miércoles, 30 de noviembre de 2016

#Reseña: El suicida impertinente - Juan Luis Marín


SINOPSIS
IMAGINA QUE UN DÍA RECIBES UNA CARTA.
IMAGINA QUE QUIEN ESCRIBE ESA CARTA TE CONOCE MEJOR DE LO QUE CREES.
MUCHO MEJOR.
Y QUE VA A CAMBIAR TU VIDA PARA SIEMPRE.
SIN QUE PUEDAS HACER NADA PARA EVITARLO.
ABSOLUTAMENTE NADA.

Así comienza una pesadilla que llevará al protagonista de esta historia más allá de la cordura en un viaje donde pasado y presente se conjuran para crear un futuro tan negro como el secreto que ha mantenido oculto durante diecisiete años.
Un secreto que comparte con alguien que, incluso después de muerto, hará todo lo posible porque salga a la luz.
Sin importarle quienes mueran en el camino…




  Hace poco más de un año que me tope con Juan Luis Marín y su anterior novela, Maldita nostalgia. Aquella lectura supuso el descubrimiento de una nueva voz, una nueva forma de contar las cosas. Por eso, cuando se cruzó El suicida impertinente de nuevo en mi camino no lo dude ni un segundo, estaba seguro que me iba a seducir de nuevo, y no sé si llevado por la euforia, añadiré que creo podría encontrarse entre las mejores lecturas que he hecho este 2016.

Pero no todo ha sido bueno. Lo siento, tengo que decirlo. La portada no me ha gustado nada. No me ha transmitido, no me ha explicado, no me ha seducido. Propongo que si se hace una segunda edición se haga con otro tipo de portada.
Y ya, eso es todo lo malo.

Un inicio monumental, genial, brutal, en el que no sabía que expresión coger. A veces reír, otras la cara de sorpresa, pero la que más se ajustaba a lo que leía era: esto me hubiera gustado escribirlo yo o esto me hubiera gustado hacerlo. Y quisiera contaros lo que pasa en ese inicio, pero rompería la magia y no lo viviríais como lo he hecho yo.

«Porque preferiste intentar olvidar para no seguir sufriendo. Creyendo que el culo se cerraría algún día solo. Y lo único que has conseguido es vivir con él tan apretado que, en lugar de cargar, vomita más mierda».

El suicida impertinente es una dosis de realidad, una bofetada cargada de verdad.
En algún momento podríamos pensar que la historia podría ser un poco banal, pero estaríamos muy equivocados, pues Juan Luis Marín aprovecha cada pequeño resquicio para hacer una crítica de aquello que ve a su alrededor implicándose con el mundo desde la escritura y eso a mí siempre me ha gustado mucho, pues hace que el lector empatice con el escritor y consigue que la lectura sea más próxima.

Muy curioso el hecho de que el 80% de los nombres sean con iniciales: J.M, M.J, R.P.,...me gustaría preguntarle al escritor el por qué de dicha decisión y por qué otros si tenían nombres completos. Yo no he sabido ver ninguna correlación, pero me ha interesado como escritor aficionado.


«Es mejor dejar de jugar si todas las partidas acaban en tablas».

Me ha hecho mucha gracia la frase anterior ahora que se está jugando el Mundial de ajedrez y del que se han jugado 11 partidas y todas en tablas. Los críticos comentan que el aspirante debería hacer alguna cosa diferente si quiere ganar, que al otro ya le va bien ir empatando.
Y eso es lo que nos dice Juan Luis Marín, tenemos que salir de nuestra zona de confort, hacer algo diferente  para que algo cambie en tu vida.

Y si vosotros queréis leer algo diferente, os recomiendo las novelas de Juan Luis Marín. Ya me lo contaréis.


Título: El suicida impertinente
Editorial: Versátil
Páginas: 270


Consíguela en AMAZON
Publicar un comentario