martes, 8 de octubre de 2013

Un día en Liberisliber (Feria Editoriales Independientes) de Besalú




Este fin de semana se celebró la III Feria de las editoriales independientes (Liberisliber) en la población de Besalú (Girona) y yo tenía una deuda pendiente con ella.

En su primera edición el canal autonómico catalán hizo un seguimiento (este año también) y vi como entrevistaban a unos entusiastas editores que hacía tan sólo un año que habían montado una editorial y que se presentaban a la feria como ánimos de darse a conocer y poder compartir espacio con otras editoriales. Me impactó tanto la entrevista (siempre he soñado con poder editar, a parte de escribir) que me puse en contacto con ellos para felicitarles por la entrevista y por su entusiasmo. A partir de ahí nació una relación colaborativa que dura hasta día de hoy y de la que las dos partes nos sentimos satisfechos.

Es por ello, que cuando recibí un correo de los editores de Nalvay, son ellos y siguen siendo los entusiastas editores, diciéndome que tenía ganas de verme, no me lo pensé dos veces e hice todo lo posible por plantarme en la feria, y la verdad, fue un día fantástico rodeado de editores y debo decirlo, de entusiastas editores que aún y viendo que todo está muy negro siguen luchando por sacar adelante sus proyectos y no verse succionados por las grandes editoriales.

Siempre he dicho que una pequeña editorial tiene que cuidar mucho más su producto, pues en cada edición se juegan, no ya el prestigio, sino el poder tirar para delante la siguiente: no se puede fallar.
Mi experiencia con ellas es muy grata y como siempre digo, pocas son los libros que provenientes de esas pequeñas e independientes editoriales deba dejar por no gustarme.

Pero me dejo de rollos filosóficos y me voy a la crónica del día, que como he dicho, fue muy positivo, agradable, constructivo, e incluso me puse a vender algún que otro libro (me encanta vender libros).

Edicions Sidillà
La primera visita fue bastante rápida, pues no tenemos una relación abierta, pero no pude contenerme al ver presidiendo la mesa el libro de mi amigo Miquel Martín, Llegendes de mar de la Costa Brava, una de las lecturas que recomendaré a final de año y que se está abriendo camino a base de mucho sudor y de ir pateando pueblo.
Me comentó la que supuse editora, que están pensando traducirla al francés, al holandés y entre bromas (o no tanto) al ruso. No dijo nada del castellano (quizás ya lo estén haciendo, pero valdría la pena).
Yo me alegro un montón por Miquel y espero que el próximo año podamos disfrutar de un nuevo libro de él.

Alrevés Editorial
La segunda de las visitas fue a una de las editoriales que me tiene el corazón robado con su catálogo de novela negra: Alrevés Editorial.
Que voy a decir que no haya dicho ya de los amigos de Alrevés; quizás que en persona son aún más la caña que por correo o twitter. Son geniales y destilan desparpajo e ilusión en aquello que hacen; son un grupo, casi diría que una familia y siempre están apoyando a todos sus escritores haya donde van.
Por apuntar alguna de las muchas cosas, dos: la primera que intenté tirarle de la lengua a Gregori, editor, para ver si le podía sonsacar alguna cosa del misterioso manuscrito. Lo anuncio por twitter el pasado fin de semana y fue la comidilla de los seguidores. Pero lo único que conseguí es saber que será el año que viene cuando podremos disfrutar de esa novela tan diferente que acaban de encontrar.
Y la segunda, fue la sorpresa de encontrarme con el escritor Luis Gutiérrez Maluenda en la parada firmado sus libros. Aunque no he leído ninguno de ellos (no por falta de ganas, pero sí un poco de tiempo) me hizo mucha ilusión poder hablar con él y comentar un tanto la repercusión que tienen las reseñas bloggeras para los escritores. Creo que hubiera tenido que tener más cara y robarle más tiempo (pero no lo hice). Lo que sí arreglamos fue lo de leerlo. Ahora tendré que buscar tiempo, pues Luis me regalo firmado el primero de su serie de Atila, Mala hostia, y sobre todo dijo que estaba muy interesado en la opinión de un bloggero que lee tanta negra. Bendita responsabilidad.

