cookieOptions={close}; CRUCE DE CAMINOS: #Reseña: Tiempo en ruinas - J.D. Martin

jueves, 19 de julio de 2018

#Reseña: Tiempo en ruinas - J.D. Martin

Por Enrique de la Cruz

Voy a empezar esta reseña por lo primero que se ve en esta novela, como en todas: la portada. Es de @kaledian que ha hecho otras portadas para el autor que hoy nos ocupa, J.D. Martín. Me parece un trabajo muy bien hecho ya que refleja la idea de la novela en un primer vistazo.

La novela está distribuida en tres historias con un nexo común: la fantasía.

En la primera historia, la principal, el autor va alternando entre dos mundos que discurren paralelos a ambos lados de una sábana atemporal. Lo que sucede en INTRAMUROS tiene como centro principal la Ciudad, sus edificios, sus estamentos, su población. Entre los principales nombres de este mundo destacan los dioses o Poderes que luchan por el control: Espejo y Binah. Esta es la primera entrega de “El rencor de los dioses”.

Al otro lado de esa sábana que es el muro, lo que el autor llama EXTRAMUROS. Aquí se desarrolla principalmente la historia de los Deza. Los Deza son una familia peculiar, y poseen una magia conferida por unas llaves que tienen pinta de que van a ser claves en la saga. La familia vive en lo que llamaríamos “nuestro mundo”, con nuestras reglas; a principios del S. XX. En esta parte se nos presenta a los Deza a través de diversas anécdotas o aventuras que concluyen con un último suceso paranormal que deja abierta la puerta a una conexión entre mundos.

Siendo esta parte la más importante de la obra, creo que el desarrollo es bastante correcto para ambientarnos en el mundo fantástico en el que va a moverse la saga pero, para mi gusto, quizás debiera haber concluido de manera más tajante la parte de INTRAMUROS. Es la única pega que le veo, que no es historia totalmente autoconclusiva. Te deja demasiado colgado en el precipicio.

La historia del detective Silencio, la segunda parte, es muy negra y muy sobrenatural. La presentación de este peculiar detective es muy resultona. Se vislumbra un personaje irónico y muy sexual, metido en casos con mucha acción y muchos seres fantásticos. Vuelve así el autor a esa mezcla de lo sobrenatural con lo cotidiano. En esta primera entrega de Silencio también se aprecia el gusto del autor por los licántropos.

En la tercera parte, titulada “La parábola de los perros”, nos adentra en el mundo sobrenatural con una historia más psicológica y oscura. Un relato que nos vuelve a situar en ese filo entre dos mundos y nos muestra el portal por el que el Mal, quién sabe si absoluto, busca colarse en nuestra dimensión. Para ello se vale de la colaboración del ser humano, que busca las respuestas a preguntas que ni siquiera sabe que se pueden hacer. Se podría decir que el autor da a entender que el ser humano no está evolutivamente preparado para visitar esa otra dimensión ya que se vale de drogas para adaptar su mente a tal efecto. Sea como fuere, la pregunta es: ¿ha quedado el portal cerrado? Seguro que J.D. Martín nos tiene preparados otros relatos que darán respuesta a esta pregunta.


En resumen, la novela es muy entretenida y muy bien trabajada. Se nota que hay un mundo muy pensado y elaborado (eso que gustan de llamar worldbuilding) en la primera historia y en las otras dos el manejo del relato corto es bastante bueno y, aunque se me quede demasiado corto el relato del detective Silencio, te quedas con ganas de más y eso es bueno.


Pàgines: 417



 SINOPSIS
La Ciudad Oculta, donde la Magia es un arte y la superstición, casi una ciencia. El lugar del que emana el conocimiento humano y en el que nacen los monstruos que pueblan nuestras pesadillas; inmersa en una guerra que asolará nuestro mundo, la Ciudad nos condiciona tanto como depende de nosotros. 
Un relato que nos hará comprender por qué tememos la oscuridad, por qué somos aún capaces de maravillarnos.














¿Te gusta Cruce de Caminos? ¿Quieres seguirme como escritor? ¿Quieres participar en sorteos exclusivos?
Subscríbete a mi lista de correo y descubre sus ventajas





Publicar un comentario