novela negra, el equilibrio entre el caso en sí y los sucesos personales del protagonista. Casi podría decir que tenía más ganas de saber cosas sobre la vida de Erlendur que sobre el caso (he dicho casi). No sé donde lo leí, pero recuerdo haber leído que el caso es lo que menos importa, de ahí mi insistencia por empezar por la primera y ver como avanza el personajes (cosa que le critican a Donna Leon, ya que el personaje no madura literariamente); la cuarta, los capítulos cortos e intensos lo que provoca que el lector avance a un ritmo endiablado; la quinta, los secundarios que le dan juego al personajes principal: su hija Eva y su compañero Sigurdur por nombrar a algunos.

Holberg es un camionero que aparece presumiblemente asesinado en el barrio de Las Marismas, en Reikiavik, junto a una nota que dice: “Yo soy él”. Aquí es donde entra en juego el inspector Erlendur y su inseparable Sigurdur, el cual no sabe que si compañero está muy preocupado por unos dolores en el pecho y por la vida loca que lleva si hija Eva.
El transfondo de la novela es la llamada “Ciudad de los tarros” donde, según parece, los islandeses están intentando secuenciar su genoma para llegar a los confines de su árbol genealógico y así poder tratar lo que parecen a todas luces, enfermedades tan sólo conocidas en la isla que se van transmitiendo de padres a hijos, y en alguno casos, conllevando muerte traumáticas.

En 2006 se hizo la versión cinematográfica del libro. Os dejo al final el trailer. Lo encuentro acertado.

En definitiva, Arnauldur Indridason es un buen narrador y tiene en mí un seguidor.



Club de Lectura 2011
- 1 - Ojos Azules - Arturo Pérez Reverte
- 2 - Se lo que estás pensando - John Verdon
- 3 - El mar en llamas - Alberto Vázquez-Figueroa
- 4 - La herencia de Wilt - Tom Sharpe
- 5 - 1Q84 - Haruki Murakami
- 6 - Las marismas - Arnaldur Indridason

martes, 22 de marzo de 2011

Momentos #3: sobre el sufrimiento


Hoy os traigo un Momento que en pocas lineas nos hace entender el gran sufrimiento que padece su protagonista, una niña. Es por eso que quiero compartilo con vosotros, por esa condensación.

-Los niños son como filósofos -dijo -. Mi hija me preguntó una vez en el hospital por qué tenemos ojos. Le contesté que era para poder ver.
Se calló un momento.
-Me corrigió -añadió como hablando consigo mismo.
Miró a Erlendur.
-Me dijo que era para poder llorar.

Extraído de la novela Las marismas de Arnaldur Indridason, página 284.
Proximamente la reseña.

sábado, 19 de marzo de 2011

1Q84 de Haruki Murakami


Haruki Murakami tiene tantos detractores como seguidores. Los libros, como casi todas las cosas que suceden en la vida, se pueden interpretar de mil y una formas y dentro de ellos se pueden ver similitudes con otros autores. Digo esto, y se que es una forma bástate extraña de comenzar un reseña, porque antes me di una vuelta por internet y encontré una crítica muy destructiva contra el libro y sobre todo contra el autor. Por poner un ejemplo, decía algo así como que, Murakami había plagiado a Larsson. Y yo me pregunto, ¿a partir de ahora todos los libros que traten el tema del maltrato a la mujer serán plagiados de Larsson? Y me sigo preguntando, ¿de quién se copió Larsson? Ahora resultará que fue él, el primero en tratar el tema.
Cuando leí esa reseña me pareció que estaba delante del televisor viendo un programa con nombre murakamiano, “Gato negro”. Creo que se puede criticar, y estoy convencido que quién lo hace se cree esas críticas y las vive como reales, pero también creo que existen unos límites y que todo no vale.

