jueves, 4 de septiembre de 2014

Bajo la misma estrella de John Green

 SINOPSIS
A Hazel y a Gus les gustaría tener vidas más corrientes. Algunos dirían que no han nacido con estrella, que su mundo es injusto. Hazel y Gus son solo adolescentes, pero si algo les ha enseñado el cáncer que ambos padecen es que no hay tiempo para lamentaciones, porque, nos guste o no, solo existe el hoy y el ahora. 

Y por ello, con la intención de hacer realidad el mayor deseo de Hazel -conocer a su escritor favorito-, cruzarán juntos el Atlántico para vivir una aventura contrarreloj, tan catártica como desgarradora. Destino: Amsterdam, el lugar donde reside el enigmático y malhumorado escritor, la única persona que tal vez pueda ayudarles a ordenar las piezas del enorme puzle del que forman parte... 



Que difícil me resulta escribir la reseña de esta novela, Bajo la misma estrella de John Green, que me llegó en forma de regalo después de bromear con ella. Está claro que no se pueden hacer según qué tipos de bromas.
La primera dificultad es que no soy un consumidor asiduo de este tipo de literatura; la segunda podría ser el tema, pues muchos pueden confundir mi reseña literaria con meterme con los sentimientos que puede producir una novela con una temática tan delicada. Quiero que quede claro que lo que comento es puramente literario y no tiene nada que ver con los sentimientos. Todos, por desgracia, hemos convivido con el cáncer y lo seguiremos haciendo; y la tercera podría ser la influencia de la película, recién estrenado, y el confundir la imagen con la letra, que ya sabemos que no es lo mismo.

«Solo hay una cosa en el mundo más jodida que tener cáncer a los dieciséis años, y es tener un hijo con cáncer.»

Coincidíamos en twitter hace unos días al decir que no teníamos muchas ganas de leer sobre el cáncer, y después de la lectura de Bajo la misma estrella me reafirmo en lo que pensaba. Quizás mi corazón sea un poco más duro, quizás, lo dicho, no estoy acostumbrado a este tipo de lecturas, pero durante toda la novela he sentido bien poco. Tengo que reconocer que lo que más me ha podido emocionar ha sido el final, que ya te imaginas.
Mi conexión con los personajes ha sido un tanto fría. Creo que al intentar hacer una historia romántica alrededor del cáncer, pero sin centrarla en él ha desnaturalizado un tanto a la pareja. Si tengo que elegir un personaje sería el amigo al que le falta un ojo, no sé, ese sí que me ha parecido entrañable al sentir como sufría.
Lo demás, sí, sufren, pero dentro de una burbuja y de una forma un tanto punk.

«Pero no es un libro sobre el cáncer, porque los libros sobre el cáncer son una mierda.»

Lo más interesante de la novela es la búsqueda del escritor y ese saber que le pasaría a continuación a los personajes casi rozando la metaliteratura. Pero de nuevo la burbuja en la que viven los protagonista hace que mi satisfacción no llegara a más. Veo desaprovechado a los personajes y sobre todo la caracterización del escritor. Se puede estar jodido, pero hay muchas formas de expresarlo.

Por otro lado, me ha faltado pulso literario. Creo que todo estaba bastante claro en la trama, que la mayoría de las escenas eran del todo previsible y que eso le resta emoción a una lectura. Llamarme matemático, insensible, destripador, pero creo que después de leer tanto y tanto lo que uno busca son emociones y sorpresas, además de buenas historias. Bajo la misma estrella subjetivamente hablando no tiene nada de eso.

«No se inmortaliza a los seres perdidos escribiendo sobre ellos. El lenguaje entierra, pero no resucita.»

Bajo la misma estrella lleva semanas y semanas en el número uno de ventas. No voy a decir que no lo entiendo, pues creo que sí lo entiendo y ya lo he dicho con anterioridad: el cáncer está en todas nuestras casas y quizás muchos quieran leer sobre él de una forma más lúdica.

Es inevitable hacer un paralelismo entre la novela de John Green y las de Albert Espinosa y quitada la primera, El mundo amarillo, creo que estarían a la par con las demás por lo que respecta a sensaciones y satisfacción lectora.

«La nostalgia es un efecto colateral de estar muriéndose.»

Mi intención no es desanimar a nadie con su lectura, aunque yo debería haber hecho caso de mi intuición y del consejo de mis compañeros de twitter y haber dedicado mi tiempo a otra lectura. Pero también es cierto que sin leer una cosa no puede opinar sobre ella.
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