martes, 29 de mayo de 2012

Micro de Michael Crichton y Richard Preston


En 2008, el rey de “El parque Jurásico” nos dejó víctima de un cáncer. Michael Crichton estaba trabajando en una novela que llevaría por título Micro. Años después, Richard Preston, escritor británico y de un corte parecido, recibió el encargo de terminarla. Según parece, Crichton escribió un tercio de la novela y Preston el resto. Éste último nunca ha querido desvelar que parte escribió él y qué parte el fallecido. Creo que a muchos nos hubiera gustado saberlo, aunque algunas veces se nota un cierto cambio en la prosa, pero es complicado saber quién es quién.

Después de leer su anterior novela, Next, tuve mis reparos al enfrentarme a Micro, pero pensé que, de vez en cuando, va bien leer una novela, digamos que, ligera, aunque Micro no lo es del todo por su trasfondo científico. Con esto no quiero decir que sea difícil seguir la argumentación, al contrario, los autores no ahondan demasiado para no entorpecer el ritmo narrativo.

Leyendo Micro me he transportado a una de mis últimas lecturas cifi, Cita con Rana. Al igual que esta, y como no, marca de la casa Crichton, en Micro encontramos la invención de un nuevo mundo, un micro mundo, donde los personajes vivirán las más terribles aventuras, y nos sorprenderán con aquello que no es perceptible por el ojo humano.

Creo que una de las partes buenas que tiene el libro es que en pocas páginas nos metemos de lleno en situación, así como el acierto de la complementación de capítulos dedicados al micro mundo, donde los personajes tendrán que iniciar una carrera contrarreloj para tener una oportunidad de salvarse y los capítulos dedicados a la investigación de la desaparición de dichos personajes, con un toque policiaco que no le sienta mal. En definitiva una buena mezcla de ciencia ficción, fantasía y realidad que hace volar la imaginación del lector en post de la posibilidad o no de que aquello que está leyendo pudiera ser una realidad futura.

Por poner alguna pega, quizás a mitad de novela las escenas se hacen repetitivas por el gran número de personajes y el constante: problema-solución-resolución. Tampoco existe mucha sorpresa en lo que podría serlo, y esa sería una segunda pega, lo previsible; y el comentado número de personajes que puede dejar a más de un lector con ganas de saber más de ellos. Quizás con la mitad la novela hubiera funcionado mucho mejor y hubieran podido profundizar en las historias personales de los personajes que tanto juego le dan a las novelas.

Creo que Crichton quiso hacer una versión moderna de Los viajes de Gulliver, y no le ha quedado mal, o mejor dicho, no le ha quedado mal a Preston.

Y como viene siendo habitual os dejo algunos tweets que fui publicando a medida que leía la novela (@2davidgomez):

En el micromundo, cuando acaba una vida esta se convierte en otra.

El suelo está vivo bajo nuestros pies

Cuando más observamos el mundo natural, más misterioso se vuelve y más nos damos cuenta de lo poco que sabemos

Los niños de hoy en día carecen de experiencia en el contacto de la natura [...] han aprendido a proteger algo que no conoce
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