Murakami nos presenta un libro (sería mejor decir dos, ya que se titula 1Q84, libro 1 y 2) donde, en capítulos alternos, vamos descubriendo lo que les sucede a Tengo (curioso nombre) y Aomame (que tampoco se queda atrás).
Debo decir que ha mi me ha atraído mucho más la parte de la chica, aunque sería engañaros si os dijera que la parte del chico no me ha gustado (matemático que escribe novelas), pero en ciertos momentos de esa parte, parecía como si el mundo se hubiera parado y no transcurriera ni el tiempo ni los acontecimientos.
La historia de Aomame parece una historia sencilla, sin grandes matices, una historia que parece ya escrita, pero poco a poco Murakami nos va rebelando detalles inesperados y conexiones con otro tipo de mundo, donde el pasado jugará un importante papel. Es allí donde vemos a una Aomame preocupada, en algunos momentos contra las cuerdas y sin el control que se le presupone en el inicio de la historia.



Los que hemos leído a Murakami sabemos que se toma su tiempo para explicar las cosas y por eso no nos extraña que sea así, pero creo que en el libro 1 el ritmo era excesivamente lento, cosa que no sucede con el libro 2 hasta el final, donde pasamos de un ritmo trepidante a dormirnos otra vez en la explicación de la “Little People” (aportación sobrenatural murakaniana en esta novela y que no me ha acabado de convencer). Ese lento final hace que mi valoración haya bajado un poco. No diría que es una novela excelente, pero sí notable. Por tanto, no es para mi, mí de lejos la mejor de las novelas de Murakami. Pero continuemos con algún detalle más.

El sexo es uno de los protagonistas de la novela. Está mal decirlo, pero creo que ha abusado un poco de él y esa es una de las fuentes de la ralentización de la novela.
Dos personajes traumatizados por su pasado que buscan un remedio en el futuro, sea con una mujer casada pero sedienta de sexo, o con solitarios hombres metidos en edad, sola o en compañía de una extraña. Cada uno busca una imagen en un espejo que se rompió.

Las sectas, la religión, el maltrato físico y psicológico son otros de los temas que trata Murakami en su obra, pero sin dejar de lado a los dos protagonistas siempre integrados y transversales
La música es otra de las filias de Murakami. Esta vez es una sinfonía la que se va repitiendo en diversas situaciones. Es como la banda sonora de la novela. No se olvida del jazz y nos hace, en un momento de la obra, un pequeño tratado de músicos de jazz.

Y los gatos. Me reí mucho en un momento de la novela. Iba yo cavilando mientras leía que todavía no había salido ningún gato, hasta que me topé con el título de unos de los capítulos: “Va siendo hora de que los gatos aparezcan”. En ese capítulo explica que existe un pueblo donde por el día no se ve un alma y por la noche está plagado de gatos. En un pueblo donde las almas se pueden perder para siempre si no encuentras la forma de salir. Murakami lo utilizará en muchas ocasiones como la gran metáfora de la novela ya que los protagonistas se encuentran perdidos y sin muchas posibilidades de poder encontrar una solución.
Y no sólo el cuento de los gatos tiene cabida en 1Q84. El gran Chejov sale a la palestra en muchas ocasiones, como ya expuse en el primer Momento de este blog.

1Q84 es un guiño a los dos ojos del clásico de George Orwell, 1984, ya que denuncia los lavados de celebro. También se podría ver en la intriga paranormal un guiño a la serie televisiva Perdidos de la que el autor se ha declarado fan. Casi desde las primeras páginas la “Little People” está presente como el humo negro creando un gran interrogante, que como en el caso del humo negro, al ser revelado pierde toda su fuerza. Creo que siempre pasa igual con los misterios; si los haces creer mucho la explicación tiene que estar en concordancia con la magnitud del misterio, si no es así, el lector se siente defraudado.
Yo he intentado obviar un poco este tema y centrarme en el placer que me ha generado leer las historias de los dos personajes.

