lunes, 15 de diciembre de 2014

Alcohol de quemar de Miguel Mena

 SINOPSIS
Los padres de Adrián, su abuela y su hermana murieron en un incendio provocado por dos jóvenes borrachos tras una discusión trivial. Él entonces era un niño. Ahora, trece años más tarde, desea conocer qué ocurrió después de aquello, por qué su familia se sintió abandonada, cómo fue el paso de los culpables por la cárcel y cómo han sido sus vidas después, si tienen remordimientos o han logrado olvidar la tragedia que ocasionaron. Su curiosidad se verá reforzada cuando su amigo Fernando le cuente una historia similar, ocurrida muchos años antes en California, pero con un desenlace muy distinto en los tribunales. Basada en sucesos reales, Alcohol de quemar es una novela sobre la justicia, la humillación y el rencor, sobre la tensión entre la venganza y el olvido, sobre el peso del pasado y el dolor que heredamos, pero también es una emocionante historia de búsqueda de identidad, de reflexión, de afecto y amor.


Existen historias que deben ser contadas; vidas que deben ser plasmadas en papel; sucesos que deben ser conocidos; y todo ello para que perdure en la memoria, para que no se vuelvan a repetir.
Alcohol de quemar de Miguel Mena para Tropo Editores tiene esas virtudes, pero también tiene la más grande: la de la búsqueda.

«¿Cuánto tiempo permanece en la memoria un suceso en que se hayan producido muchas muertes?»

No saber nos tortura y más cuando estamos delante de unos sucesos luctuosos como los referidos en la novela. Miguel Mena nos hace emprender el viaje con dolor, al dolor, como bálsamo del dolor. El saber, aunque doloroso puede ser mitigador del propio dolor.



Alcohol de quemar es una novela basada en hechos reales donde el autor nos hace revivir el sufrimiento del único superviviente de la familia y lo que es peor, la impotencia que sintió al ver como parte de la sociedad comenzaba a disculpar a los asesinos de sus padres, abuela y hermana.
Otra de las grandes virtudes de la novela es el tacto que tiene el autor para ponerse en la piel de Adrián, ese único superviviente, y de su mano realizar ese duro viaje pasando a su vez por trayectos paralelos con lo que nos daremos cuenta de que: «la justicia es diferente según los sitios, pero también según las épocas.», y eso nos incomoda, nos hace sentir vulnerable, nos empequeñece. Pero Miguel Mena nos dice que levantemos la cabeza, que nosotros no somos los verdugos, que no somos los asesinos, que son ellos lo que, aún no pareciéndolo, llevan las carga sobre sus hombros. Y lo más importante: que no nos tenemos que convertir en ellos, ser verdugos y aplicar el ojo por ojo y diente por diente, que existen muchas formas de infierno, de pagar por lo hecho.

«Tropezar es mala suerte. Patear es mala sangre.»

Alcohol de quemar es una novela negra y policial diría que al estilo americano con unos personajes oscuros, con unos sucesos poco claros (como mínimo para el personaje principal, ya que el lector sabe mucho más que él), y con un toque muy especial por lo que he podido leer en escultural, pues por lo que parece y según cuenta el autor: «Hablé mucho en la radio del suceso de Cervera de la Cañada y cuando conocí el caso del bar de California me llamó mucho la atención cómo dos hechos tan similares podían tener unas consecuencias tan distintas y que los acusados del primer suceso estuviesen cuatro años y medio en prisión mientras los del segundo fueron condenados a muerte.» Al referirse a los suceso del bar de California se refiere a los recogidos en las memorias de James Ellroy, Perfidia, que relata cómo unos borrachos tras ser echados de un bar de California deciden quemarlo causando la muerte de seis personas.
Me fascina el cómo llega la inspiración en los momentos menos insospechados y por tan diferentes vías y que ello lleve a la concreción de una novela. Ser escritor es fascinante, aunque cueste vivir de ello.

«¿Tú respaldarías a un amigo tuyo si te enteraras que ha cometido una violación?»

Una novela con mucha fuerza interior, con mucha reflexión, crítica social, judicial, incluso vecinal, pero también una novela cargada de amor, de sentimiento, de sensibilidad.

Alcohol de quemar es una lectura diferente a lo habitual; una lectura que hace pensar, que lleva a la reflexión, a tomar partido, a mirar a los ojos a la justicia, a pasear sobre la cuerda floja de la venganza, un juego de role play que esperemos no tener que vivir en el mundo real.
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