lunes, 9 de febrero de 2015

El caso Telak - Zygmunt Miloszewski (Alfaguara)

 SINOPSIS
Un domingo de primavera, en un antiguo monasterio de Miłoszewski Varsovia, se celebra una terapia de grupo. La tranquilidad dura poco tiempo ya que uno de los participantes aparece muerto con un asador clavado en el ojo. El fiscal Teodor Szacki asume las riendas de este «Caso Telak», que casi acabará por superarlo y que lo distraerá de la rutina de su trabajo, de las noticias de Varsovia y del mundo y de su monótono matrimonio. 

La mecánica de la terapia «de constelaciones» es el punto de partida: ¿puede alguno de los participantes haber caído preso de su propia ficción? 





Al preparar esta reseña me vuelvo a dar cuenta de los diferentes matices que pueden inducir los títulos de las novelas antes de leerlas, y de cómo ese título hará que le des una oportunidad a la contraportada o no y de cómo esa acción puede generar una compra.
Todo esto viene a cuenta de la traducción del título de la novela que en polaco sería, Uwiklaine, que por lo que parece quiere decir Enredo y que en España, como podéis comprobar, se ha pasado a llamar El caso Telak.
Y ahí es donde entra mi comentario.
¿A qué novela le darías una oportunidad llamándose Enredo? Creo que a pocas, ya que aquí asociamos la palabra enredo a comedia. Ya me perdonaréis; no sé a que asocian la palabra enredo los polacos, pero creo que el título ha funcionado, ya que en su año de publicación en Polonia, 2007, ganó el premio a la mejor novela negra polaca. Además, se ha hecho una versión cinematográfica dirigida por Jacek Bromski y en 2011 se publicó una continuación, La mitad de la verdad, que publicará próximamente Alfaguara en España, y que de nuevo ganó el premio a la mejor novela negra polaca.

«Aquello que no ha sido solucionado no desaparece por sí solo, sino que entra en el sistema.»

Creo que enmarcaría la novela de Zygmunt Miloszewski en el conjunto de novela que beben de lo clásico para contarnos una historia. En este caso hablamos de un fiscal acompañado de un detective y de una investigación de esas que gustarán a los amantes de los procedimientos judiciales y de los procesos de investigación criminal, pues el autor nos da bastantes detalles de cómo se van desarrollando.
Esto ya nos indica que el ritmo de la novela es bastante lento en gran parte de su conjunto, aunque no he tenido la sensación de cansancio o de aburrimiento, cosa extraña en mí cuando hablamos de ritmos lentos.
Pensándolo, creo que el hecho de no cansarme se debe a estructura de la novela.  Me ha gustado como el autor va controlando el tempo de la historia al construir capítulos por días y quizás lo más interesante, añadiendo un pequeño prólogo de sucesos reales acaecidos en esos días de 2005 dando la sensación que el mundo se mueve aunque la investigación siga su lento curso. Pero también  creo que lo ha hecho, con la voluntad de dar pequeñas pinceladas de lo que sucedía en Polonia esos días un poco a modo de explicación del país y un mucho en modo de reivindicación. No sé si en todas sus publicaciones el autor utiliza la misma técnica, pero me parece que se tiene que apuntar como dato curioso.

«En este país basta con no vivir en el domicilio donde estás empadronado para desaparecer por los siglos de los siglos.»

Como comentaba, una trama bastante enredada. Quizás al principio no tengamos esa sensación por ese tempo lento, pero a medida que nos acercamos al final los acontecimientos se suceden de forma vertiginosa, y en algunos momentos incluso demasiado rápidos por el gran volumen de información; no estoy hablando de precipitación, ya que la cocción del final ha sido lenta, pero sí tienes la sensación de ver el cuadro de golpe y diría que un buen cuadro, un final que convence.

Me ha resultado ingenioso que el autor juegue con su nombre y lo implique en la trama de la novela a modo de resolución. Estad atentos al final para comprobar ese bonito detalle.




Tampoco tiene desperdicio la terapia de constelaciones que se describe en la novela y que resumiendo mucho diría que es como una representación teatral para resolver problemas. Si hacéis una búsqueda rápida os daréis cuenta de que existe en realidad. De nuevo, un punto novedoso de iniciar la trama de una novela.

El caso Telak y su autor Zygmunt Miloszewski demuestran que quedan muchos países por descubrir en lo que se refiere a lo criminal y que esa es una gran suerte para los lectores a los que les gustan las nuevas emociones.
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