Y para acabar. Posteriormente a la publicación de este libro en Japón, Murakami escribió una tercera parte, y se dice que tiene pensado hacer una cuarta.
Para mí la historia acaba, aunque podría ser leído como un no final y más sabiendo que existe una tercera parte. Veremos a ver si Murakami ha sabido añadir más detalles a esta extraña paralela relación y si simplemente ha inflado una historia finalizada. Espero, por el bien del autor, que sea lo primero, ya que si no sus detractores se estarán frotando las manos para poder destriparlos sin contemplaciones.

Club de Lectura 2011
- 1 - Ojos Azules - Arturo Pérez Reverte
- 2 - Se lo que estás pensando - John Verdon
- 3 - El mar en llamas - Alberto Vázquez-Figueroa
- 4 - La herencia de Wilt - Tom Sharpe
- 5 - 1Q84 - Haruki Murakami

viernes, 18 de marzo de 2011

Momentos #2: Sobre la verdad murakaniana



Segunda entrada de la sección Momentos y segundo Momento de la novela 1Q84 de Haruki Murakami.
El Momento de hoy versa sobre la verdad. Creo que el texto no tiene desperdicio. Me ha hecho pensar mucho en ciertos programas que dan por la televisión, donde unos contertulianos lanzan sus verdades sin miramientos, y digo sus verdades. Como bien nos dice Murakami en este extracto, les da igual que sean o no verdades, son sus verdades y por ellas llegan hasta donde sea. No olvidemos que siempre existe un porqué, en este caso que comento, un triste porqué.



La mayoría de la gente no busca una verdad demostrable. Como bien dices, la verdad, en la mayor parte de los casos, conlleva un fuerte dolor. Y la mayoría de los seres humanos no desean una verdad dolorosa. Lo que la gente necesita es una historia hermosa y amena que les haga sentir que su existencia es, al menos, un poco relevante. Precisamente por eso existe la religión. […]
Si una teoría A les muestra que su existencia tiene un significado, para ellos será verdadera; si una teoría B les muestra que su existencia es débil e insignificante, será falsa. Está muy claro. En caso de que alguien opinara que la teoría B es la verdadera, la gente detestaría a esa persona, no le haría caso e incluso podrían llegar a agredirla. Para ellos, que sea lógica y demostrable no significa nada. La mayoría de la gente logra conservar la cordura gracias a que niega y rechaza la idea de una existencia débil y raquítica.

Extraído de la novela 1Q84 de Haruki Murakami, páginas 554-555.

martes, 15 de marzo de 2011

Me gusta leer

Tengo una semana bastante apretada. He acabado de leer 1Q84 hace unos días y quisiera
publicar la reseña, pero me falta tiempo para escribirla con un poco de calma.

He aprovechado una entrada del blog de Rosalía, "Lo que leo", donde nos ha presentado el video que podéis visualizar a continuación.
Creo que, como ella misma dice, muchas veces nos preguntamos el por qué leemos. Quizás al ver el video tengamos algunas pistas más.
Vale totalmente la pena.



También quisiera aprovechar para dar mi ánimo a todo el pueblo japonés por los malos momentos que están pasado.
Fuerza y ánimo

sábado, 12 de marzo de 2011

Una vida dedicada a los demás


Laurentino Fernández dejó su nombre y cogió el camino más difícil: dedicar su vida a los demás. A partir de aquel momento se llamó Hermano Guillermo.
Hoy cumple 90 años y este es mi humilde homenaje a ese pequeño gran hombre que sigue dejando huella allí por donde pasa y que espero lo siga haciendo por muchos años.

Ya son más de trece años los que llevamos compartiendo los sinsabores de la educación, y aún siendo un maestro de otra época, tiene las ideas muy claras sobre el rumbo que está tomando la educación hoy en día. Y eso que ya, para su desgracia y su queja constante, no da clases. Pero eso no es un obstáculo para tener los ojos bien abiertos, como siempre los tiene él, y aportar su granito de arena diario.
Da gusto encontrarse con él y charlar sobre cualquier tema; siempre tiene una respuesta, una reflexión, o una pregunta, hombre inquieto como es. Lo peor de todo es que te puede dejar tocado durante todo el día dándole vueltas a las cosas. Tengo que decir, que al él también le sucede lo mismo, y no por la edad, si no porque siempre ha sido una persona muy reflexiva.

