domingo, 5 de abril de 2015

Motivos y métodos para dejar de leer una novela



 Ilustración: Pablo Bernasconi

Os expliqué que el otro día tuve mi último desencuentro con una novela y que si no hubiera sido por el autor la hubiera dejado pasada la página 40. Esa novela era Blitz y su autor David Trueba. Podría decir que es un ejemplo de que existen diferentes motivos para dejar una lectura, diferente momentos e incluso que los motivos y los momentos podrían ser diferentes según el autor.

¿Qué os hace dejar a vosotros la lectura de una novela? ¿La dejáis o sois de los que no podéis dejarla hasta el final?

Yo he tenido diferentes fases en mi vida lectora. La primera, supongo que la más obvia, leer hasta el final todo lo que comenzaba, aunque quizás contaba con una ventaja: que elegía yo lo que leía y la posibilidad de insatisfacción era menor.
La segunda fase llegó cuando me dediqué un poco más en serio a publicar reseñas y comenzaron a llegar peticiones de lectura y reseña de libros, si bien yo elijo todo lo que llega a casa, existe un número amplio de novelas que son más una oportunidad de conocimiento y por ello el riesgo de insatisfacción crece, de la misma forma que crece el volumen de lectura de forma casi exponencial y, como no me gusta hacer esperar mucho a la gente (aunque en ese terreno también he ido aprendiendo), decidí aplicar algún tipo de estrategia para dejar de leer novelas que a priori me estaban creando insatisfacción y así darle paso a otras lecturas.
El método es sencillo y nada novedoso. Se puede enunciar de diversas formas, lo más normal es llamarlo el de la página 40, aunque también se le podría llamar el del 10% y dice que si llegados a la página 40 (o al 10%) la novela no me comunica nada, entonces la dejo de leer. La regla tiene una segunda parte en el caso de que la novela en ese momento sea un tanto neutra, ni sí, ni no. Entonces me voy a la página 100 (o al 30%) y allí decido definitivamente que hacer.
Sí, soy consciente que algunas grandes novelas pueden tener un arranque un tanto soso y que al aplicarles el método me estoy perdiendo grandes lecturas, pero también creo que existen los comentarios en diversos medios que te pueden advertir sobre eso. Por poner un ejemplo de hace años, un compañero me dijo: El club Dante está muy bien, pero tienes que pasar la páginas 150 para poder disfrutarla. Antes es un tanto tostón. Y así fue.

¿Aplicáis algún tipo de método para dejar una lectura en caso de hacerlo? ¿Le dais en algún momento una segunda oportunidad?

Y todo esto que cuento viene inspirado por un artículo publicado en The Fussy Librarian,  Why do readers stop reading?, en el que hablan de los motivos por lo que la gente deja de leer una novela. Me han parecido muy curiosos y los quería compartir con vosotros.

Preguntados a los lectores qué motivos tenían para dejar de leer una novela se le dieron diferentes posibilidades y podían escoger todas las que quisieran. Los resultados fueron estos:

La trama toma un giro que no tiene sentido: 54%
Errores ortográficos y gramaticales: 47 %
Detalles técnicos o históricos inexactos: 28 %
Demasiado blasfemia: 21 %
Escenas sexuales explícitas: 22 %
Un personaje que me gusta es asesinado fuera: 5 %
Siempre he leído hasta el final: el 25 %

Está claro que muchas de esas respuestas pueden ser mitigadas por una buena planificación, por una buena corrección, pero sobre todo por un buen editor. El trabajo del editor es más que nunca en estos tiempos imprescindible para que una novela tenga muchas más posibilidades de ser leída hasta el final.

¿Y vosotros, hubierais escogido alguna de las opciones?
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