lunes, 30 de junio de 2014

Nudos de cereza de Ignacio Cid Hermoso


SINOPSIS
Marcos es periodista. Está casado y tiene un hijo. Su día a día naufraga en el suave mecer cotidiano de quien no espera gran cosa de la vida. Hasta que una mañana Marcos recibe la noticia de la muerte de su abuela. La enigmática y fría abuela Jacinta. En ese momento, a su mente regresan todos aquellos recuerdos estivales con olor a crema solar: el pueblo, sus amigos, el río... 

Y su hermana Carolina. 

Un quiste en su memoria le grita que en ese espacio vacío y abandonado hubo antes algo doloroso e indeciblemente bello que acabó en tragedia. 

La pequeña Carolina fue asesinada a los catorce años. Violada, mutilada y ahogada en un bidón de plástico. Ahora, después de tanto tiempo, alguien parece estar interesado en que Marcos recuerde. En que despierte de su letargo. 

Una extraña carta astilla su existencia mientras su matrimonio comienza a derrumbarse. En ella, una oscura pregunta lo devuelve a la vida: ¿Quién mató a Carolina Berenguer? 

Marcos descubrirá, en un viaje iniciático, que el pasado no se puede reducir nunca a una simple respuesta.


No es fácil comenzar una lectura con unas expectativas de satisfacción creadas, así como no es fácil continuar una lectura después de leer una demoledora reseña de un blogger al que sigues.
Cada vez me cuesta más leer novelas o antologías de escritores a los que sigo y con los que tengo una relación, ya sea en persona o mediante las redes sociales, por el miedo a no conectar con el texto, pero no lo puedo evitar, me tira más el hecho de no perderme nada de ellos al considerarlos grandes escritores que el dejarlo pasar para no quemarme en el intento. Y es que a Ignacio Cid Hermoso lo considero un gran escritor después de dejarme con la boca abierta con su antología Textura del miedo (Saco de huesos, 2010), o fascinado con su novela negra El osito cochambre (23 escalones, 2012) y por ello, después de esperar un par de años, el más que nosotros, mis ganas de disfrutar y devorar su siguiente novela, Nudos de cereza (Punto en Boca, 2014) eran tan y tan grandes y quizás ello, junto con la insana costumbre de leer reseñas de otros blogs cuando uno está leyendo la novela, haya provocado que mi satisfacción final no fuera la que me esperaba.
Dicen que no se tiene que pintar ni tanto ni tan calvo, que es mejor relativizar y siempre pensar que uno es uno y que dos son dos.

 Pero antes de continuar quiero dejar clara una cosa: Ignacio Cid Hermoso es un escritor que nos dará muchas, pero que muchas alegrías en el futuro y que nos ha dado ya alegrías en el pasado. Quizás Nudos de cereza no sea el salto cualitativo que yo esperaba en su carrera, pero sí la entrada a muchos hogares que comenzarán a sentir el nombre del autor y eso en el futuro tendrá su importancia. No dejéis de leer a Nacho. Os diría más, dejar de leer esta reseña y comenzar a leer Nudos de cereza vírgenes de contaminaciones, aunque quizás esa contaminación sea la que es y no se pueda evitar.

Nudos de cereza es una novela que gustará a los amantes de los misterios familiares, a los amantes de las historias con flashbacks a la infancia o a la adolescencia cuando construíamos cabañas en los bosques, puentes sobre el río o cazábamos renacuajos en las charcas. También creo que gustará a los que tienen el recuerdo de Twin Peaks o a los que siguen The Killing.
Nudos de cereza no gustará, como bien dice el autor a: «Los que se aburren cuando leen las cuatro primeras páginas de una novela sin que le expendan aún el billete para la montaña rusa.» o «Quien se espere que esto sea una novela negra al estilo de Agatha Christie en plan asesinato – investigación - resolución.»