Una de las cosas que más marcadas me han quedado es su dedicación hacía sus alumnos. Todavía recuerdo, como si hubiera sido ayer, como después de comer ni tan sólo descansaba para meterse en el aula y llenar la pizarra con su letra redondilla. Me lo imagino diciéndome: “los alumnos tienen que poder seguir con facilidad la clase, y una buena letra en la pizarra es una primera piedra”.
Tanto impacto me causó que pocos años después le pedí que me copiara el discurso de padrino de boda que debía hacer en un pergamino, con su letra, con la redondilla y como no, a pluma. El Hermano Guillermo es tan perfeccionista que lo repitió tres veces. Me enseñó las tres y os puedo asegurar que no noté la diferencia. Estaba perfecto, como salido de otro tiempo; perfecto para ocupar una de las paredes de un museo. “Mira, aquí se puede ver un poco de tinta”, me podría haber dicho. Bendita vista tenía con más de ochenta años, pensaría yo.

Hace tan sólo unos días me explicaba con emoción como había hecho una substitución en 2n de ESO.
-Se han portado muy bien. A veces me quedo sorprendido con esta juventud.
-Será porqué lo respetan –le dije yo.
-A mí, a un pobre viejo. ¡No! Estás muy equivocado. A mí ya nadie me tiene en cuenta.
-No diga eso Hermano. Sabe que no es verdad.
-Si fuera por mí, estaría dando alguna clase.
-Lo sé Hermano, lo sé.
Y es que el Hermano Guillermo es un enamorado de la educación y de ahí su vocación tan profundad.
Dijo Descartes: “Cambio todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro”. Y yo digo: “Vale más una vocación como la del Hermano Guillermo que algunos cientos de asalariados de la educación”. Sí, y lo he dicho en bastantes ocasiones, no es fácil entrar en una clase y enfrentarse a los adolescentes de hoy en día, incluso a los peques de hoy. Hacen falta muchas personas con vocación educativa. Cada vez cuesta más llenar el vació que deja un hombre como el Hermano Guillermo al no entrar en las aulas.
Por suerte para todos, el Hermano Guillermo no se rinde, ni cumpliendo 90 años, y sigue en la brecha con su grupo escolar musical “Son de Farners” que tanto bien les hace, o parando a más de un adolescente para preocuparse por él y no quedarse anclado en el tiempo. No creo que haya nadie en el centro que no lo tenga en alta estima.

Tuve la suerte de poder compartir con él uno de esos cursillos de fin de semana que a nadie le gusta hacer en un aislado paraje. Una de las tardes salimos a pasear, campo había para hacerlo. A paso lento nos fuimos alejando de la casa que nos acogía. Fue entonces, bajo mi insistencia, que me comenzó a relatar algunas de sus vivencias de infancia, adolescencia y juventud. Tan a gusto estábamos hablando, que al darnos cuenta, la noche calló sobre nosotros. Pero no nos importó. “Nadie nos echará de menos, como mínimo a mi”, seguro que me dijo, y nos reiríamos los dos. Aquella tarde el Hermano Guillermo me causó tal impresión que nunca más lo pude ver con otros ojos que no fueran con los del respeto, el cariño fraterno, la admiración, la sabiduría, el coraje, el valor. Ese día fue el primero que pensé que quizás, algún día, yo, podría escribir sus memorias. Un hombre así merece que se escriban sus memorias en vida.
Algunas veces se lo he insinuado medio en broma, medio en serio. Él siempre se lo coge como una broma. Su humildad se lo hace pensar. No se considera una persona importante, pero para todos nosotros lo es.

