martes, 20 de mayo de 2014

La gota contra la primavera de Mario de los Santos

 SINOPSIS
Ésta es la novela de un pueblo, o de dos pueblos y una rivalidad y un día de mala leche. Los pueblos son Serín y Togus; el lugar, la Galicia de 1982, cuando la democracia no ha llegado del todo a esas aldeas, y cuando los niños no han crecido aún. Porque en esta novela coral e individual, un grupo de paisanos decide plantarle cara (y piedras, y palos) a la guardia civil cuando ésta irrumpe en el estadio de fútbol, mientras, Manuel, el protagonista, descubre la importancia de los lazos familiares, los primeros sacrificios y los primeros amores, una pasión que le condenará y salvará, a la vez, la vida… 

Escrita en primera persona muchos años después, con un estilo tan sencillo como cautivador, Mario de los Santos nos presenta en La gota contra la primavera una novela en torno a la ausencia, a los recuerdos y a los sentimientos; un canto contra la capacidad del ser humano para romper con los prejuicios y construir su libertad; un himno a la vida y al amor.


Me gustan las novelas cortas, las novelas que te hacen recordar cosas, novelas que tienen sabor a salón con chimenea, novelas que después de leerlas siguen retumbando en tu cabeza, novelas en blanco y negro con pinceladas de gris, novelas que parecen pequeños platos y que esconden un gran sabor, novelas de buen narrador, novelas con un punto de poesía en las palabras, sí, La gota contra la primavera de Mario de los Santos es de ese tipo de novelas.

«Se fue, expuso mi abuelo, porque las caras se agachan, los lomos se doblan, las tierras se trabajan, el hambre adelgaza, pero el desprecio, los muertos, no se pueden borrar de los ojos aunque éstos miren al suelo.»

Quizás no es suene el nombre de Mario de los Santos, pero creo que si estáis un poco al día de lo que se va publicando os debería sonar, como mínimo como el 50% de la pareja que forma juntos con otro gran escritor, Óscar Sipan, para formar el dúo, Galgo Cabanas, ganadores con Cuando estás en el baile, bailas del premio de novela negra de Getafe 2012.
Es por ello que tenía muchas ganas de leer esta novela, pues quería intentar dilucidar que parte de Galgo Cabanas era Mario y que parte Óscar, aunque quizás poco importe, pues la musicalidad del dueto es brutal, al igual que lo es Mario en solitario, y por descontado la Óscar, ya lo sabéis lo que me seguís.
Sí, me ha convencido por completo La gota contra la primavera y ver que Mario sabe llegar con su prosa, sabe tocar la fibra, sabe dejar huella con su pluma. No es de extrañar que el dueto funcione tan bien y del que esperamos nuevas emociones en un futuro no muy lejano.

«El odio es como los gatos, curioso y ágil.»

Que buenos recuerdos me ha traído esta lectura. Me he sentido muy identificado con alguno de los personajes y con algunas de las imágenes, ya sea por la batalla Campal o por esa presencia ácida de la Guardia Civil. No sé si Mario, casi coetáneo, ha vivido algunas de las cosas que se relatan en la novela, pero las cuenta como si las hubiera vivido, como si hubiera estado allí. ¿Qué joven no ha vivido una Campal? Quizás no de la magnitud de la de Mario con encierro incluido, pero sí esa rivalidad entre pueblos y porqué no, esa rivalidad de pensamiento que nos recuerda y nos traslada a tiempos pretéritos que todos quisiéramos borrar (que no olvidar, pues la memoria es el mejor antídoto para que no vuelvan a suceder).

«El pasado ya tampoco es pasado. Se ha convertido en una fe de erratas.»

La gota contra la primavera ganó el III Premio de Novela Corta Fundación César Navarro en, ojo al dato, 2010. Y yo me preguntó: ¿cómo una novela y un escritor de la calidad de Mario de los Santos gana un premio y tiene que esperar 4 años a que sea publicada? ¿Vosotros no os hacéis la misma pregunta?
¿Qué mal asola a los escritores de este país para que esto suceda? ¿Grandes contra pequeños? ¿David contra Goliat?
No sé, no tengo la respuesta, pero sí que el dato me ha dejado helado. Creo que casi le deberíamos dar las gracias a Edhasa por publicarla; quizás deberíamos consumir más novelas de editoriales pequeñas o medianas (mientras queden) para que no sucedan estas cosas; quizás se deberían dejar de publicar ciertas cosas para dejar sitio a gotas contra la primavera. No sé, es un largo debate y hoy no hemos venido a hablar de eso, hemos venido a hablar de mí libro, de La gota contra la primavera.

«Hablar es como buscar la combinación exacta de una caja fuerte: sólo hay una que la abre.»

La gota contra la primavera rezuma ausencia, recuerdos y sentimientos, amor y muerte frente a frente, pero creo que Mario le ha dado a todo un tono más bien positivista, constructivo y eso hace que el lector se sienta confortable en la lectura.

Me gustan las novelas que tienen diversas lecturas, diversas profundidades, y que además incorporan tramas que se entrelazan, idas y vueltas del pasado al futuro para ir viendo que aquello que sucedió repercutió al final y el cómo lo hizo. Me gusta que los escritores griten contra las injusticias, como los dictadores, y les canten a la libertad, al amor.
Me gusta La gota contra la primavera porque tiene todo esos y más. Ahora solo queda que vosotros lo descubráis.
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