lunes, 9 de marzo de 2015

Reseña: Llamada perdida - Gabriela Wiener (Malpaso)

 SINOPSIS
Llamada perdida es un libro de relatos autobiográficos que con magistral uso de la ironía y del humor, nos permite sumergirnos en el mundo y en la mirada de una mujer en su lucha diaria contra la cotidianidad y sus propios demonios. 

Gabriela Wiener aborda temas como el alejamiento del país en busca de un futuro incierto, la maternidad, el miedo a la muerte, la soledad de los cuartos de hotel, la fealdad, los tríos, el misterioso número once, el alejamiento de los amigos, etcétera; temas que la autora evoca como si metiera una moneda en un teléfono público en busca de una respuesta inesperada.






Me enfrenté a Llamada perdida de Gabriela Wiener publicado por Malpaso como casi siempre lo hago: sin saber mucho, leyendo de forma transversal la contraportada para no dejarme contagiar por el entusiasmo de la reseña editorial.
Creo que lo que más influyó en que me decidiera a leerlo fue leer Roberto Bolaño, abrir en canal la propia vida o que hubiera parecidos entre Corín Tellado e Isabel Allende; ya os digo, su un vistazo rápido a la contra.
Fue después de su lectura cuando indague sobre la autora para situar un poco más lo que había leído y descubrí que cada semana publica un artículo al estilo de los que encontraréis en el libro en el diario peruano La República en la que tiene un espacio llamado Llamada perdida. Así que tenéis una muy buena oportunidad de conocer un poquito a la autora antes de adentraros en este striptease integral del alma que Gabriela Wiener recoge en su Llamada perdida.

Nos gusta mucho etiquetar las cosas. A mí cada vez menos. Pienso que es mucho mejor encontrarse con las cosas, descubrirlas por ti mismo y luego si quieres las etiquetas en tu mente, para ti, con tus reglas.
Leo que Gabriela Wiener es un exponente de la narrativa de ficción que intenta dar humanidad a la no ficción periodística y en la que según lo que he leído también se encuentra Rosa Montero.
Dice la propia autora que podríamos catalogar sus artículos como ensayos personales.
Pero dejemos las etiquetas y adentrémonos en lo vivido en la lectura de unos relatos autobiográficos conjuntados de forma casi perfecta para dar la sensación de estar leyendo una novela al uso. Yo en ningún momento he tenido la sensación que de corte como sucede en las antologías de relatos. Los iba leyendo y fluía de uno al otro atrapado en la magia de las letras, en la extraña magia de las vivencias personales de Gabriela Wiener que no se quedan a medio camino de nada y con ello quiero decir que se moja y posiciona de forma clara. Pues la autobiografía es una excusa para profundizar y escribir sobre otros temas.
Os hará sonrojar cuando leáis sobre sus peripecias sexuales, como cuando negocia con su marido realizar un trío. Pero lo vas leyendo y quizás no tengamos que tener tanto pudor. ¿Quién no se ha salido alguna vez del guión del amor y ha dado rienda suelta a la pasión o incluso a sus más oscuros y jugosos sueños sexuales? Creo que es importante remarcar el esfuerzo que hace la autora al desnudarse así de esa forma, integral. Sería un ejercicio magnífico ponerse a escribir alguna de esas fantasías (realizadas, no soñadas).

Pero no solo por lo sexual atrapa la lectura de Llamada perdida. Recuerdo la noche que inicié la lectura y me metí en la cama para leer mis diez páginas de rigor antes de caer en los brazos de Morfeo.  La autora contaba su obsesión por el número 11 y explicaba dónde lo había visto, dónde lo había encontrado. Acto seguido comencé a pensar yo en el dichoso 11 y efectivamente estaba presente en mi vida mucho más de los que nunca me hubiera imaginado. Que decir que aquella noche no dejé de pensar en el 11 y la pasé en duermevela buscando onces sin parar.

«No hablaré aquí del odio que le tengo a las escritoras que además de escribir bien son portentos femeninos. Tengo a una enterrada en mi jardín.»

Humor e ironía también encontraréis entre las páginas de Llamada perdida, pues, cómo se puede hablar de algo tan serio como la obsesión por los defectos de nuestro propio cuerpo y no enloquecer sin dicho humor.
Gabriela Wiener sabe dosificarlo en pequeñas dosis para no crear un circo y quitarle el valor de seriedad real a lo que cuenta, pero sin tampoco irse al extremo de la tragedia.

Geniales los momentos con Corín Tellado, la dama de la novela romántica, y los momentos con Isabel Allende. Creo que todos tendríamos que escribir sobre momentos similares en los que la vida nos ha dado la oportunidad de toparnos con personajes no ya conocidos, sino ricos por su naturaleza, por su interior. Si además son famosos, mejor que mejor, pues las anécdotas que Gabriela Wiener nos cuenta sobre las dos escritoras son de gran valor periodístico o como mínimo a mi me ha gustado mucho conocerlas.

Y como regalo final y cómic ilustrado por Natacha Bustos a modo de resumen y cierre de la historia.

Una muy interesante propuesta la de Malpaso y Gabriela Wiener; una forma diferente de disfrutar de la literatura; una forma diferente de, quién dice que no, mirarnos al espejo y ver su reflejo: Llamada perdida
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