No quisiera olvidarme de su faceta humanitaria y de su gran amor por África. Allí ha ido en repetidas ocasiones y no se le han caído los anillos para a la hora de levantar un colegio, o la hora de pintarlo, o al abrir un pozo de agua potable, para dar clases, o para todo lo que hiciera falta hacer. Para, en definitiva, ayudar a los más necesitados y incidir en su desarrollo, en que sean autosuficiente y no depender del primer mundo.
En su último viaje al Togo la malaria le atacó, tenía más de ochenta años, y de lo que más se quejó es que al año siguiente no lo dejaran ir de nuevo a realizar algún proyecto con la ONGD Proide. Desde entonces no ha vuelto más, y no porqué el no quisiera volver, que se muere de ganas, si no por prescripción médica. Para que lo vamos a negar a estas alturas, por muy bien que esté y se encuentre, el Hermano Guillermo ya tiene una edad, y los médicos de hoy en día se cuidan muy mucho en salud, nunca mejor dicho. Si fuera por él, como ya he dicho, estaría allí, pues allí se siente mucho más útil. Quizás tenga razón, pero me gustaría recordar unas palabras del ahora director del centro cuando yo llegué de Guatemala después de realizar un proyecto con la misma ONGD. Tenía los ojos iluminados de esperanza por la alegría que había generado entre aquellas gentes. Sentía que allí podía hacer algo muy grande y que su repercusión en el pueblo sería mayúscula. El primer día que pisé el colegio le dije al director: “me hubiera quedado de buena gana. Allí falta gente”. O lo que él me respondió: “Aquí también hace falta mucha gente como tú. Aquí también tienes mucho trabajo por hacer”. En un primer momento no me lo acabé de creer. No se podía comparar una cosa con la otra, pero con el paso de los días entendí que tenía toda la razón del mundo.
Hermano, todavía le queda mucho trabajo por hacer en el centro, y siento decirle, que su luz nos ilumina todas las mañanas al entrar a él. Póngase algo de abrigo que el frío arrecia de buena mañana no se nos vaya a constipar, aunque él siempre alega que a los de León le cuesta mucho constiparse.


Por muchos años Hermano Guillermo.



Puente de Hospital de Órbigo, sitio de paso del Camino de Santiago y población muy cercana a la que vio nacer al Hermano Guillermo


Villar de Nistoso donde hace 90 años nació el Hermano Guillermo

Iglesia de Villar de Nistoso

jueves, 10 de marzo de 2011

Derecho de admisión


El otro día decidí irme a dormir antes de tiempo, estaba en una despedida de soltero. Las razones fueron dos, principalmente. La primera, tenía que coger el coche y creí que no me merecía la pena entrar en la discoteca y perder mi tiempo; y la segunda y más importante, llevaba el pelo suelto (tengo un poquito de melenita, jeje) y llevaba mis usuales botas de montaña y me dijeron que lo tendría complicado para entrar. ¡Y eso me cabrea!.

Al día siguiente se lo expliqué al padre de mi pareja y me explicó la siguiente historia que a él se la explicó su padre que la vivió en primera persona.

Un hombre muy rico quiso entrar en un pub a tomar una copa. Por lo que parece, el que permitía o no la entrada a local no lo conocía y no le dejó entrar por ir con pantalones cortos y chancletas, además de ir descamisado enseñando todo el pelo que tenía en el pecho.
El hombre rico, que nunca supuso que eso sería un problema, ya que estaba acostumbrado a hacer lo que le venía en gana, se enfadó muchísimo. Así que decidió encarga un traje hecho con billetes de mil pesetas.
Una vez acabado el traje, se plantó en la puerta del pub y le preguntó al mismo chico si podía pasar. Éste no le puso problema: “Bienvenido señor. Si quiere tiene una consumición pagada.”
El hombre no entró. Se dio la vuelta y entró en una casa cercana donde se puso la misma indumentaria que la primera vez que no lo dejaron entrar y volvió a la puerta del pub.
“Buenas noches le dijo. Supongo que no tendré ningún tipo de problema para entrar ya que hace unos minutos, con una sonrisa de oreja a oreja, me dijiste que entrara y que además tenía una copa pagada. Venga vestido como venga, soy la misma persona. Supongo que lo entiendes, ¿no?”
Y el chico le dejó entrar en el local, aunque días más tarde dejó de trabajar en aquel local.


