lunes, 6 de octubre de 2014

Masa de Joost Vandecasteele

 SINOPSIS
¿Cómo ganas una guerra si no sabes quién es el enemigo? Masa intenta contestar a esa pregunta. Porque es una novela visionaria, de máxima actualidad. El título alude por un lado a los medios de comunicación de masas, y por otro a la masificación del mundo tal y como lo conocemos, la cual alcanza proporciones grotescas en las distopías salidas de la mente de Joost Vandecasteele. Es una crónica sobre las fuerzas invisibles que manejan el mundo. 
La guerra informática que imagina Vandecasteele tiene lugar en un futuro tecnológico, pero el contexto político y social es el presente. El autor incluye en su relato referencias a Julian Assange, Anonymous, Facebook, Apple, el movimiento Occupy Wall Street, los indignados españoles, la primavera árabe y otros muchos acontecimientos recientes, en un intento por tomarle el pulso a la actualidad y pintar un fresco del momento actual de la historia.


En algún lugar he leído que hay novela que son una bofetada en la cara, un tirón de oreja, una patada donde más duelo.
Masa de Joost Vandecasteele estaría dentro de esa curiosa manera de clasificar novelas.

Recuerdo el aturdimiento que me produjo la lectura de su anterior libro publicado en Tropo Editores, Por qué el mundo funciona perfectamente sin mí, una antología que me dejó pensando un buen tiempo. En ese momento creí encontrar, vaya Tropo lo encontró para nosotros, una de esas voces diferentes, una de esas que resuenan con otro tono y no dejan de hacerlo después de leídos. Ahora lo confirmo, pues si me gustaron sus relatos, me ha gustado mucho más su novela y sobre todo su construcción.

«Hemos recibido un mundo nuevo de regalo y ahora debemos tener cuidado de no romper el envoltorio con demasiadas ansias, no sea que causemos daños irreparables a nuestro juguete.»

Y de eso trata la trama de la novela de la destrucción, construcción, herencia, visión de un nuevo mundo desde la perspectiva del autor que nos propone una teoría que no resulta nada descabellado y que vale la pena leer con detenimiento. Yo he sentido un poco de respecto al ir pasando las páginas y quizás me he dado cuenta de nuevo de lo desprotegidos que estamos, y seguro que eso es así, no tengo duda. Y eso no me tranquiliza.
Lo bueno es que Joost Vandecasteele nos lo presenta como si fuera un ensayo narrativo que entra la mar de bien y casi que te da ánimo al pensar que queda margen de maniobra, aunque no mucho.



La novela se podría catalogar de Cifi, pero también de narrativa contemporánea (así que no os asustéis lo que no leéis Cifi). Y me explico: en la novela la tecnología juega un papel principal y fundamental, pero por lo que respecta al tiempo, la narración está situada en un pasado-presente-futuro.
No se ha entendido, ¿no?
Pues eso, que os encontraréis con situaciones pasadas, viviendo en el presente, pero dentro de un futuro inventado por Joost Vandecasteele.
Pero como os he comentado, lo mejor es la construcción que hace el autor. Me encantan esas novelas donde, aparentemente no pasa nada, pero donde va sucediendo todo y el lector va quedando atrapado en una fina tela de araña sin que pueda dejar de leer por saber más. El autor, con buen criterio, sino no funcionaría, te va dando pequeños sorbos de información, pero nunca la tienes completa, y eso como sabéis: engancha.

«Tenemos que creer en la economía de mercado, porque la alternativa ateísta conduce a la destrucción. »

Muchas han sido las frases o los párrafos que me han hecho reflexionar sobre el mundo actual y sobre nuestro futuro. Por poner un ejemplo: «El niño prodigio que fue China en materia de crecimiento económico, se ha convertido en un adolescente problemático. [...] China dobla las piernas bajo el peso de su propia masa, y en su elegante caída arrastra a Europa y Estados Unidos. »
Supongo que os vais dando cuenta de lo que viene a contarnos la novela y del significado de su título.

«Le gusta el rumor constante de la masa, las miles de opiniones escritas una encima de otra. »

«La masa está harta de sentirse como un experimento fallido y ha despertado del sueño europeo. »

El autor, reconocido escritor, comediante y columnista en su país, Bélgica, no desaprovecha la ocasión para poner su granito de arena en el conflicto entre francos, valones y la isla de Bruselas, la capital. «Bélgica, nación lastrada con el trauma de estar formada por dos mellizos no deseados.» Y añade: «en el centro [...] una ciudad a la que todos tratan como si fuera una adolescente rebelde, pero que ya hace tiempo que se transformó en una estudiante de arte con ideas propias y muy mala hostia.»
Con las ganas que tenía yo de ir a Bélgica, dan ganas de pensárselo. Pero seamos sinceros: ¿qué escribiríamos ahora nosotros de muchas de nuestras ciudad e incluso pueblo?

«¿cómo ganar dinero en una era en la que todo se distribuye gratis?»

Tengo una cosa clara: Joost Vandecasteele se ha comprometido con el mundo y sus escritos son su forma de ayudar para que exista un futuro mejor que ahora mismo vemos lejano e incierto. Sí, lo que nos cuenta quizás no nos guste, pero sabiéndolo podemos ponerle remedio.

Masa en un viaje oscuro a una realidad no menos oscura y con unas últimas páginas que no le dejan a uno muy tranquilo. Me gustaría explicaros el por qué digo esto, pero es una de las gracias de leer el libro. Lo que si voy a hacer es dejaros con un último párrafo, bastante clarificador si se lee la novela, un tanto enigmático sino se hace.

«Ahora es un personaje inventado por circunstancias, apartada del mundo por imperativo de su papel. Y ella no es la única, hay miles como ella, en todas las ciudades, ocultos pero a la vista de todos, trabajando todos los días para mantener en pie la construcción que llamamos mundo. »

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