martes, 26 de noviembre de 2013

Ciudad de fuego de Robert Ellis

 SINOPSIS
El hermano de Lena Gamble, un conocido músico de rock, fue asesinado años atrás en un oscuro callejón de Hollywood. Un crimen sin resolver del que ella nunca se ha recuperado. 

Ahora Lena es detective de la policía de Los Ángeles y apenas lleva un mes en la elitista División de Homicidios. Le asignan el caso de Nikki Brant, una joven que ha sido brutalmente asesinada en su casa. Todas las pistas apuntan al marido y a una rápida resolución del crimen, pero desafortunadamente resulta ser sólo la primera víctima de un psicópata al que la prensa apodará Romeo. 

A medida que la investigación avanza y un incendio descontrolado cubre la ciudad con una inmensa nube de humo ácido, el caso se va complicando; la muerte de Nikki Brant saca a la luz nuevas pruebas de antiguos casos cerrados y una sombra de conspiración se cierne sobre Lena. Así descubre que sólo hay una verdad en Los Ángeles: cuanto más profundo escarbas, más oscuro se vuelve todo.




Creo que ya lo dije en la anterior novela que reseñé de la colección La Huella de la editorial Pàmies, que la editorial hace una selección milimetrada de los títulos dándole consistencia y coherencia a la colección. Mira que son diferentes los autores, pero el rumor que dejan las novelas una vez finalizada su lectura es casi idéntico.
Y lo han vuelto a conseguir con Ciudad de fuego de Robert Ellis; han conseguido entretenerme, tenerme enganchado al caso sin muchos artificios, con un prosa diligente, ágil, eficaz, rápida y consistente.

«violó y asesinó a una mujer, le cortó un dedo del pie y luego se quedó allí dos horas más, paseando su pene por Internet.»

Ciudad de fuego es una novela policial de las de toda la vida, de esas que gustan leer para ir siguiendo los pasos de los policías y, de las que sabemos tienen alguna trampa donde caer: y caemos. Además, se centra en el caso sin perderse mucho con aspectos de la vida personal de los protagonistas.

La trama está bien elaborada. Arranca de forma genial, pero a las pocas páginas se ralentiza con las primeras pesquisas, aunque creo que la cocción a fuego lento no le sienta mal al conjunto, pues lo que vendrá se pasa en un suspiro. Y es que el medio tiempo es muy entretenido en la novela; es allí donde dudaremos más sobre las ramificaciones del caso, que las tiene, y donde además viviremos las implicación emocional de la protagonista (yo creo que totalmente necesarias y que no debe olvidad el escritor y que siempre ayuda a darle realidad a la novela)  cuando comienza a imaginar que una caso que no tiene nada que ver con el asesinato de su hermano acaecida cinco años atrás, puede ser la puerta para solucionarlo.

Dice Michael Connelly en la contra de la novela: «Es un tipo de novela negra: cruda, tensa y auténtica.»
Estoy de acuerdo con las dos primeras afirmaciones, pero no del todo con que sea auténtica, pues la historia no nos resulta desconocida. Con todo, destacar el papel del asesino, el cómo se mueve por la escena del crimen y la psique totalmente destruida que iremos poco a poco conociendo y que nos pondrá los pelos de punta al pensar que a nuestro alrededor, personas tan normales pueden estar tan desequilibradas.

Creo que lo mejor de la novela es su parte final, no ya por la resolución del caso, sino por la sorpresa que nos tiene guardada Robert Ellis y que yo creo pocos esperamos y mucho menos la explicación (eso sí, muy auténtica).

Lo peor, para mí el título que no aporta nada a la trama de la novela y que casi es testimonial. Tampoco sabría que otro título ponerle.

En definitiva, una lectura consistente que creo te puede satisfacer.
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