Ya lo escribí cuando reseñé El osito cochambre que la escritura de Ignacio tiene el perfume de Haruki Murakami. Vuelvo a escribirlo, me vuelvo a reafirmar en ello después de leer Nudos de cereza y esa construcción tan murakaniana que va desde los recuerdos de la infancia, con las mujeres como protagonistas, a el presente y sobre todo con ese final que deja a todos en suspense. Creo que es uno de los logros fundamentales de la novela, que acaba y comienza el debate, la interpretaciones e incluso puede provocar relecturas.
Ahora que lo escribo, creo que sería de justicia ponerme con ella, con una relectura sabiendo lo que sé; creo que quizás aún la disfrutaría más, como pasa con el título que en un principio gusta, pero con dudas. Lees el buen prólogo de Darío Vilas y se te ponen los dientes largos con las referencias a esos nudos, pero sin entender nada. Hasta que llegas a la escena que lo explica todo, una muy buena escena, una perfecta excusa para ponerse a escribir una novela, y diría más, una valiente decisión al afrontar un texto que esconder una historia tan gris con una abuela Jacinta que no quisiera yo para mí.

También quiero anotar que me ha gustado mucho lo guiños que hace el escritor a su anterior novela, El osito cochambre. Siempre me gusta que los autores creen sobre su propio universo y que los vayan haciendo grandes a medida que van publicando como su todo tuviera relación.

¿Qué ha pasado entonces para que Nudos de cereza no cumpla con todas mis expectativas?
Creo que algo he explicado al inicio de la reseña. Por un lado expectativas creadas; por el otro, influencia negativa de una reseña que hace que te pongas más alerta con según qué cosas (y no voy a entrar a valorarla. Cada uno es libre de opinar, de vivir, sentir lo que quiera. Faltaría más).
A partir de ahí, creo que el hecho de cagar con la pregunta, ¿Quién mató a Carolina Berenguer? sin que esta tenga tanta importancia te predispone a una lectura u otra. Se le da demasiada importancia al personaje de Carolina y este no resiste esa importancia durante la primera parte de la novela. Sus hombros son demasiado débiles y me ha provocado lejanía, frío. Diría que hasta la página 150 (más o menos) me he sentido lejos de esa Carolina, y el ir y venir de según qué situaciones no me han hecho estar todo lo alerta que hubiera querido estar. Creo que en esa primera parte ha faltado algo más de anclaje con el lector y que la pregunta no ha sido suficiente.
Tampoco ha sido suficiente, hasta esa página 150, el vocabulario. Creo que existe un Ignacio post-150, un escritor normal, un escritor que no es el mismo que en Texturas y Osito, y es a partir de ese momento, no sé, me gustaría hablarlo con él pues seguro tiene que ver con algún momento productivo, cuando vuelve a aparecer con esas frases que se van concatenando unas con otras, con esa riqueza en vocabulario que tanto nos gusta a sus seguidores, con ese ritmo (más provocado por la escritura que por las acciones) ágil, vital, motor de lectura. No sé, es lo que he vivido.
La portada creo que tampoco ayuda. Vi mejores imágenes promocionales de la novela que la propia portada. Y oye, que no es mi única opinión. Mi pareja, cuando la leía en la cama, me decía: «a ver cuando acabas de leer esa novela de la portada horrorosa.». Creo que son detalles que se deben cuidar. Las novelas tienen que entrar por los ojos y en mi opinión, la portada no acaba de explicar una historia que sí cuenta el título.

Y si has llegado hasta aquí te preguntarás: ¿Y ahora qué?
Sencillo.
Tienes que leer Nudos de cereza porque las pros ganan a los contras; porque los contras pueden ser míos, pero los pros son universales; porque Nacho es y será un escritor que dará que hablar y se te acumulará el trabajo; porque la narrativa española necesita de estas nuevas voces; pero principalmente, porque te gustará descubrir que se esconde tras el título (no lo intenten en sus casas).


sábado, 28 de junio de 2014

Novedad editorial: La Cirujana de Palma de Lea Vélez



Palma de Mallorca, 1835. Tana de Ayuso llega a Palma de Mallorca como esposa del recién elegido médico forense de la isla. Pero ella es mucho más que una simple acompañante: entre sus muchos talentos destaca un olfato especial para esclarecer muertes sospechosas. 

Tras instalarse en Can Belfort, una casona de piedra asomada al mar donde hace años se cometió un terrible asesinato, la protagonista se ve envuelta en la investigación de un viejo misterio, mientras aprende a abrir su corazón a la vida de la mano de dos amores.

