sábado, 10 de agosto de 2013

[Cine] SUICIDE CLUB (Sion Sono, 2002)

54 colegialas protagonizan un suicidio masivo al tirarse a las vías del metro de Tokio. 
Este suceso que deja atónitos a los investigadores. Es sólo el principio de lo que parece ser una serie de suicidios en cadena por todo Japón. 
El detective Kuroda y su equipo intentarán encontrar una respuesta, que no resultará tan sencilla como desearían.












Hacía tiempo que no me sentaba a ver una película de terror japonés y mira que hace años consumí muchísimo cine de ese género. Las cosas van como van y llegan como llegan, y Suicide Club me llegó de la mano de Bermer y su reseña, y del comentario que dejó Alcorze en ella. Así que decidí buscar un momento para degustarla y poder sacar mis conclusiones.



Lo que más me sedujo a la hora de ver el film es el por qué de ese suicidio colectivo. Me resultó muy inquietante que una cosa así volviera a las pantallas recordando los suicidios de las sectas alrededor del año 2000. Pero no tiene nada que ver y no lo descubriréis hasta el final.

Otro punto que os generara inquietud, y que os he de confesar que me ha costado encontrarle una explicación, es un rollo de parches de carne humana cosidos unos a otros y que se encontrará en la escena de los suicidios. Adelanto que el final es un tanto gris, de esos que te deja pensando, muy típico del cine japonés, donde no se tienen todas las respuestas (o quizás es que soy muy tonto…).



Suicide Club bebe de la mezcla de géneros: terror psicológico, gore, policiaca, colegialas, fans grupos, crítica social,.. El director, Sion Sono, sabe jugar con todos ellos para crear una tensión, un interés por la película. Creo que lo mejor que hace es administrar los silencios para así generar la inquietud en el espectador, así como los ruidos cortos y estridentes, los tic-tac de los relojes, los claros y los oscuros.



No podemos decir que Suicide Club sea la mejor película del mundo, ni por trama, ni por efectos que son un poco chapuceros, pero justamente en esa chapuza se apoya el género que defiende Sion Sono y que a mí personalmente me entretiene. Siempre busco una película diferente, que no sea A-B-C y Suicide Club lo es.



«Aunque estuvieras muerto la conexión con tu novia seguiría. ¿Entonces por qué continuas viviendo?»



Suicide Club tiene una ruido de fondo que es la conexión que tenemos con el mundo, la conexión que existe con las personas, en definitiva, ¿cómo trabajamos la amistad, el amor, los sentimientos?

También existe un segundo ruido de fondo que son los mensajes subliminales. ¿Pueden ser capaces de hacer que hagamos cosas sin darnos del todo cuenta? Lo dejo ahí.



Suicide Club fue muy aplaudida en el festival de cine de Sitges cuando se presentó, y no me extraña, pues le sienta como anillo al dedo.

Leyendo un poco más sobre la película he encontrado que existe una secuela de Suicide Club que lleva por título Noriko’s Dinner Table, del mismo autor, y que poco después, el director escribió un libro titulado Suicide Club: The Complete Edition que narra los hechos de las dos películas como una trama única. Además se han hecho dibujos manga de la película. No me digáis que no caló.
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