¿Qué narices se creen los propietarios de los locales nocturnos? ¿Se les tiene que dejar que elijan a dedo quién entra y quién no a sus locales? ¿Por el simple hecho de llevar el pelo suelto te tienen que negar la entrada? ¿Qué pasa, que tienen miedo de que propague una enfermedad contagiosa?
Me indigna la “ley del derecho de admisión”, me indigna.

martes, 8 de marzo de 2011

Los consejos de Chejov (II)


Segunda y última entrada con los consejos de Antón Chejov. Espero que como la primera os sean de utilidad para reflexionar.
”Guarde el relato en un baúl un año entero y, después de ese tiempo, vuelva a leerlo. Entonces lo verá todo más claro. Escriba una novela. Escríbala durante un año entero. Después acórtela medio año y después publíquela. Un escritor, más que escribir, debe bordar sobre el papel; que el trabajo sea minucioso, elaborado"

“Cuando escribo no tengo la impresión de que mis historias sean tristes. En cualquier caso, cuando trabajo estoy siempre de buen humor. Cuanto más alegre es mi vida, más sombríos son los relatos que escribo.”

“No pulir, no limar demasiado. Hay que ser desmañado y audaz. La brevedad es hermana del talento.”

“Es más fácil escribir de Sócrates que de una señorita o de una cocinera.”
“Es difícil unir las ganas de vivir con las de escribir. No dejes correr tu pluma cuando tu cabeza está cansada.”

“No publiques hasta estar seguro de que tus personajes están vivos y de que no pecas contra la realidad.”

“No es la escritura en sí misma lo que me da náusea, sino el entorno literario, del que no es posible escapar y que te acompaña a todas partes, como a la tierra su atmósfera.”


Os quiero recordar que estos consejos se han extraído de la amplia correspondencia de Chejov y que quedó plasmada en un libro titulado "Sin trama y sin final: 99 consejos para escritores"
Quizá los noventa y nueve se resumen en uno que le dio a una dama que le enviaba sus penosos cuentos:

“Sus personajes lloran y usted con ellos. No hace falta. Quien debe emocionarse es el lector.”

domingo, 6 de marzo de 2011

Momentos # 1: Del gato y el ratón murakaniano


Momentos es una sección que hoy empieza. Ayer tuve un sueño, bueno varios, fue una de esas noches donde te desvelas y no puedes pegar ojo y empiezas a pensar y pensar. Me imaginé que hacía un nuevo blog y que le llamaba Momentos. Supongo que me ha inspirado el blog de Rosalía, Frases que leí, o las entradas en la sección BBF, de Carmina en, de tinta en vena,.
Total, que esta mañana reflexionando he decidido que quizás un nuevo blog no, pero sí una sección.
No tendrá una periodicidad marcada, simplemente, cuando llegue un Momento, lo publicaré en la sección.

Y que mejor que comenzar por un Momento murakaniano. Ya sabéis lo que me gusta este autor, como sabéis que estoy inmerso en la lectura de su última novela, 1Q84 de la cual cada día me falta menos y la que estoy disfrutando.

A mitad de la novela he encontrado un pequeño cuento, Murakami es mucho de poner pequeños cuentos dentro de sus historias. Me ha hecho mucha gracia. Fue un buen Momento y de ahí que inaugure la sección.