Una camisa blanca agitada por el viento, un crimen que parece imposible, un comandante desertor, una niña que abraza a su muñeca en un palacio florentino y un doble juego de falsas identidades se mezclan con maestría sobre el azul del Mediterráneo y las finas arenas de la isla de Mallorca.


Leer Primeros capítulos

miércoles, 25 de junio de 2014

14 de Jean Echenoz

 SINOPSIS
¿Cómo escribir sobre la Gran Guerra, la primera guerra «tecnológica» del siglo XX, y la puerta, también, a medio siglo de barbarie sin precedentes? Echenoz se enfrenta a un nuevo reto literario que supera con maestría. La certera pluma del escritor avanza junto a los soldados en sus largas jornadas de marcha por los países en guerra y acompaña a cuatro jóvenes de la Vendée, Anthime y sus amigos, en medio de una masa indiscernible de carne y metal, de proyectiles y muertos. Pero también nos cuenta la vida que continúa, lejos de las trincheras, a través de personajes como Blanche y su familia. Y todo ello sin renunciar a esa sutil ironía que caracteriza su escritura, condimento imprescindible de un relato apasionante. 



En agosto se cumplirán cien años del inicio de la que se denomina: la peor de las Guerras: La Primera Guerra Mundial, al estar a caballo entre la tecnología (primeros aviones) y lo antiguo (bayonetas, trincheras,...). Es por todo esto, y un poco por los cien años, que me animé a leer 14 de Jean Echenoz, pero un poco también llevado por la curiosidad de leer como en tan pocas páginas se podía enfocar toda una Guerra Mundial.

Me ha parecido ante todo un novela emocionante, y no por su ritmo, si no por lo que nos transmite y como lo transmite a partir de las historias de esos cinco amigos que podrían ser un magnífico ejemplo de lo que les sucedió a miles de personas que se vieron abocados, sin ellos pedirlo, en una estúpida, como lo son todas, guerra sin cuartel.
Pero también me ha parecido elegante al no hacer más leña de la que se debe para explicar el horror de la Guerra y haciendo partícipe al lector del frío de las trincheras, de los olores fétidos de las mismas, de la añoranza del hogar, del casi olvido del amor.
Pero Echenoz no se ha quedado en esas trincheras que tanto pueden dar de sí y ha jugado con imágenes de la cotidianidad, si podía existir, de la vida en los pueblos mostrándonos como unos y otros intentaban olvidar los disparos e intentaban labrarse un futuro lleno de esperanza.

Quizás otro punto a destacar es que Echenoz no le da la oportunidad a sus personajes de quejarse, de reflexionar, simplemente les da la opción de avanzar, de ver como sus ropas se van rompiendo al no ser de calidad (siempre existen mangantes en todos lados), de notar como sus mochilas cada vez pesan más ante la continua lluvia, como el frío se les cuelas por unas botas casi sin suela. El autor nos explica todo esto sin irse al sentimentalismo barato, sin estridencias, desde una efectiva sobriedad.

Fueron muchos los que me recomendaron la lectura de 14, la mayoría de ellos escritores que quedaron cautivados ante la prosa del francés. A todos ellos darles las gracias por haberme abiertos los ojos ante esta experiencia lectora.

martes, 17 de junio de 2014

Dos metres quadrats de sang jove de Xavier Aliaga

 SINOPSIS
La Ciutat Digital havia nascut per ser un diari alternatiu, lliure i de qualitat per tal de combatre el periodisme contaminat i caduc que imperava a la ciutat de València i uns dirigents polítics corruptes fins al moll de l'os. Fins que un dels seus periodistes més importants, Manel Torres Albiach, apareix assassinat de manera salvatge sense deixar gaires rastres ni proves. 

El descregut inspector de raça negra Feliu Oyono, juntament amb l'enigmàtica companya, l'agent Amalia Vigarany, seran els encarregats d'intentar descobrir el culpable dels fets. Una narració corrosiva i un retrat sòrdid de la societat valenciana, combinat amb una magistral dosi d'ironia chandleriana, que resulta -ara més que mai- del tot imprescindible per per pder sobreviure i entendre el món que ens envolta.


