miércoles, 27 de marzo de 2013

Panteón de Carlos Sisi


Hablar de Carlos Sisi a estás alturas no tiene mucho secreto. Sus publicaciones, sus lectores, sus fans lo avalan como uno de los escritores punteros en el panorama nacional. Lo que sí tiene secreto son sus diferentes registros: zombi, apocalíptico, terror y ahora Cifi (Ciencia-Ficción).
Siempre me han gustado los autores que no se encasillan y que buscan nuevos horizontes, nuevas historias que en cierta forma no controlan, nuevos retos, y sobre todo me gustan los que consiguen el éxito en aquello que se proponen.
Panteón es un nuevo ejemplo.

Novela galardonada con el premio Minotauro 2013 y coetánea de La hora del mar su penúltima publicación, dos cosas que me han fascinado, y me explico.
Yo creo que los premios dicen algo de las novelas, pero no lo dicen todos. ¿Cuántas veces hemos leído una novela galardonada y que no nos ha convencido nada? En este caso no sucede, pues creo que Panteón tiene base para ser objeto de dicho premio.
La segunda apreciación, la que más me fascina, es la demostración de que Carlos Sisi vive, trabaja y siente por y para la escritura. Si no, ¿cómo podría escribir dos novelas como las anteriores citadas en tan poco tiempo?
No sé que novela acabó primero, ni sé si las escribió a la vez (que no creo), pero si que he de decir, que después de leer cuatro de las seis novelas que ha publicado Carlos, está es la que más me ha convencido como lector; es su trabajo más maduro, más redondo, más estable, con más calado, y eso solo demuestra una cosa: que nos queda mucho que disfrutar del escritor malagueño.

Quede dicho de antemano que no soy un gran entendido en el género Cifi. Sí, leí la serie de la Fundación de Isaac Asimov y disfruté muchísimo (recomendada queda); luego leí algunos relatos del mismo autor; El mundo sumergido de J.G.Balard que también me gustó y últimamente Cita con Rama de Arthur C.Clarke que me dejó un buen sabor de boca y alguna cosilla más.
Y escribiendo esto y viendo que casi siempre las lecturas han sido positivas me pregunto: ¿por qué no he leído más Cifi? No tengo respuesta para ello, pero lo que sí sé es que Panteón me ha abierto de nuevo la puerta a ese género.

Entenderéis que no pueda compararla con nada, aunque tampoco creo que Carlos quiera comparaciones. Lo que sí me atrevo a decir es que es una novela Cifi de corte clásico, y añadiría, Cifi y de aventuras, pues los protagonistas las pasan moradas y cada nuevo capítulo es un nuevo descubrimiento dentro de un mundo, inventado por Carlos, que puede darle mucho juego en el futuro (a no ser que quiera probar con otro género). Ahí le lanzo el anzuelo, a él y a otros escritores que quieran explorar el nuevo mundo Sisiano.

El secreto de la novela, el enganche con el lector, a mi entender está en sus personajes. Desde el inicio os encontraréis con unos entrañables chatarreros espaciales Ferdinard y Malhereux, que os robarán el corazón, así como su robot Bob (parece mentira que podamos sentir cariño por un robot, pero a mí me ha sucedido). Todo es sencillo, extremadamente sencillo para ir complicándose a medida que avanza la novela. Con una 200 primeras páginas con buen ritmo, llenas de descubrimientos, de retos que superar con la vida en juego; y unas 150 finales endiabladas donde sucede casi de todo y donde encontraréis lo que muchos buscaréis en sus páginas: el factor Lovecraf. A este último si que lo he leído y he podido identificarlo con exactitud en las páginas de Panteón. Creo que Carlos demuestra un buen conocimiento de los monstruos lovecraftianos y consigue un efecto de terror bastante similar al del autor americano.
Otro de los personajes que también enganchan es el malo de la novela, Jebediah, que encarna lo que el propio autor ha llamado terror tecnológico. Un ser deshumanizado, sin corazón, sin entrañas, sin miedos, casi indestructible, pero con sorpresa. El bien contra el mal: La Colonia (una sociedad de científicos súperavanzados para su tiempo) contra Jebediah y su pueblo. Pero lo bueno, es que la novela no se centra en eso, pues podría tornarse aburrida con las batallitas entre unos y otros. La novela se centra en los dos entrañable chatarreros y la forma de salir del lío donde se han metido, además de hacernos guiños acerca de la existencia o no de otros mundos con seres extraterrestres; presentación de inventos; nuevos minerales,…,y toda la serie de objetos/seres que tiene que tener una novela Cifi.
También existe un personaje femenino, Maralda, con unos poderes bastante interesantes y que hará de contrapeso entre Jebediah, La Colonia y los chatarreros.
Antes os he hablado de la Fundación de Asimov. Creo que Carlos le hace un homenaje a dicha saga desde dos puntos. El primero, al hablar de La Colonia; el segundo, con el final de la novela (entenderéis que no puedo contar nada más). Me ha recordado mucho a los trazos de la Fundación, y ya puesto, decir que me ha parecido conseguido y cerrado hasta cierto punto, pues se podría seguir tirando de la madeja (lo que antes apuntaba del anzuelo).

Quizás un aspecto a mejorar por parte del autor es la repetitiva utilización de palabras muy sonantes y que se quedan en la memoria del lector y que, personalmente, me molestan bastante a la hora de leer. Por poner un ejemplo la utilización obsesiva de la palabra diáfana. Quizás no sean más de diez las veces (no las he contado), pero cada vez que salía se me calvaba como un cuchillo; o la muletilla que utiliza en incontable ocasiones Ferdinard, Sagrada Tierra, que al principio hace gracia y tiene su punto, pero que poco a poco pierde su encanto.
Creo que también los vulgarismos y las frases echas no le hacen un favor a la escritura de Carlos.
También he encontrado a faltar unos agradecimientos al final de la novela y un así se hizo donde el autor nos podría explicar lo que todos suponemos o vemos.

Decir que con Panteón podéis descubrir a Carlos Sisi…,no sé yo, pues sus registros son tan variados, pero creo que si os gusta Panteón queréis más del autor, ya que la novela está bien escrita, tiene una trama interesante, es dinámica, engancha, tiene acción, suspense, misterio, un poco de terror, sorpresas, giros inesperados, y mucha ciencia ficción.

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