martes, 29 de marzo de 2016

#Reseña: Relatos negros, cerveza rubia - Carlos Salem (Navona)


SINOPSIS

Esta antología contiene cuentos marcados por dos temáticas a simple vista distintas pero que terminan siendo vinculadas por un elemento que también está presente en las novelas de Salem: la impronta desolada y esquiva de sus personajes, la supuesta dureza tras la que escudan una perplejidad frente al mundo que invita a pensar en estos con ternura.

Sus historias negras son ácidas, tocadas por el ángel del escarnio y el desencanto que sobrevuela sus páginas con prisa, con malicia, con vehemencia y dolor. Pero no son historias dramáticas ni mucho menos. El narrador que utiliza Salem para desarrollar estos cuentos de acerada factura sabe demasiado bien que la vida a menudo está a medio camino entre la comedia y la tragedia, que los momentos difíciles suelen volverse con el tiempo recuerdos que convocan nuestras risas, y que no hay nada, absolutamente nada a lo que le podamos presuponer duración eterna.

Cada cuento es la entrada de otro, una conjetura sobre la imperturbable y cínica vida de estos personajes, outsiders convocados por la magia de un escritor que sabe su oficio.

Muchos lectores al tener un libro de relatos en las manos rehuyen de él aduciendo que a ellos no les gustan los relatos. Y digo yo: ¿no les gustan o no han leído relatos de calidad que les hagan disfrutar?
Eso es lo que iba pensando mientras leía Relatos negros, cerveza rubia la nueva propuesta literaria de Carlos Salem y Navona editorial; y eso es lo que pensaba cuando leía Marley estaba muerto de Carlos Zanón, o lo que pensaré cuando lea Cacahuete de Darío Vilas o Y no me llamaré más Jacob de David Aliaga...y tantos otros con una calidad tan grande en cada relato que me cuesta creer que a alguien que le guste leer no pueda disfrutar con ellos. Pero dejaremos un pequeño hueco para la duda y desde ya mi recomendación a iniciarse en el mundo de los relatos con alguno de los anteriores citados sin que haga falta convocar un cónclave para llamar a Poe, Lovecraft, Cortázar, Chéjov, Perrault o Borges por citar a algunos de memoria. El mundo del relato es muy rico y está lleno de grandísimos escritores que escribieron auténticas genialidades.

«cual era la diferencia entre los poemas y la pornografía, si para ambos hay que desnudarse o conservar sólo adornos excitantes.»

Como geniales son cada uno de los relatos que encontraréis en Relatos negros, cerveza rubia.
Desde el primer relato he sentido un poder de seducción que no ha menguado en ningún momento de la lectura. Además, los relatos son variados en temática, aunque muchos tengan un nexo común: el humor negro. Sí, humor negro que se escapa por los cuatro costados de este libro. ¿Parece mentira verdad? Pues es así, y humor de ese inteligente, no el de risa fácil, sino de ese que cuesta más elaborar. Me lo he pasado en grande, pero no sólo por ese humor sino por la profundidad de calado de cada una de las propuestas. Lo que se inicia de forma tímida, fácil se va convirtiendo en una trama con peso, con historia, en las que se nota que al autor se lo ha trabajado mucho para que todo quede redondo; redondo: la grandeza de un relato, que quede redondo, y Carlos Salem lo consigue en cada uno de ellos.

«El humor es la hijastra más descuidada de la literatura española. Yo no soy un escritor de humor, pero es uno de mis registros más usados. (Carlos Salem, Diario de Navarra


Quizás no haga falta apuntarlo, pero nunca está de más señalar que, los seguidores del argentino disfrutarán de los lindo con los relatos protagonizados por viejos conocidos como Poe, Gato, Perro, Lola, Diosito,...Como decía antes, todos tienen intensidad, pero en los que además intervienen personajes conocidos dicha intensidad se multiplica por mil. Qué grande es Poe y cuanto nos hace disfrutar.

«El bar es como la ONU. Todos bajo el mismo techo, pero cada uno en su país, aunque el país sea una mesa.[...] Los grupos habituales del bar son países orgullosos y dispuestos a masacrar al vecino, países con gobiernos de mierda.»

Y para los que no hayáis leído su anterior propuesta, En el cielo no hay cerveza, aquí podréis descubrir las bases de una teoría inventada por el propio Carlos Salem, una genialidad en toda regla: la cerveza-ficción. Creo que a muchos le convendría leerse el resumen de los principios que se encuentran en el libro, seguro que después de leerlos alguna cosa ha cambiado en sus razonamientos.

No se puede decir otra cosa: Carlos Salem tiene ingenio, chispa, gracia y sabe escribir como los ángeles, además con personalidad propia esa que le permite escribir un prosa más mundana, y no por ello menos trabajada, o una más envolvente y que suelo llamar prosa-poética.

No quería olvidarme de mencionar el magnífico prólogo de Jorge Eduardo Benavides, cada vez estoy más a favor de esos prólogos que emocionan, que incitan, que son una historia más en el libro; y del epílogo del propio Carlos Salem en consonancia con el conjunto de los relatos: un gran broche final.


¿Todavía tenéis dudas de si leer o no un libro de relatos?


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