Dos metres quadrats de sang jove de Xavier Aliaga és la nova publicació de Alrevés Editorial dintre de la seva col.lecció Crims.cat amb la que està intentant crear una corrent continua de novel·la negra en català de qualitat, i Xavier Aliaga, potser és un escriptor poc conegut, al que Alrevés va picar a la porta per motivar-lo a recuperar un personatge Feliu Oyono, un detectiu negre d'origen guineà i que parla valencià, després de les bones sensacions que va deixar el seu relat llarg Només volia que ho saberes, publicat l'any passat a una antologia de la mateixa editorial. Però Feliu Oyono ja tenia una primera novel.la, Els neons de Sodoma (2008), que segons he pogut llegir no va tenir una molt bona acollida, o millor dit, no va ser ben interpretada pels que tenen el botó de la fama.
Suposo que per això mateix Dos metres quadrats de sang jove ha estat tot un repte pel Xavier i crec que ha sortit ben parat.

El que més m'ha impactat de la lectura ha estat el llenguatge, i no ja el tema del valencià o el català (no entraré en aquest terreny), del que només diré que m'ho he passat pipa amb el parlar valencià descobrint paraules totalment desconegudes per mi i que li donen un color, un matis molt diferent a la lectura. Però no volia centrar-me en això i sí en la força de la escriptura i la seva frescor. Crec que en Xavier utilitza la literatura del carrer sense oblidar les regles ortogràfiques i fa que tot plegat sigui més proper, més amè, dotant a la novel·la d'un ritme força intens durant molts moments.  

En Xavier, com no podia ser d'una altra forma, toca el tema de la premsa, però ho fa des de un punt molt interessant: «sembla com si la informació fos gratis i cada vegada la gent està menys disposada a pagar per aquesta informació.» Està clar que les xarxes socials i, en aquesta novel·la, els blogs estan començant a ocupar un terreny que abans era dels periodistes. Suposo que en Xavier, com a periodista, s'ha fet la reflexió de cap a on va tot això i aquesta és una de les proposta que fa a Dos metres quadrats de sang jove.
I no es queda aquí ja que aprofita, estem parlant de novel·la negra, per fer una petita radiografia de l'entorn de la capital valenciana, del moment del medis de comunicació, de les batalles polítiques i posa sobre la taula la pregunta de: qui controla la premsa?
M'ha semblat interessant la resposta que dona a aquesta qüestió per no ser la que tothom pot pensar i de la forma que pot pensar.

En Xavier es nota que es troba a gust escrivint sobre en Feliu i per això crec que no serà la darrera vegada que protagonitzi una de les seves novel·les ja que li dona recorregut en aquest al igual que al personatge de l'Amalia que li dona un toc de misteri pel seu passat i, com no, de joc sexual entre ells.

Crec que en la part negativa de la novel·la potser el final. Crec que passada la meitat de la novel·la el to era un i al final és un altre que no m'acaba de convèncer amb la trama del País Basc.
Amb tot, una novel·la negra en català molt recomanable i amb un inici molt, diria que divertit i impactant.

Els bons professionals del periodisme, molts encara joves, s’han de buscar la vida en un entorn agraït, però hostil, com és Internet, on quasi ningú sembla disposat a pagar per la informació”
  

domingo, 15 de junio de 2014

Novedad editorial: Pasaje a Tahití de Eva García Sáenz



1890. Bastian y Hugo Fortuny parten a Tahití en busca de una oportunidad después de perder su trabajo como sopladores de vidrio en su Mallorca natal. Durante la travesía conocen a Laia Kane, la hija de un cónsul inglés corrupto en Menorca al que han desterrado a la isla de la Polinesia. Este encuentro marcará la vida de los hermanos Fortuny y de Laia para siempre.

1930. Denis Fortuny, el heredero del imperio de las perlas de lujo en Manacor, decide viajar a Tahití para averiguar el misterio que se oculta tras sus primeros años de vida.

Una historia épica de amor, superación, lazos familiares y secretos con el telón de fondo del Tahití colonial y el fascinante origen de las perlas cultivadas.

jueves, 12 de junio de 2014

Los códices del Apocalipsis de Elio Quiroga

 SINOPSIS
¿Qué tienen en común un astronauta retirado, un joven ingeniero, una lingüista, un millonario excéntrico, un candidato al Nobel, el Estado Vaticano y un proyecto supersecreto comandado por un grupo de agencias del gobierno? 

