viernes, 24 de mayo de 2013

Matar al padre de Amelié Nothomb



He leído casi todo lo que ha publicado Amélie Nothomb en España y empiezo a notar un cierto decaimiento en algunas de sus últimas publicaciones. No me sorprende como lo hacía antes; no me deja con un suspiro contenido al finalizar sus lecturas. Matar al padre no lo ha conseguido.

Comencé la lectura con referencias un tanto negativas, pero siendo Amélie las pasé por alto y más viendo que llegados a la mitad de la novela la cosa prometía. Pero poco a poco mi satisfacción se fue desinflando para llegar a un final que no me ha convencido. Sí, tiene sorpresa, pero dicha sorpresa no me ha gustado. ¿Será una cuestión de gusto?

Los seguidores de Amélie sabemos como se las gasta a la hora de escribir: directa, sin dar rodeos, dura en muchos momentos, vital, y cuando menos te lo esperas te da un vuelco, te deja patas arriba y se acaba la novela. Hasta ahí genial, y me encanta su formato de no más de doscientas páginas y sin descripciones o explicaciones que lo único que hacen son engordar novelas y cansar a los lectores.
Pero creo que en el caso de Matar al padre existe un problema para su formato, y me explico. Normalmente las novelas de Amélie tienen un espacio tiempo bastante delimitado y el formato se ajusta, para hiendo sin prisas, poder explicarlo todo. En Matar al padre ese espacio tiempo es mucho más grande y creo que debe hacer saltos demasiado grandes para poder llegar a donde quiere llegar dejándose muchas cosas en el tintero que podrían ser del interés del lector. No sé si me entendéis, ha sido como una argumentación a empujones.

Después de leer esto no sé si os quedarán ganas de leer la novela: espero que sí, pues la novela tiene cosas muy buenas, y sobre todo para los seguidores de la autora. Dije en twitter que es una novela que recomiendo a sus fans, a sus seguidores, pero que no la recomiendo a los iniciados. No creo que sea una buena forma de conocer a la autora, os faltará alguna cosa para completar la imagen.

¿Y de qué nos habla Matar al padre? La excusa es un adolescente llamado Joe que quiere ser mago, pero tras esa primera imagen la autora se dirige rápidamente hacia lo que le interesa: la búsqueda de la propia identidad. Y lo hace desde bastantes puntos de vista como podréis comprobar. Los personajes de Amélie siguen perdidos, en algunos casos traumatizados, expuestos a los peligros de la vida, y algunos de ellos patalean por conseguir la estabilidad.

De nuevo Amélie no puede resistirse a intervenir en sus novelas. La encontraréis al principio y al final. Su entrada es bastante divertida; yo incluso sonreí.

Matar al padre nos habla de la magia en muchos momentos y como no, esconderá el mejor truco para el final.

Dice Amélie que cada año escribe 5-6 novelas y que escoge la mejor para dársela al editor. Espero que la próxima me sorprenda un poco más.



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