viernes, 3 de febrero de 2012

Que nadie se mueva de Denis Johnson


Denis Jonson fue galardonado con el premio Nacional Book Award en 2007 por su novela Árbol de Humo. Pero no sólo se le conoce por ello. También ha sido galardonado por sus libros de poesías; ha escrito guiones e incluso ha realizado algún cameo en una película basada en su libro Hijos de Jesús.

Que nadie se mueva es un homenaje a la novela negra americana, ésa que nos tiene acostumbrados a un humor truculento, negro, valga la redundancia, y la novela de Denis Johnson no está exenta de ello. El autor aprovecha cualquier pequeña oportunidad para meter un pequeño gag. Quizás me he sentido un poco lejos de ese tipo de humor, ya que siempre me sentido mucho más cercano al humor inglés, y creo que por ello no ha tenido en mi todo el efecto deseado por el escritor. Pero eso no deja que exista y que pueda ser disfrutado.

Que nadie se mueva fue originalmente publicada en cuatro entregas mensuales en la revista Playboy y fue considerada en su conjunto toda una publicación Pulp, donde se pone un énfasis mayor en la aventura y la intriga, dando un especial privilegio a la trama sobre la presentación de los personajes, favoreciendo la narrativa puramente física, funcional y ágil. Se dice que en este tipo de publicaciones se deja de lado el estilo y la calidad literaria para dar prioridad al qué y el cómo y no tanto al por qué, explorando lo exótico y más si es de carácter sexual.

Si nos centramos en esa definición de novela Pulp o de estilo Pulp, Que nadie se mueva se ajusta perfectamente a ella.
La aventura la encontramos en la persecución a la que es sometido el protagonista, Jimmy Luntz, un jugador compulsivo que comienza a acumular una gran cantidad de deudas con las personas equivocadas. Jimmy será requerido por el gorila de turno, Gambol, que de forma muy sutil le demandará la deuda. Pero Luntz comete el error de dispararle y no matarlo. Es a partir de ahí que las cosas, ya de por si complicadas, se tuercen un poco más para Luntz. Tendrá que pensar rápido. Su vida está en juego.

En Que nadie se mueva no encontraremos una descripción en profundidad de sus personajes. Desde la primera página os daréis cuenta que la acción y la rapidez de los acontecimientos prima sobre lo demás, aunque sí se parará en algunas escenas sexuales proponiendo posturas imposibles regadas de humor. Y es que Luntz se encontrará en su camino con Anita Desilvera. Con ella compartirá parte de la persecución, además de otras muchas cosas, y se convertirá en un buen complemento narrativo.

Yo englobaría esta novela dentro del capítulo de las road-movie e incluso la he vivido como si de un guión de película se tratara. Escenas cortas, secas, totalmente visuales, que no dan respiro al lector, que muchas veces sentirá el vértigo de no saber dónde se encuentra y un pequeño sentimiento de perdida, de no tocar pie.
Es ese último aspecto el que no me ha convencido tanto, y más cuando llega el final, donde los capítulos se van cortando en subcapítulos plagados de rápidos diálogos que me han descolocado un poco.

Y para acabar me voy a permitir la licencia de inventarme un pequeño diálogo:

¡Que nadie se mueva! –dijo al disparar el amar sintiendo todo el peso de su conciencia sobre el dedo que todavía no dejaba de apretar el gatillo.
-¿Quién eres? ¿Dónde estoy? –le respondió desorientado, confuso, cubierto de su propia sangre.
-¡Que nadie se mueva! –volvió a repetir. –Y así nadie más saldrá lastimado.
Pero esos no eran los planes de Denis Johnson para su novela, ya que recibe hasta el apuntador.

Recomendable para todos los románticos del estilo Pulp o para todos aquellos, como yo, que no lo tenían tan presente.
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