Respuesta: unos misteriosos objetos localizados en el espacio y descubiertos fortuitamente. Unos objetos que parecen satélites artificiales, pero que podrían tener más de mil años de antigüedad. ¿Quién, cómo y por qué los puso en órbita? 

Los Códices del Apocalipsis es la historia de una trama gigantesca que se prolonga diez siglos en el pasado. Un secreto guardado bajo llave por generaciones de papas y cardenales, que amenaza con causar el apocalipsis sobre la Tierra. Sólo un puñado de personas puede evitarlo. Y el tiempo juega en su contra.


Creo que muchos lectores no se atreven o no les hace gracias el género Cifi (Ciencia Ficción) porqué creen que les contarán milongas; otros quizás prefieran lo terrenal y para Cifi sus sueños; otros...pero por suerte existen los géneros y los mejor, existe la mezcla de géneros (del que hemos hablado mucho en este blog). Está claro que el género sirve para vender de forma sencilla una novela: es de este género y ya, pero creo que debemos ir más allá del género y ver cuál es la intención de dicha elección y sobre todo pensar que está al servicio de la historia.
Está claro que Los códices del Apocalipsis de Elio Quiroga, con ese título, muy lejos del Cifi no tiene que estar, aunque también podría ser una novela histórica (que en buena parte lo es, de hecho, por lo que he leído, el autor viajó a California para entrevista supervivientes de diferentes proyectos de la NASA y también se basa en algunos hechos reales: documentos vaticanos, NASA,...), o un thriller (sin dudarlo),  o una novela policial (que gran inicio) o incluso negra (beber, bebe). Como veis mezcla total y con el peso sobre todo en la parte científica.

«Tarantino ha hecho muchos daño a los delincuentes.»

Y no podía escribir la frase anterior alguien que no se dedique a dirigir películas o que esté vinculado al mundo del cine estrechamente. Elio Quiroga ha dirigido entre otras: No-Do, La hora fría,.., y también es guionista. Con esas credenciales no creo que os sorprenda si os digo que la novela es muy visual. Ese es uno de sus puntos fuertes y desde el minuto cero con un ritmo bastante rápido para meterte de lleno en la novela. Luego vendrá la calma, la pausa de los paseos espaciales y el momento de los soñadores.

«Las Badlands son realmente vastas. Lo más cercano a ninguna parte que se puede estar.»

Si tuviera que escoger los mejor de la novela os diría que es el hecho de, por unos momentos, pensar que pudiera ser posible lo que estaba leyendo. Creo que uno de los puntos fuertes de un escritor de Cifi debe ser ese: hacer creíble al máximo lo que se cuenta, y Elio lo consigue. Está claro que en frío cuesta un poco más de creer, pero, ¿quién lee en frío? Yo por lo menos no. Me intento meter en las novelas y vivirlas en primera persona.

«las grandes ciudades negaban a los hombres su lugar en el universo; les impedían mirar al cielo.»

Si tuviera que escoger lo peor, quizás la parte central donde se desarrollan todos los tecnicismo, que por otro lado son necesarios para la argumentación. Quizás lo que choca es el contraste de venir de un ritmo rápido, entretenido, dinámico, para luego tenerse que parar en los detalles técnicos. Con todo, me ha parecido muy creativo y sorprendente, y oye, que lo ha escrito uno de Gran Canarias no de New York.

«Todo existe para que nosotros existamos.»

Creo que cada vez hace menos falta, por suerte, reivindicar el papel de los escritores españoles en todos los géneros y sobre todo en algunos de ellos con tradición extranjera. Yo estoy disfrutando mucho con los libros de Tyrannosaurus Books a los que sigo animando a luchar por hacernos llegar, por hacernos descubrir autores españoles en terrenos antes casi vetados. Y no es fácil, como sabéis, en los tiempos que corren.

«Dios no habla en latín ni en griego ni en hebreo. Dios habla con ecuaciones diferenciales.»

¿Y qué puede decir una matemático de la frase anterior? Nada, simplemente escuchar el eco de su repetición en mi celebro.

No tengáis miedo a afrontar una lectura Cifi, y menos si es mezcla de géneros. Creo que El códice del Apocalipsis os puede sorprender y quién sabe, abrir los ojos ante un nuevo género.