martes, 5 de febrero de 2013

Un pequeño paso para el hombre de David Vicente



Hace pocos días os hablaba de la editorial Sinerrata y comentaba que era una editorial que apostaba por la edición digital.

Hoy de nuevo os traigo una novela de otra editorial, Tagus (asociada Planeta y a la Casa del Libro) que tan solo apuesta por escritores jóvenes y edición digital, como veis parece una apuesta editorial en auge, y que eligió como primer título Un pequeño paso para el hombre.



Un pequeño paso para el hombre (Tagus, 2012) de David Vicente Valentí es una crítica ácida, satírica, con toques de humor y un poco de novela negra, sobre todo por la desgracia y decadente vida de los personajes que en ella intervienen, del modelo actual de gobierno del mundo, del control que ellos ejercen sobre las comunicaciones (lo que se tiene que saber, lo que no, lo que se puede inventar), pero también es la búsqueda de los límites de la locura.



«¿Cuál es la diferencia entre una persona cuerda y una persona loca? ¿No estamos todos un poco locos y al mismo tiempo somos un poco sabios? Hay veces que no es sencillo distinguir la realidad del delirio o de la ficción. La línea que separa la locura de la cordura es a veces muy fina, tan fina que se hace imperceptible»



Con esas dos premisas David Vicente nos hace dudar de la llegada del hombre a la Luna a través de unos de los realizadores que supuestamente gravaron la trampa para ser difundida por el mundo entero. Y todo ello lo vemos a través de los ojos de un escritor es horas bajas al que no se le ocurre otra cosa que anunciarse en el periódico como escritor negro. A los pocos días, recibe una inquietante visita (del realizador) que le propone escribir su carta de suicidio por una considerable suma de dinero.

Diríamos que ese es el planteamiento general, que a mí me ha parecido de lo más interesante y que me ha mantenido enganchado hasta el final, un buen final, de esta novela corta (de esas que dejan con ganas de más).



David Vicente aprovecha los pequeños capítulos para irnos explicando, en forma de pequeños flashes, la carrera espacial, así como otros momentos históricos colaterales a ella consiguiendo enriquecer la lectura y dándole todavía más sentido si cabe. Uno de los puntos interesantes y que desconocía, es el trampolín que supuso la retrasmisión de la llegada a la Luna por Jesús Hermida para España desde NY y que le llevó a los pocos meses a ser corresponsal en dicha ciudad y a ser conocido por muchos.



Y por cierto, ¿vosotros sois de los que pensáis que nunca se llegó a la Luna y que fuimos engañados?

Yo soy de los que piensa que sí se llegó, aunque lo digo más con el corazón que con la razón.



Un pequeño paso para el hombre es la primera novela publicada de David Vicente, pero creo que no será la última que publicará, pues consigue despertar el interés del lector, así como generar el entretenimiento necesario en el proceso lector.
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