jueves, 15 de enero de 2015

La leyenda de la ciudad sumergida de Antón Castro y Javi Hernández (Nalvay)

 SINOPSIS
Esteban no es un niño cualquiera. Su pelo se convierte en hilo de oro al cortarlo, es el único capaz de leer el 'Libro Rojo', presiente la lluvia y cuenta entre sus amigos con el perro Folecho y la yegua Pindusa. Ahora tiene una misión para salvar su pueblo, Baladouro, del destino de otras ciudades legendarias sumergidas bajo las aguas. Muchas aventuras maravillosas le aguardan, y a ti para que le acompañes en ellas. 'La leyenda de la ciudad sumergida', en el fondo, es un relato de aventuras que ensalza los valores del libro, de la lectura y de la ficción. ¿Puede alguien, seriamente, creer que no existan los nubeiros?







Está claro que David e Isabel, los editores de Ediciones Nalvay, son unos apasionados de los libros y sobre todo, son unos amantes de las novelas infantiles y juveniles. La afirmación es fácil de demostrar desde diversas argumentaciones, pero la que nos vale hoy es: ¿quién se pone a leer en una lengua que no conoce para intentar respirar un texto? Y eso es lo que hicieron estos editores que, ni cortos ni perezosos, leyeron la obra original de Antón Castro, A lenda da cidade asolagada, finalista del premio Merlín de literatura infantil y juvenil en 1995. Después de eso, David llamó a Antón y le dijo que le había gustado mucho, aquello que había entendido. Y así fue como Antón Castro, David e Isabel rescataron La leyenda de la ciudad sumergida para que ahora la podáis disfrutar.

La negociación seguro que fue fácil, ya que Antón Castro había publicado El niño, el viento y el miedo en 2013 con Nalvay, novela que reseñé y que, como esta, me ha gustado mucho y ya no digo como literatura juvenil, diría que incluso para adultos como aquellos que gustan de las buenas aventuras, aquellos que gustan de las grandes bibliotecas, aquellos que gustan de los bestiarios. Pero me estoy anticipando mucho.

Antes de entrar en materia aprovechar para felicitar a todas las editoriales, que como Nalvay, apuestan por unas publicaciones infantiles y juveniles de calidad. Si queremos lectores en el futuro tenemos que hacer que se apasionen por la lectura desde pequeños y La leyenda de la ciudad sumergida seguro que ayuda en a conseguirlo, pues el texto está muy cuidado, las palabras mesuradas y el nivel es correcto incluyendo algunas palabras no tan usuales para la edad que provocaran que pregunten a los padres o que sean buscadas en un diccionario con lo que el círculo lector se cierra no solo al disfrutar de una lectura, sino al aprender palabras nuevas.

Antón Castro vuelve a hacer parece con Javi Hernández que de nuevo consigue enriquecer la lectura con unas bonitas ilustraciones. Tres detalles a destacar: los ojos del protagonista, siempre que salían actuaban como imán; las gafas del bibliotecario muy conseguidas; y como no, el bestiario que los autores han incluido al final de la lectura y que es una gozada por las ilustraciones y por sus explicaciones. Todas las novelas tendrían que incluir un bestiario o en su defecto una ficha de personajes, ilustrada, por supuesto. Creo que esa parte del bestiario también creará buenos vínculos entre los pequeños lectores y sus padres al poder recrearse con sus explicaciones y hacer memoria de dónde salían en la novela y vivir de nuevo escenas. Aplaudo la idea.

No sabía que en Galicia existían tantas leyendas sobre ciudades sumergidas. Me he topado con diversas entradas en la red que hablan sobre el tema. No es de extrañar que el autor explique que siente pasión por las ciudades sumergidas. Ahora que lo pienso: ¿quién no siente pasión por las ciudades sumergidas? ¿Quién no se acerca a un embalse a ver emerger ciudades escondidas durante años por las aguas? Yo lo he hecho varias veces.

La leyenda de la ciudad sumergida también recoge toda la pasión del autor por las bibliotecas, por los libros, por la toponimia, por los bestiarios, por la naturaleza y por supuesto, por las historias de aventuras, pues el texto tiene un mucho de todo ello y creo que puede abrir mucho los ojos y las ideas a los jóvenes lectores.

Tengo claro que si tuviera hijos de más de 10 añitos quisiera que leyeran todo el fondo editorial de Nalvay para esta edad como Peponman | El niño, el viento y el miedo | Amina quiere ser bruja | El príncipe que cruzó allende los mares | El libro de Oriana o Cocina rápida para tortugas, y claro está: La leyenda de la ciudad sumergida.
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