Un ratón se encontró con un gran gato en un desván, que lo acorraló en una esquina sin dejarle escapatoria. El ratón le dijo temblando:
-Por favor, señor Gato, no me coma. Tengo que volver a mi hogar. Mis hijos me esperan hambrientos. Déjeme huir.
-No te preocupes. No te voy a comer. No se lo digas a nadie, pero yo soy vegetariano. No puedo comer carne, así que has tenido suerte al encontrarte conmigo.
-¡Ah! ¡Qué día más maravilloso! ¡Qué ratón tan afortunado soy! ¿Mira que topar con un gato vegetariano!
Pero al instante, el gato se abalanzó sobre el ratón, lo inmovilizó con las zarpas y le clavó sus afilados dientes en el cuello. El ratón agonizante preguntó al gato con su último aliento:
-¿Pero no habías dicho que eras vegetariano y no puedes comer carne? ¿Era una mentira?
El gato dijo relamiéndose:
-No, no puedo comer carne. No te he mentido. Por eso, voy a llevarte en la boca y te voy a cambiar por lechuga.

Extraído de la novela 1Q84 de Haruki Murakami, páginas 468-469.

viernes, 4 de marzo de 2011

Los consejos de Chejov (I)


Primera de las dos entradas que dedicaré a publicar algunos de los consejos que Chejov dió a jovenes escritores que le mandaban sus escritos para que él los criticara y de esa forma poder mejorar. Y es que antes las cosas se hacían de otra forma, no existían las nuevas tecnologías.

Espero que como a mí, os gusten los consejos y sobre todo que os sean de utilidad.


"Lo he visto todo... Ahora no se trata de lo que he visto sino de cómo lo he visto.”

”Dios mío, no permitas que juzgue o hable de lo que no conozco y no comprendo.”

”Digamos con franqueza que en este mundo no se entiende nada. Sólo los charlatanes y los imbéciles creen comprenderlo todo.”

”La vida es una marcha hacia la cárcel... La literatura debe enseñar a escapar o prometer la libertad.”

”Nunca se debe mentir. El arte tiene esta grandeza particular: no tolera la mentira. Se puede mentir en el amor, en la política, en la medicina, se puede engañar a la gente e incluso a Dios, pero en el arte no se puede mentir. “

”Lo mejor de todo es no describir el estado de ánimo de los personajes. Hay que tratar de que se desprenda de sus propias acciones.”

”Escribir para los críticos tiene tanto sentido como darle a oler flores a una persona resfriada.”

”Tengo la manía de la brevedad: nada de lo que leo, mío o ajeno, me parece lo bastante breve.”

”Cuando escribo, confío plenamente en que el lector añadirá los elementos subjetivos que faltan al cuento.”

”Cuando escribo no tengo la impresión de que mis historias sean tristes... Cuando trabajo estoy siempre de buen humor.”

miércoles, 2 de marzo de 2011

Premio Surviblog: "Book Predator"


Ayer recibí la notificación que un blog amigo había pensado en mi blog para otorgarle un original premio, y como siempre me ha hecho mucha ilusión. Gracias.
El blog en cuestión es IneNarrables llevado magistralmente por Andreu Romero.

Tengo que decir que casi, casi, empezamos al mismo tiempo en esta aventura blog después de abandonar, yo más rápido que él, la web de tusrelatos donde nos conocimos.
Siempre he sido un seguidor aferrimo de los escritos y consejos de Andreu ya que tiene una forma personal de contar las cosas y de ahí que recibiera el premio blog con estilo desde este blog.

Andreu ha dejado dicho que podemos otorgar nosotros nuestros Premios Suviblog, pero creo que esperaré unos meses a hacerlo ya que hace nada otorgé, como he comentado, los premios blog con estilo y creo que es justo esperar un tiempo para seguir conociendo nuevos blog, todo y ser exigente como soy con mi tiempo y por eso no intento seleccionar muy bien los blog que sigo.

Y sin más, y dándole otra vez las gracias a Andreu, os dejo con un video que el mismo ha realizado con motivo de los premios.