viernes, 1 de febrero de 2013

Diálogo entre asesinos de Daniel del Monte


Es curioso, pero hace tan solo unos días reseñaba una estupenda novela, Lantana:donde nace el instinto (Dolmen, 2012) de Darío Vilas, donde uno de los ejes centrales de la narración era ese atravesar el desierto que provoca la soledad. En Diálogo entre asesinos (Erein, 2012) de Daniel del Monte, me he encontrado de nuevo con ese eje, encarnado en la soledad de un asesino a sueldo. Y yo me pregunto: ¿será casualidad? ¿Será un reflejo de la sociedad que nos está tocando vivir, poco a poco, más desmembrada, más agónica, dónde el buscarse la vida parece la única salida?

Espero que sean imaginaciones mías.



Con un inicio muy original e inesperado, Daniel nos presenta a un desequilibrado imitador del famoso “Carnicero de Milwaukee” con algunos matices que es mejor que descubráis vosotros mismos.

Como casi podéis intuir, la novela se desarrolla en USA e intenta tener ese sabor a novela negra americana utilizando personajes que pocas veces encontramos en las novelas negras europeas.

Antes ya hemos hablado del desequilibrado asesino en serie, pero el mejor personaje, el que está más perfilado, es el del asesino a sueldo, Leonard.

No puedo negarlo, me han gustado la mayoría de las escenas donde intervenía Leonard, y se me han hecho un poco largas las otras. Quizás es que he conectado demasiado pronto con el personaje y me iba dejando llevar para saber más sobre él y me ha interesado un poco menos lo que les podía suceder a los demás. Dejo ya apuntado, por si no ha quedado claro, que entiendo que con unas cuantas páginas menos, mi satisfacción hubiera sido mayor, pero como siempre digo, yo soy un simple lector, una simple opinión.



Creo que el punto fuerte de la novela es la variación que nos aportar Daniel en cuanto a quién va descubriendo las cosas. No es la típica novela donde un policía bueno busca y encuentra. En Diálogo entre asesinos nos encontramos ante un enfrentamiento del mal contra el mal. Será el asesino a sueldo el que intente encontrar al asesino en serie. Un asesino en la piel de un asesino, en la mente del asesino, para intentar encontrar la solución el problema generado, siguiendo sus pasos, intentando imitarlo.



Pero tendréis que esperar casi al final para disfrutar del diálogo entre asesinos propiamente dicho, aunque en cierta manera, y como apuntaba en el párrafo anterior, este se va produciendo durante toda la novela en un intento por intuir su próximo paso o el paso anterior. Interesante todo el proceso de investigación de Leonard.



Uno de los efectos que puede provocar la novela es el del perdón del asesino a sueldo frente al asesino en serie. Es curioso como los puntos de vista pueden diferir tanto. Daniel consigue que le tengamos afecto a Leonard y que el mal que él encarna casi se convierta en bien.
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