Tropo Editores
Otra visita, la tercera, también me hacía mucha ilusión, pues además de conocer al editor tenía la oportunidad de conocer a uno de los escritores españoles con más proyección y del oiremos hablar en el futuro, aunque ya hemos oído hablar de él con otro nombre: Galgo Cabanas. Estoy hablando de Óscar Sipán que junto a Mario de los Santos escribieron Cuando estás en el baile, bailas, novela negra que ganó el Getafe Negro 2012.

Fue llegar a la parada y la sonrisa de Óscar lo llenó todo. Me estoy haciendo pesado, pero creo que ese positivismo tan grande no me lo esperaba. Fue tan grande la conexión que hablamos por la mañana y por la tarde, y me quedé con ganas de tomarme unas cañas con él y hablar largo y tendido del mundo editorial, del trabajo de escritor, de la pasión por los libros. Grande muy grande fueron las dos conversaciones de las que poco puedo contar, pues una de ellas es una primicia y no sé si se puede escribirlo en un blog, ya que es la sinopsis de la nueva novela de Galgo Cabanas y que esperemos que vea la luz el próximo año. Nos reímos mucho con el argumento y el cómo lo encontró, pues fue de una forma muy curiosa. Compró un libro de recetas de frutas exóticas y dentro de ese libro encontró una nota que le abrió la argumentación que he encontrado genial y muy negra.

Hablamos del proceso de escribir a cuatro manos una novela y del cómo se distribuyen los tempos. Me contó algún secretillo del procedimiento de Mario, que tampoco sé si se puede contar en el blog y que me dejó con una cara de asombro. Tengo que conocer a Mario y que me lo explique bien. Sorprendente.

También me contó que ha tenido que reducir de 12 a 9 las publicaciones anuales por no tener más tiempo, y que en Sudamérica existe filón para las editoriales españolas si se lo saben montar y sobre todo encuentran una distribuidora de fiar.

Ah, me olvidaba. Hubo momento salgo corriendo, cuando Óscar me dejó hojear el manuscrito de su próxima novela. Por un instante pensé en salir corriendo con ella, pero la sonrisa de Óscar fue más que suficiente para hacerme recapacitar.


Ediciones Nalvay
Y la que tenía que ser la primera fue la última por unos problemas domésticos de los entrañables David y Isabel que hizo que llegaran por la tarde.
Fue como si nos conociéramos de toda la vida una vez hecha las presentaciones e incluso, al conocerme todo el catálogo, me puse a venderles unos libros a unos clientes.

Ediciones Nalvay lleva poquito en el mundo editorial, pero se ha hecho un hueco fenomenal en el libro infantil gracias a la buena pluma de sus escritores y como no, a las preciosas ilustraciones que los acompañan. Publican muy poquito, pero lo hacen con mucho cariño, como son ellos en persona, cariñosos y bondadosos.
Estuvimos hablando del impacto de los blogs en el mundo editorial, del que David opina que es relativo. Que sí, que ayuda a dar a conocer los libros, pero poco a vender; que quién los venden son los libreros y editores como ellos que se ponen el mono de trabajo y se patean todo Aragón y sus provincias colindantes para ir vendiendo libros pueblo a pueblo.

También le comenté si tenían pensado publicar a autores no aragoneses y les comenté que si hacía falta me instalaba en Zaragoza por un tiempo para poder publicar con ellos, pues como las anteriores editoriales mencionadas, son de los que tratan a los libros y sus autores con sumo cariño.

Los abrazos y las sonrisas fueron sinceras, e incluso la invitación a que nos pasáramos por su casa en la provincia de Huesca (todo un lujo que nos pensaremos).

Sin más, y con una sonrisa en la cara nos fuimos de Besalú con la convicción que el próximo año queremos volver y dedicar un poquito más de tiempo, si ellos pueden y quieren, a nuestros amigos, para así seguir creando lazos, sincronismos, complicidades y aprender unos de otros, que de eso se trata.

Gracias a todos por acogerme en vuestra casa.

Os dejo con algunas fotografías de la preciosa población y su museo de la miniatura:













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