martes, 18 de marzo de 2014

Un cadáver para un detective de Vicente Corachán Salinas

 SINOPSIS
Nadie está exento de peligro. Existen hechos que nos pueden parecer ficción y pensamos que a nosotros nunca nos podría ocurrir algo así; pero nada más lejos de la realidad. La vida de una persona puede girar inesperadamente en cualquier momento por culpa de incidentes. Todo depende de las circunstancias. El protagonista de esta historia jamás pensó que su vida pudiera tomar aquellos derroteros. Sin embargo, un ataque de celos le conduce a una situación inesperada: un desgraciado accidente por el que no quiere pagar precio alguno. Por ello, maquina una serie de coartadas para eludir su responsabilidad, aunque la fuerza que le mueve a hacer todo eso es el afán por reconducir su matrimonio y recuperar de nuevo a su esposa. 
Una historia trepidante donde el lector podrá zambullirse en un conflicto de infidelidad en el que se desenlazan una serie de acontecimientos que le mantendrán en vilo.


Vicente Corachán Salinas es detective privado, policía judicial, perito calígrafo, perito en falsedad documental, y muchas otras cosas más, entre ellas director de Detectives Business Wold, pero lo más importante, es un amante de la literatura y en concreto, de la novela negra, como lo demuestra el hecho de ser socio fundador de la librería SomNegra, librería que hará las delicias de todos los amantes del género negro y que os recomiendo visitar.
Permitirme la licencia de hacer un poco de publicidad, pues creo que la gente que se lo curra como Vicente y Miguel Ángel, merecen esa licencia, pues además de ser unos fantásticos libreros, de tener un trato exquisito, de organizar eventos literarios negros, además, el servicio es rápido, con descuento y portes gratis.
Creo que era necesaria la introducción para entender de que trata o que podemos encontrar en Un cadáver para un detective, primera novela escrita por Vicente y que ya está en su tercera edición, todo un éxito para un escritor más bien desconocido.
Todos tenemos claro que los escritores escribimos sobre aquello que vivimos, sobre aquello que conocemos, y los más atrevidos, sobre aquello que pueden llegar a imaginar y que los convierte en unos pioneros al descubrir nuevas formas, nuevos mundos.
Quizás Vicente no sea uno de estos últimos, pero si creo que es un escritor honesto al plasmar con acierto gran parte de su trabajo profesional y abrir la caja de los secretos de los detectives privados. Es como el mago que descubre alguno de sus secretos, solo una pequeña parte, la patita, para que luego imaginemos lo que vendrá. ¿En qué se fija un detective? ¿Cómo piensa? ¿Qué mira? ¿Por qué un detective puede tener una intuición más aguda que los policías? Son algunas de las cosas que podréis encontrar en esta entretenida novela policial, y nunca mejor dicho, detectivesca.

Me imagino a Vicente en su casa planificando la novela y poniéndose a prueba. ¿Es posible tapar un crimen? ¿Existe el crimen perfecto? ¿Me podré engañar a mi mismo detective? Seguro que se lo pasó pipa poniéndose en la piel de los asesinos y luego jugando en casa siendo el detective y recogiendo las pistas que el mismo iba dejando.

En la parte de la balanza de los contras, a mi entender, quizás le ha faltado un poco de ritmo al inicio;  la argumentación inicial del caso se hace un tanto larga, pero creo que Vicente ha querido ser muy meticuloso, como su profesión exige, para no dejar ningún cabo suelto y cometer los errores justos y necesarios.
A partir de ahí la novela coge otro brío y sobre todo la entrada en acción del detective, no en su papel de vigilante, sino en su papel de investigador, hace que el lector disfrute con sus deducciones.

Un punto interesante de la novela es pensar cómo una persona puede en un determinado momento tener la mente fría para poder crear una coartada, casi perfecta. Vicente lo argumenta en una entrevista a que es un persona que por su trabajo tiene que tomar decisiones rápidas, pero uff, a mi me a costado verlo. Ya lo comprobaréis, pues el montaje es de lujo. 

No sé si Vicente le ha querido hacer un guiño a la policía a la hora de resolver el caso y reivindicar la figura del detective privado: yo creo que sí, pero tampoco hace sangre, ya que se percibe una buena armonía entre las partes (como mínimo en la novela). Vicente habla en una entrevista que no existe el crimen perfecto, que más bien existe la investigación imperfecta.

Y vosotros, ¿creéis que existe el crimen perfecto?


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