lunes, 20 de octubre de 2014

El sueño del depredador de Óscar Bribián

 SINOPSIS
¿Qué tienen en común los poemas de Baudelarie, Silvia Plath o Leonard Cohen con los ahorcamientos para alcanzar el clímax durante la asfixia autoerótica? En un control rutinario en la carretera de entrada a Zaragoza, la Policía localiza un vehículo sospechoso. En su interior se encontrarán animales y varios instrumentos para desollarlos. Pero la verdadera sorpresa aparece cuando en el interior de uno de los animales se localiza una pista que conducirá al caso de un brutal y peculiar asesinato. Laura Beltrán, la nueva subinspectora de la Brigada Provincial de Homicidios, y su superior, Santiago Herrera, un veterano inspector, se verán envueltos en un abanico de asesinatos que combinan el sadismo y los enigmas de la psicopatía con las inquietudes propias del comportamiento humano.


Ya hace tiempo que vamos viendo como las novelas negras y policiales se van descentralizando de los dos centros neurálgicos por excelencia: Madrid y Barcelona y como cada vez más van cogiendo protagonismo otras capitales, como es el caso de Zaragoza.
Óscar Bribián, al igual que lo hizo Ricardo Bosque en por ejemplo su Cuestión de galones que hace poco reseñé, sitúan los escenarios en dicha capital.
Está claro que el mundo literario aragonés está aportando muy buenas novelas y buenos escritores, sería largo numerarlos, pero creo que el propio Óscar le hace un homenaje a uno que ha abierto muchas puertas en los últimos años: David Jasso, del que coge el apellido para ponérselo a uno de sus personajes.

El sueño del depredador es una novela que me ha convencido por un buen inicio, diría que casi poético por la imagen de esos cerdos, y por un final que creo hace justicia a los devenires de la novela y cierra el círculo. Lo que quizás no me ha gustado tanto han sido algunos momentos del medio tiempo donde creo la intensidad narrativa de la novela ha bajado un poquito. Con todo, no lo suficiente para que mi satisfacción no sea positiva.

La novela de nuevo vuelve a mezclar géneros o mejor dicho, utilizar géneros en pos de la historia. Estoy hablando del género policial y el género fantástico que se dan la mano en muchos momentos, así como toques de terror y pinceladas de sexo extremo.
Durante la novela tendréis referencia a Lovecraft y sus monstruos gigantes; siempre es un placer compartir un momento lector con Cthulhu.

Lo mejor de la novela o lo que me ha gustado más es ese ir de menos a más de su protagonista infantil, Ismael. Al principio te vas imaginando cosas, aunque no las vas ligando y menos con unos rumanos y unos cerdos. Pero poco a poco Óscar nos va metiendo en su historia para llegar a un buen final. Decir que la alternación de tramas también hacen que la novela sea mucho más dinámica.

También me ha preocupado poder encontrarme con un Ismael en la escuela y eso es mérito de Óscar Bribián al construir un personaje muy real y con toda su carga fantástica.

El sueño del depredador es una inquietante novela que os puede satisfacer de forma harto sencilla.
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