viernes, 6 de junio de 2014

Allí donde el viento espera de Maia Losch


 SINOPSIS
Ana, hija de judíos polacos emigrados a Uruguay poco antes de la Segunda Guerra Mundial, ha avanzado por la vida desconectada de su pasado, sus raíces y sus más íntimas necesidades, hasta que un pequeño accidente y una crisis nerviosa la fuerzan a repasar todo aquello que había dejado apartado en algún rincón de su mente. A partir de ese momento, esta mujer insegura e indecisa se verá obligada a plantearse quién es y quién desea ser, y a hacerse cargo del rumbo de su vida en plena cincuentena. 

Allí donde el viento espera, ambientada entre Uruguay, España e Israel, es una novela acerca de las dudas e incertidumbres que acechan en algún momento de la vida y de cómo incluso un pasado que no nos pertenece puede perfilar nuestras vidas y nuestra identidad.


Cada vez estoy más convencido que no todas las historias son para todos los lectores; que existen libros para unos y libros para otros por mucho que queramos otorgarle un valor a un libro y creer que por ello gustará, conectará, satisfará al lector.

Allí donde el viento espera de Maia Losch y editado por la Sinerrata creo que podría ser un ejemplo de lo que he comentado anteriormente. Tiene un título atrayente, una sinopsis interesante, está publicada por una pequeña editorial (que como siempre digo tienden a cuidar mucho más sus publicaciones), está bien escrito, y además por una autora, que si bien es su primera novela, ha sido galardonada con premios literarios. Todo ello me llevó a aceptar la lectura de la novela cuando me preguntaron: ¿solo lees novela negra? A lo que contesté: No, leo de todo, me gustan las buenas historias. En favor del interlocutor diré que no me vendió la moto, su respuesta fue más o menos: a ver si te gusta está novela que está escrita de forma sencilla.
Como no tuve suficiente, antes de aceptar la lectura (llegan tantas propuestas que algunas se tienen que comenzar a rechazar) leí algunas reseñas, diré que al azar y de blogs a los que no les tengo el pulso tomado (me adelanto, me pongo el escudo, la tirita). Después de todo ello, decidí leerla.

Y me ha vuelto a suceder un poco lo que me pasó con  Y por fin, el silencio, no he conectado en ningún momento con los personajes, quizás sí un poco al principio con la historia, pero a medida que se iba desarrollando me iba alejando más de ella. Ni la trama más histórica (o el referente al pasado ha despertado mi interés lector). Creo que la novela es demasiado lineal (bueno, es lo que he vivido); creo que está dirigida a un público muy concreto que se podrá identificar con el personajes principal de forma rápida y que incluso le puede hacer gracia leer cómo se desarrolla, pero por desgracia no soy yo ese lector.

«A veces es mejor no saberlo todo, sobre todo cuando saber ya no sirve para nada.»

¿Con qué me quedo? Quizás con el nunca es tarde para comenzar de nuevo; quizás con la frase anterior sobre remover el pasado; quizás con lo bien escrita que está (aunque para mí ya no sea suficiente); pero sobre todo os diría que busquéis otra opinión sobre esta novela si os ha atraído el título o la sinopsis y que olvidéis al perro verde o no ser que tengáis comprobado que vuestros gustos lectores se asemejan a los míos.
Publicar un comentario