lunes, 24 de noviembre de 2014

Los últimos de Juan Carlos Márquez

 SINOPSIS
Un grupo de supervivientes vaga por una Tierra devastada, eludiendo una misteriosa amenaza, hasta encontrar refugio en las ruinas de Disney World. Y, como corresponde tras un Apocalipsis, lo que sigue es un nuevo Génesis. Pero esta vez Adán y Eva no están solos. En las páginas de Los últimos el lector encontrará mutaciones, canibalismo, persecuciones y viajes espaciales; también unos personajes que intentan preservar su humanidad en un marco extremadamente hostil, lleno de privaciones, duelos y penalidades. Desde la original revisión de premisas arraigadas en el centro de nuestra tradición narrativa, y transitando referencias no menos evidentes a las series de televisión, el cómic y los videojuegos, Márquez resuelve una novela sorprendente y singular.




Existen novelas que te llaman, que te dicen: léeme y más si hace poco leíste un magnífico relato de Darío Vilas, La pena y la nada bajo un cielo color caramelo, ambientado en Marte, que se publicó en la antología Invasores de Mundos (Corazón Literario) y que me puso los pelos de punta haciéndome ver que tenía un tanto abandonado ciertas lecturas.
Como habéis podido notar he querido evitar decir, lecturas Cifi, para que no le cayera dicha etiqueta a la novela de Juan Carlos Márquez, Los últimos, ya que, aún pudiéndose considerar así al estar ambientada una parte en Marte y otra en un mundo apocalíptico, creo que no le haría justicia, pues Los últimos es más que una novela de ciencia ficción, sin que eso sea peyorativo para las que lo son. Quiero decir con ello que nos os quedéis con la primera etiqueta, pues le podríamos poner tres o cuatro más y le sentarían muy bien.

Leí a Juan Carlos Márquez en Lobos que reclaman la noche (Tropo Editores), novela que combina imagen y texto de forma preciosista y que, como no, me impacto por la fuerza de las imágenes y por la buena compilación con el texto. Me quedé cautivado por su buena utilización del lenguaje y que con tan pocas palabras pudiera llegar tan lejos. Es por ello que tenía ganas de leer Los últimos y comprobar si la forma de escribir era la misma o quizás la había cambiado por el tipo de novela. Y no, por suerte, no: es la misma. Capítulos cortos, algunos casi ni de página. Pocas palabras. Todo imagen. Todo escena. Todo acción. Toda la carne en el asador, en la página, para que el lector reaccione. Es casi imposible no quedarse enganchado a la historia por lo que cuenta y por lo que ayuda la estructura.
Y aún y hablando del fin del mundo, sí, del fin de la Humanidad, pero de verdad, su lenguaje sigue siendo visualmente precioso.


Creo que sería conveniente apuntar que si estáis cansado de historias sobre el fin del mundo cometeríais un error al dejar pasar Los últimos, pues no siendo original en su primera parte, su forma de contarlo la hace diferente, especial. Por tanto, que no os sirva como excusa eso de: estoy cansado de leer sobre apocalipsis.

Creo que otro de los puntos fuertes de la novela es la psicología de los personaje que no los personajes, pues casi no da tiempo a conocerlos, pero si lo que piensan y como son a partir de sus acciones. Además, como Juan Carlos Márquez los pone en situaciones límite hace que la novela se convierta en una cita acelerada con los personajes; y lo mejor, hace que el lector participe de la historia al ponerse en la piel de los personajes y pensar qué haría él en una situación similar.

La novela está contado en formato diario apresurado lo que le da un toque de realismo. Está estructurada en dos partes bien diferenciadas. La primera en la Tierra que se va desmoronando y comienza a ser casi una utopía poder vivir en ella. La segunda, el viaje a la posible salvación, Marte. Como he dicho la parte más Cifi de la novela, pero a la vez la parte más reflexiva, pues pone sobre la mesa diversos temas que necesitan una decisión. Es como comenzar de cero y tener que organizarse de nuevo. Muy interesante a la vez que impactante en algunos momentos.
Y muchas preguntas: ¿Los medios están justificados para la supervivencia de la Humanidad? ¿Todo vale? ¿Repetir el modelo o innovar? ¿Cómo repoblar el mundo?

«Si el último hombre llegara a morir, si llegara a hacerlo incluso el último ser, aun en esas condiciones, no estaría todo perdido. Quedarían todavía sobre la tierra el moho y los gusanos.»

Creo que no puedo acabar esta reseña sin mencionar a la editorial, Salto de Página, y su buen hacer a la hora de publicar novelas con un perfume propio que hacen diferente a las editoriales consiguiendo que los lectores se filien a ellas justamente por eso, por esos perfumes.
Creo que Los últimos no os dejaran indiferentes y querréis más Juan Carlos Márquez.

Un nuevo renacer parece más cercano.

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