martes, 9 de diciembre de 2014

Cerca suena una descarga de Carlos Arenas Posadas

 SINOPSIS
Son los últimos años del franquismo y se vislumbra vagamente la posibilidad de un cambio político que genera desconfianza entre las distintas facciones de un régimen agotado. Varios crímenes, disfrazados hábilmente de suicidio o accidente, se van sucediendo sin que nadie encuentre una explicación a ello. El subinspector Barrios está desconcertado. La única conexión entre los fallecidos es una fotografía de los primeros días de la guerra civil en la que siete hombres con uniforme de Falange posan junto al hombre que acaban de fusilar. 

Los sospechosos son múltiples: familiares con deseos de venganza, una célula comunista, el propio régimen que trata de eliminar restos de un pasado que, a las puertas de la democracia, conviene dejar atrás… 



La editorial Anantes me sigue cautivando con publicaciones como Cerca suena una descarga de Carlos Arenas Posadas donde un buen paladar lector siempre quedará satisfecho al ser una lectura que pide un poco más desde sus inicios.

Cerca suena una descarga ya nos llena los sentidos desde su título con ese sonido de fondo y esa imagen que nos remite a una historia que aún resuena y resonará en nuestro subconsciente durante muchos años.
Carlos Arenas Posadas ha conseguido crear un buen clima para trasladarnos a esa España de la postguerra donde tantas barbaries se cometieron en nombre de un Dios de carne y hueso. Pero no solo eso, también nos hará viajar al 36 y viviremos en primera persona esa descarga que quedará inmortalizada en una fotografía y que se convertirá en motivo de búsqueda, pero una búsqueda más por saber que por vengar a los asesinos.

Una de los puntos que más me han gustado de la novela es que su autor, aún y posicionándose de un bando, también propone reflexiones e imágenes hacia el otro que, en cierta manera, podrían compensar la consideración que tiene Carlos Arenas por uno u otro bando. Está claro que los asesinos vestían de azul y también de rojo y no seré yo quien haga aquí un alegato en favor de los curas y en contra sus asesinos, pero leyendo la novela se te pone un nudo en la garganta en algunos momentos.



Dice el autor en una entrevista: «aunque el trasfondo histórico está documentado, hay más ficción que en Las sierpes. Creo que me ha quedado una novela policíaco-política, en la que aparecen personajes reales como Franco o Díaz Criado, pero son secundarios.». Y parece todo tan real, pues Carlos Arenas se ha trabajado y mucho ese trasfondo histórico que le hace hablar de la memoria histórica y que le da todo el sentido a la novela.
Añade el autor, «Siempre he pensado que está muy bien exhumar los cadáveres y consolar a las víctimas, pero queda una tarea pendiente, y es condenar a los criminales, a todos aquellos espontáneos asesinos del 36 que operaban por su cuenta, por venganzas personales. Esa es la razón por la que me he opuesto desde el principio a la Ley de Amnistía. Mi libro es en cierto modo una venganza, pero una venganza de papel. No va más allá.»

Un texto cargado de emotividad en muchas escenas que nos recuerda el pasado vivido por nuestros seres queridos y que, como buena novela histórica, tiene la vocación de dejar constancia para que no se vuelva a repetir.
La historia está para que aprendamos de ella.

Cerca suena una descarga es en definitiva una buena novela histórica y policial ambientada en los años previos a la transición con flashback a los inicios de la Guerra Civil española que creo merece entrar en las casas de los buenos lectores, los que saben reconocer una historia con pedigrí de esas que renueve la conciencia.
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