jueves, 4 de abril de 2013

Delincuentes y venganzas de Toni Soler



Hace más o menos un mes quedé enganchado a las páginas de La lealtad de los delincuentes, la primera entrega de la trilogía negra valenciana que Toni Soler escribió entre 2009 y 2011. Me quedé con ganas de saber más y la mejor forma de curarse las ganas de leer, es leer. Así que me puse manos a la obra con la segunda entrega: Delincuentes y venganzas, publicada por esa inusual editorial, Café Bombón, de la que ya os hablé en la reseña de la primera novela y que siguió apostando por el autor.



La lealtad de los delincuentes fue una gran carta de presentación para el escritor valenciano. La ventas fueron buenas, los comentarios mejores, y supongo que no improvisó una segunda parte, que ya la tenía un tanto pensada, pero si además te dan dos golpecitos en la espalda, te pones a trabajar con más ganas, tantas que incluso decidió cambiar su forma de trabajar (o eso me imagino yo). Ya comenté que había tardado poco más de un mes en escribir la primera parte, pero por lo que sé, se tomo su tiempo para escribir esta segunda parte y eso se nota en todas y cada una de las páginas de la novela (sin desmerecer a la primera mucho más salvaje literariamente hablando).

Delincuentes y venganzas conserva la frescura narrativa que tanto me gustó en Lealtad, a la que le añade la intencionalidad de la escritura en el sentido de que está más pensada, más pausada, con alguna descripción más, no tan orgásmica. Quizás alguien pueda ver es eso una paso atrás, yo lo he percibido como una maduración del autor, como un tener mayor seguridad en lo que se quiere contar, como un quitarse la mascara y poder salir al mundo y decir que he sido yo el autor de la novela.



Delincuentes y venganzas es una novela negra bien argumentada, con una trama interesante y adictiva, y donde los personajes están bien equilibrados, mucho mejor que en Lealtad (quizás también ayuda el hecho de que sean menos). Pero creo que el éxito de Toni ha sido substituir los personajes fuertes de su primera novela por otros de calibre similar para así seguir manteniendo el pulso con el lector y ese enganche emocional, manteniendo y ampliando la línea argumental de los que repiten haciéndolos crecer (que es de lo que se trata en una serie).



Toni sigue preocupado por el concepto de amistad, de lealtad, del amor, y quizás un poco menos por el sexo (los que disfrutaron con él en la primera, no lo tendrán tan fácil en esta segunda). No era fácil dedicarle muchas páginas al sexo, ya que casi al inicio de la novela recibiréis un fuerte golpe emocional (si habéis leído la primera será más sentido), y a partir de ahí todo irá sucediendo casi sin pausa con un ritmo casi frenético y difícil de mantener, otro logro del autor. He estado pensando en alguna escena donde haya una pausa y creo que hay dos o tres a lo sumo. Como veis poco tiempo para respirar. Son de aquellos lecturas que como te despiste te lees de una sentada.



No he comentado nada sobre la idoneidad de leer esta novela sin leer la primera. Creo que no es del todo obligatorio/necesario, pero lo que sí es muy aconsejable. La trama de Delincuentes y venganzas se puede seguir con bastante facilidad sin leer La lealtad de los delincuentes, aunque, y este es un pequeño pero al autor, creo que las explicaciones de enganche entre las dos novelas llegan demasiado tarde para que el lector, que no ha leído la primera, se pueda enterar del por qué le suceden según que cosas al protagonista. Con todo, tampoco es un gran vacío. Se puede seguir y a la mitad de la novela estás tan informado con el que leyó la primera.



Delincuentes y venganzas es la perfecta demostración que la pasión y el buen hacer de Toni Soler no fue flor de un día. No es fácil afrontar una segunda novela cuando la primera ha tenido tan buena acogida y mucho menos superarse, pues yo creo que Toni se ha superado y me ha dejado con ganas de saber como acaba la trilogía, cosa que solucionaré en breve, os lo puedo asegurar, y más habiendo leído que la tercera es la mejor (no sé si eso es bueno o malo, por lo de las expectativas).



Delincuentes y venganzas es una novela negra situada a caballo de Valencia y Madrid, pero que perfectamente podría estar situada a caballo entre Detroit y Philadelphia. Con eso quiero decir que muchas veces buscamos fuera lo que tenemos en casa. Debemos seguir apostando por la novela negra, por la novela negra nacional y de calidad, pues tenemos autores como Toni Soler que hacen gala de ello.




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